Zaira Nara dejó sorprendidos a muchos al revelar su nuevo proyecto personal: un jardín sustentable que rompe con los moldes tradicionales del paisajismo. Lejos de los típicos parques llenos de césped que requieren un constante cuidado y malgastan agua en exceso, la modelo y empresaria apostó por un diseño innovador que va más allá de la estética. Su flamante jardín se inspira en el estilo colonial y privilegia materiales naturales, plantas autóctonas y una gestión responsable de los recursos.
El enfoque ecológico que Zaira eligió para su hogar deja entrever una mayor conciencia ambiental que ya empieza a reflejarse como una tendencia en muchas viviendas argentinas. Este cambio no solo responde a consideraciones estéticas, sino también a aspectos prácticos y sustentables: el mantenimiento reducido, el ahorro de agua y la adaptación al clima local. En una época donde el cuidado del medioambiente es prioridad, la decisión de Zaira podría convertirse en inspiración para muchos seguidores.
La transformación fue compartida a través de sus redes sociales, donde mostró con entusiasmo el proceso de remodelación. En sus palabras, su nuevo jardín tiene “un aire colonial bellísimo”, integrando piedra, madera y vegetación nativa que se conjugan para lograr un espacio armónico, funcional y amigable con el planeta. El resultado es un refugio perfecto que equilibra naturaleza, diseño y sustentabilidad.
Resumen del nuevo jardín de Zaira Nara
| Característica principal | Jardín sustentable sin césped |
| Estilo decorativo | Aire colonial con materiales naturales |
| Elemento destacado | Uso de piedras, cactus, suculentas y maderas recicladas |
| Objetivo | Reducir consumo de agua y mantenimiento |
| Impacto | Inspiración para hogares ecológicos en Argentina |
Una apuesta ecológica con raíz autóctona
Lejos del verde césped que solemos ver en los jardines tradicionales, Zaira optó por un diseño donde se priorizan especies autóctonas, aquellas que se adaptan naturalmente al clima y suelo del lugar. Este cambio no solo embellece el entorno, sino que promueve la biodiversidad local, atrae polinizadores y evita el uso excesivo de fertilizantes o pesticidas.
Entre las especies elegidas, destacan cactus, suculentas, lavandas y arbustos nativos que requieren muy poca agua y apenas mantenimiento. La vegetación está dispuesta de manera estratégica para aprovechar la luz natural, otorgar sombra y aportar colorida armonía al espacio. Además, se incorporaron árboles frutales que no solo decoran sino que también producen alimento.
Un estilo colonial reinterpretado con materiales nobles
El guiño colonial que Zaira menciona toma forma a través de la elección de muebles de madera natural, caminos de piedra y accesorios en hierro forjado. No se trata de replicar un patio colonial antiguo, sino de reinterpretarlo con un enfoque contemporáneo y sostenible. Así, las texturas rugosas de la piedra se combinan con la calidez de la madera, creando una atmósfera acogedora pero sofisticada.
Los materiales utilizados, en su mayoría reciclados o de origen local, fueron pensados para resistir al aire libre y en armonía con el entorno. Desde macetas de barro hasta pérgolas de eucalipto, cada elemento fue elegido cuidadosamente. Este tipo de diseño no solo aporta estética, sino que también contribuye con la economía circular, reduciendo el impacto ambiental que genera la compra de nuevos materiales industriales.
Prescindir del césped: una elección consciente
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la decisión de no incluir césped en el jardín. Aunque tradicionalmente se lo considera esencial para un espacio verde, su mantenimiento implica un altísimo consumo de agua, además del uso de fertilizantes y maquinaria. En muchas zonas de Argentina, estas prácticas ya no son sostenibles.
Este “no-césped” fue reemplazado por piedras, granza y vegetación xerófila. Esta combinación permite un espacio transitable, decorativo y apto para el juego o el descanso sin comprometer el medioambiente. Además, el jardín de Zaira demuestra que es posible conseguir belleza sin desperdicio de recursos.
La transformación del jardín de Zaira marca un cambio de paradigma: la belleza ya no viene solo del verde perfecto, sino del diseño responsable
— Ana Dattoli, Arquitecta paisajista
Los beneficios de un jardín sustentable
Los jardines sustentables no solo representan un alivio para el planeta; también ofrecen ventajas concretas para quienes habitan la casa. Entre los beneficios más destacados se encuentran:
- Ahorro de agua: al prescindir de césped y elegir especies adaptadas, el consumo hídrico disminuye drásticamente.
- Bajo mantenimiento: menos riego, poda y control de plagas.
- Mayor resistencia al clima: especies nativas sobreviven mejor a sequías y heladas.
- Espacios funcionales: se optimiza cada rincón para el descanso, juego o meditación.
Inspira y educa con el ejemplo
Con más de 5 millones de seguidores en sus redes, Zaira tiene una gran influencia sobre sus fanáticos. Cada vez que comparte una decisión de estilo o de vida, se convierte automáticamente en tendencia. Pero en este caso, más que imponer una moda, su elección sirve para educar sobre la importancia del consumo responsable y el diseño ecológico.
Muchos usuarios celebraron la iniciativa, preguntando detalles del proyecto, especies y materiales utilizados. Esto demuestra que hay un creciente interés por transformar los hogares en lugares más sostenibles y saludables. Iniciativas como la de Zaira pueden ser ese primer empujón necesario para iniciar cambios profundos en los hábitos cotidianos.
Es fabuloso ver a figuras públicas promoviendo prácticas sustentables. Ellos tienen un rol clave como comunicadores de modelos positivos
— Pablo Fernández, Consultor ambiental
Tendencia en auge: jardines secos y patios conscientes
El diseño de este tipo de jardines se enmarca en una corriente que ya es común en países secos como Australia, México o España: los “jardines secos” o xeriscaping. En muchas ciudades argentinas, especialmente aquellas afectadas por la sequía, este enfoque comienza a ganar terreno.
Además del aspecto ecológico, estos modelos traen consigo menos gastos, más tiempo libre (por el poco mantenimiento) y un enfoque más natural del vínculo entre humanos y entorno. Como bien dice el refrán: “menos es más”.
Pequeños cambios que generan gran impacto
Aunque parezca apenas un jardín, lo que Zaira hizo puede representar una revolución en el hogar: elegir cómo habitamos la naturaleza desde el respeto, la belleza y la conciencia. Su decisión marca una hoja de ruta para las nuevas generaciones y desafía la tan arraigada idea del jardín como un tapiz verde artificial que requiere constantes cuidados innecesarios.
Y lo mejor es que estos cambios son replicables. Cualquiera puede empezar por un cantero, un patio o una terraza. La clave está en priorizar lo nativo, lo duradero y lo bello. Como Zaira demuestra con su proyecto, se puede tener un jardín de ensueño sin poner en jaque al planeta.
Preguntas frecuentes sobre el jardín sustentable de Zaira Nara
¿Qué plantas usó Zaira Nara en su jardín?
Optó por especies autóctonas como cactus, suculentas, lavandas y árboles frutales, todas adaptadas al clima local y de bajo consumo hídrico.
¿Por qué eligió no incluir césped?
La decisión busca reducir el consumo de agua y el mantenimiento. El césped requiere recursos excesivos y no siempre es sustentable en climas secos.
¿Cómo se logra un estilo colonial en el jardín?
A través de la utilización de materiales como piedra, barro, madera reciclada e iluminación tenue que remite a patios antiguos reinterpretados desde una visión moderna.
¿Qué beneficios tiene un jardín sustentable?
Ahorra agua, requiere menos mantenimiento, es más resistente al clima y fomenta la biodiversidad local.
¿Es costoso implementar un jardín sustentable?
No necesariamente. Muchos materiales pueden reutilizarse y al elegir plantas nativas se baja el costo de cuidado a largo plazo.
¿Este tipo de jardín es apto para espacios pequeños?
Sí, la sustentabilidad puede aplicarse en patios, terrazas o canteros, no es exclusivo de grandes terrenos.