La vuelta a clases 2026 llega con un impacto considerable en el bolsillo de las familias argentinas. Según datos recientes, la **canasta escolar para nivel secundario superará el millón de pesos**, con un incremento del 15% respecto a la del año anterior. Esta suba refleja no solo la elevada inflación acumulada sino también cambios estructurales en el precio de los útiles, uniformes y tecnología educativa.
De cara a un nuevo ciclo lectivo, los padres se enfrentan al desafío de armar mochilas completas en un contexto económico complejo. Una mochila con útiles básicos, zapatillas escolares, indumentaria y elementos tecnológicos puede **superar los $1.100.000 en promedio** para un estudiante secundario. La búsqueda de promociones y compras anticipadas se convirtieron en estrategias clave para mitigar el impacto.
Cuánto cuesta la canasta escolar 2026 en Argentina
| Elemento | Costo promedio (pesos argentinos) |
|---|---|
| Mochila de buena calidad | $65.000 |
| Cartuchera, lápices, biromes, resaltadores | $32.000 |
| Cuadernos (x10), carpetas, repuestos hojas | $48.000 |
| Calculadora científica | $75.000 |
| Zapatillas escolares | $85.000 |
| Guardapolvo o uniforme | $68.000 |
| Kit tecnológico (tablet o notebook básica) | $650.000 |
| Total aproximado | $1.123.000 |
Qué cambió este año en la composición de la canasta
A diferencia de períodos anteriores, en 2026 se consolidó una tendencia que ya venía en crecimiento: la integración de herramientas tecnológicas dentro del presupuesto escolar. Dispositivos como **notebooks, tablets y mochilas con puertos USB integrados** forman parte de los productos más demandados para estudiantes de nivel medio.
El impulso definitivo se dio tras la implementación de nuevas políticas educativas que priorizan contenidos digitales y plataformas virtuales. Por este motivo, muchos colegios recomiendan —y en algunos casos exigen— elementos tecnológicos como parte del equipamiento básico. Esta exigencia eleva considerablemente el costo total de la canasta.
Quiénes son los más afectados
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Importadores de tecnología escolar | Familias con múltiples hijos en edad escolar |
| Tiendas que ofrecen preventas anticipadas con cuotas | Padres sin acceso al financiamiento bancario |
| Plataformas de venta online con descuentos flash | Estudiantes de escuelas técnicas (por el gasto adicional en materiales) |
La brecha entre escuelas públicas y privadas
Si bien la educación pública sigue siendo gratuita, el gasto en la canasta escolar pone de manifiesto una **diferencia creciente entre los estudiantes de escuelas públicas y privadas**. En los colegios privados, el nivel de exigencia en cuanto a la calidad y cantidad de materiales suele ser mayor. Además, la adopción de herramientas digitales a veces impone marcas o modelos específicos, lo que inhibe la posibilidad de optar por versiones más económicas.
En contraste, las escuelas públicas en muchos casos flexibilizan los requerimientos y permiten reutilizar materiales, adquirir productos más accesibles o postergar la incorporación de tecnología. Aun así, el costo básico que incluye indumentaria, útiles y mochilas, supera los **$400.000**, una cifra igualmente significativa para los sectores medios y bajos.
Cómo puede ahorrar una familia ante la suba de precios
Ante estos valores récord, muchos padres comenzaron a implementar **estrategias de compra colectiva**, como compras comunitarias en cooperadoras escolares, o hacerse de productos en outlets mayoristas. Además, el uso de tarjetas con beneficios en cuotas sin interés se ha vuelto fundamental.
“Sugiero a las familias comenzar con las compras en diciembre o enero. La inflación mensual es superior al 10%, por lo que esperar puede significar pagar un 30% más solo por postergar un mes.”
— Laura Méndez, economista de consumo familiar
También hay iniciativas de solidaridad comunitaria donde familias donan materiales en buen estado que sus hijos ya no utilizan. Estos métodos colaborativos han crecido considerablemente en barrios del conurbano bonaerense y en provincias como Mendoza y Córdoba.
Programas oficiales y beneficios sociales
En 2026 se mantendrán algunos programas de asistencia como el plan de **”Precios Justos Escolares”**, que busca ofrecer productos a valores regulados. Sin embargo, la disponibilidad en tiendas físicas es limitada y no siempre se encuentran todos los artículos. También existen refuerzos de la **Asignación Universal por Hijo (AUH)** con un pago extraordinario por escolaridad.
“Con la suba del costo escolar, aumentamos la AUH por escolarización para acompañar a quienes más lo necesitan. Es una de nuestras prioridades cuidar a las infancias y garantizar su acceso”
— Juan Carlos Aranda, secretario de Políticas Sociales
Además, algunos bancos públicos ofrecen líneas de crédito o cuotas específicas para la compra de útiles y tecnología escolar. Pero no todas las familias acceden a estas soluciones financieras, especialmente en contextos de empleo informal o ingresos inestables.
Tendencias de consumo y el rol del comercio digital
El comercio electrónico gana cada vez más terreno también en la vuelta al cole. Las plataformas digitales permiten comparar precios en tiempo real, acceder a promociones por tiempo limitado e incluso realizar compras anticipadas con entrega programada. En muchos casos, el ahorro puede estar en el rango del **20% al 30%** frente a tiendas físicas convencionales.
Un fenómeno particularmente creciente es el de la reventa de productos usados en buen estado. Desde mochilas hasta libros y uniformes, incluso madres y padres organizan ferias barriales para intercambiar materiales o vender a precios accesibles.
“Hoy el mercado de segunda mano ocupa un rol clave. Los padres ya no lo estigmatizan, al contrario, lo ven como un recurso familiar indispensable”
— Estela Ramírez, socióloga especializada en consumo popular
Qué se espera para el resto del ciclo lectivo
La incertidumbre económica y la volatilidad de los precios hacen difícil prever cuál será el gasto total anual de un estudiante. Lo que sí parece claro es que las familias deberán seguir buscando opciones creativas y planificadas para enfrentar un gasto escolar cada vez más pesado. A falta de medidas estructurales claras, el ajuste sigue sobre los recursos de los hogares.
Mientras tanto, distintos sectores de la sociedad civil y organizaciones barriales llaman a incentivar sistemas solidarios, promover intercambios entre familias, y exigir al Estado más medidas protectoras frente al inicio escolar. La discusión sobre quién debe garantizar el acceso pleno a la educación vuelve a ganar peso cada febrero.
Preguntas frecuentes
¿Por qué aumentó la canasta escolar en 2026?
La suba del 15% se debe a la inflación acumulada, el encarecimiento del dólar, el incremento de costos logísticos y la mayor presencia de tecnología en los materiales requeridos por escuelas.
¿Cuánto cuesta la canasta escolar para secundaria?
En promedio, supera los $1.100.000 si se considera una mochila completa con útiles, indumentaria escolar, zapatillas y algún dispositivo tecnológico básico.
¿Qué productos consumen la mayor parte del presupuesto?
Los dispositivos tecnológicos como notebooks y tablets representan entre el 55% y 65% del total en escuelas que los exigen. También el calzado e indumentaria tienen alta incidencia.
¿Existen programas oficiales con precios reducidos?
Sí. El plan Precios Justos Escolares ofrece canastas con productos básicos a valores más bajos, y se suman bonos educativos dentro de la AUH y líneas de financiamiento desde bancos públicos.
¿Cómo se puede ahorrar en la compra de útiles?
Se recomienda comprar con anticipación, aprovechar cuotas sin interés, buscar ferias, reutilizar materiales del año anterior y coordinar compras comunitarias entre varias familias.
¿Se puede estudiar sin una notebook o tablet?
Depende de la escuela. Muchas instituciones públicas permiten alternativas o no exigen dispositivos, aunque la tendencia es que las nuevas materias y plataformas requieren algún nivel de digitalización.