La globalización ha transformado radicalmente muchos sectores tradicionales y entre ellos, uno de los más impactados ha sido el de la ganadería. Lo que en el pasado era una actividad eminentemente local, hoy se rige también por factores internacionales que afectan la rentabilidad, la producción y la elección de mano de obra. En este contexto, se ha generado un debate encendido en España a raíz de las declaraciones de un ganadero que ha optado por externalizar parte de sus operaciones a Marruecos. Según sus palabras, con el sueldo de un trabajador en España puede contratar hasta 16 en territorio marroquí.
Este fenómeno no es aislado. Ante el creciente coste de producción y los desafíos para encontrar mano de obra en el medio rural español, cada vez más empresarios agroganaderos están explorando opciones más económicas fuera del país, particularmente en regiones en desarrollo con menores costes laborales. Esta situación plantea dilemas éticos, económicos y sociales, encendiendo la discusión sobre sostenibilidad, migración laboral y competitividad en el agro español.
Contexto general del fenómeno laboral en la ganadería española
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Ubicación del ganadero | Comunidad Valenciana, España |
| Motivo de la externalización | Elevado coste salarial en España |
| Comparativa salarial | 1 salario en España = 16 salarios en Marruecos |
| Tipo de trabajo externalizado | Procesamiento de leche y tareas básicas de granja |
| Impacto en empleo local | Reducción en contrataciones locales |
Por qué los ganaderos miran hacia el extranjero
Los altos costes de operación en España están llevando a muchos ganaderos a tomar decisiones difíciles. El precio de los piensos, la electricidad, la maquinaria, los fertilizantes y especialmente los salarios ha incrementado drásticamente en la última década. Esta presión ha hecho que pequeños y medianos productores busquen fórmulas alternativas para mantener la viabilidad de sus explotaciones.
La dificultad para encontrar mano de obra dispuesta a trabajar en el sector ganadero es otro factor clave. Muchos jóvenes urbanos rechazan estas tareas por las duras condiciones físicas y falta de horarios flexibles. La despoblación creciente del medio rural ha acentuado esta problemática.
“En mi localidad, he publicado ofertas de trabajo durante meses sin recibir una sola solicitud. En Marruecos, en cambio, tengo listas de espera.”
— Juan F., Ganadero valencianoAlso Read
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El atractivo económico de contratar en Marruecos
El caso específico de este ganadero evidencia cómo, gracias a la diferencia de costes laborales, se pueden multiplicar los resultados. Según sus propias declaraciones, por lo que le cuesta contratar a un solo operario en España (junto con seguridad social, alquiler de vivienda y transporte), puede pagar a 16 empleados en Marruecos realizando tareas similares.
Este ahorro ha marcado una diferencia trascendental en la eficiencia y rentabilidad de su empresa. Aunque el proceso logístico implica costes adicionales como transporte de productos y supervisión remota, el balance general sigue siendo ampliamente favorable.
“Externalizar parte de la producción a Marruecos me ha permitido mantener precios competitivos y evitar cerrar mi granja.”
— Juan F., Ganadero valenciano
Impactos en el empleo rural y tejido social español
Este tipo de decisiones empresariales generan efectos colaterales importantes a nivel local. Con menos contrataciones dentro del país, aumenta la desocupación en zonas rurales ya de por sí castigadas por el envejecimiento y la migración de jóvenes a ciudades. Asimismo, se pierde parte del dinamismo económico que estos empleos sostenían, incluyendo transporte, hostelería y servicios asociados.
Además, surgen cuestionamientos éticos sobre el empleo de mano de obra extranjera a precios tan bajos, lo que podría interpretarse como explotación si no se cumplen estándares laborales mínimos. Tal como advierten diversas ONGs, el traslado de procesos laborales fuera del país puede esconder condiciones precarias que no serían permisibles en territorio español.
Ganadores y perdedores en este nuevo modelo
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Empresarios que reducen costes | Trabajadores rurales españoles |
| Economía marroquí (empleo local) | Servicios locales en pueblos rurales |
| Consumidores (por menores precios) | Empresas pequeñas sin acceso a externalización |
Dilemas morales y legislación laboral
Aunque no es ilegal contratar fuera del país, los expertos alertan que debe garantizarse el respeto de ciertos mínimos. El Código de Conducta de la UE y las regulaciones internacionales como los convenios de la OIT obligan a las empresas europeas a garantizar derechos laborales básicos, independiente del país de operación.
Si bien Marruecos ha mejorado ciertas reglas laborales, todavía existen brechas importantes, especialmente en zonas rurales donde la vigilancia es débil. ONG locales e internacionales han documentado casos donde se pagan sueldos inferiores al mínimo legal, se sobreexige a los trabajadores y se carece de protección en accidentes laborales.
“La rentabilidad no puede estar por encima de la dignidad humana. Externalizar no debe significar precarizar.”
— Laura Moreno, Abogada laboralista
¿Hay soluciones para frenar esta fuga de empleo rural?
Algunos expertos y asociaciones del sector ganadero proponen mecanismos de incentivo a la contratación rural dentro de España. Entre las opciones que se estudian están:
- Bonificaciones fiscales a la contratación en pueblos pequeños
- Programas de formación profesional ganadera
- Subvenciones específicas para contratación en el sector primario
- Facilidades para importar temporalmente mano de obra extranjera pero con control legal
De hecho, varios sindicatos agrarios piden que parte de los fondos de la PAC se canalicen hacia la creación de empleo rural sostenible y la modernización de condiciones laborales, más que solo a la producción.
Impacto en el consumidor final
El traslado de procesos ganaderos a países como Marruecos tiene implicaciones también en la percepción del consumidor. Muchos están empezando a valorar no solo el producto final, sino también su trazabilidad ética. El auge del ‘consumo responsable’ y productos con sello de comercio justo puede frenar el avance de esta tendencia si las grandes marcas responden a esa sensibilidad social.
Sin embargo, mientras el precio siga siendo un factor decisivo, muchos seguirán optando por leche, queso o carne más baratos, sin preguntarse por su origen exacto.
¿Hacia dónde se dirige el futuro de la ganadería española?
El relato de este ganadero valenciano simboliza una encrucijada estructural: o se transforma el modelo de producción nacional con ayuda pública, formación y estímulo al empleo local; o cada vez más procesos serán externalizados a países de menor coste. La sostenibilidad del campo español dependerá en gran medida de estas decisiones estratégicas en los próximos cinco años.
“Si no se invierte en el campo hoy, no habrá ganadería nacional mañana.”
— Andrés Ruiz, Economista rural
Preguntas frecuentes
¿Es legal externalizar trabajos ganaderos a Marruecos?
Sí, siempre que se cumplan todos los requisitos fiscales, laborales y sanitarios del país receptor y de la Unión Europea respecto a productos importados.
¿Cuánto cuesta contratar trabajadores en Marruecos?
Los costes varían, pero según el ganadero entrevistado, puede contratar hasta 16 personas por el salario de un solo empleado en España.
¿Qué riesgos existen en esta externalización?
Incluyen pérdida de empleo rural en España, precariedad laboral en el extranjero y dificultades logísticas o de calidad si no hay controles adecuados.
¿Puede afectar esto a los consumidores españoles?
Sí, tanto en términos de posibles precios más bajos como de cuestiones éticas sobre el origen y condiciones de producción de los alimentos.
¿El gobierno puede intervenir para evitarlo?
Podría implementar incentivos, bonificaciones y políticas activas de empleo rural para reducir la necesidad de externalizar parte de la producción.
¿Este fenómeno se observa en otras actividades económicas?
Sí, sectores como la confección, tecnología o atención al cliente también externalizan parte de sus operaciones a países con menor coste laboral.