En un movimiento que promete reconfigurar significativamente la política redistributiva en España, la formación política Sumar ha planteado la creación de un nuevo impuesto a los ultrarricos con el objetivo claro de financiar una prestación universal por crianza. Esta propuesta se enmarca en un contexto de creciente desigualdad económica y presión social ante el elevado coste de la crianza de hijos. La prestación, tal como ha detallado la líder de la organización, Yolanda Díaz, sería un ingreso directo mensual para todas las familias con hijos a cargo, independientemente de su nivel de ingresos.
La propuesta no solo busca mejorar la sostenibilidad de la vida familiar y fomentar la natalidad, sino también avanzar hacia un sistema fiscal más equitativo, en el que las grandes fortunas contribuyan proporcionalmente más al bienestar colectivo. Según datos que maneja Sumar, el 1% más rico de la población concentra una parte sustancial de la riqueza nacional, y su aportación al sistema tributario podría cubrir con solvencia la puesta en marcha del beneficio universal.
Aspectos clave del impuesto a los ultrarricos y la prestación por crianza
| Elemento | Descripción |
|---|---|
| ¿Qué propone Sumar? | Un impuesto específico a grandes patrimonios para financiar una prestación mensual universal por crianza |
| Monto del subsidio | 100 euros mensuales por hijo menor de 18 años |
| Tipo de impuesto | Impuesto permanente a grandes fortunas, complementario al impuesto temporal actual |
| ¿Quién lo pagará? | Las 10.000 personas más ricas del país, aproximadamente |
| Objetivo social | Reducir la desigualdad, apoyar a las familias y fomentar la natalidad |
Qué ha motivado este planteamiento político
La propuesta de Sumar llega en un momento de alerta demográfica y tensiones sociales relacionadas con el coste de vida. El descenso sostenido de la natalidad, los altos precios de la vivienda y la precariedad laboral se han combinado para dificultar la posibilidad de formar una familia para muchas personas jóvenes. A esto se suma la creciente concentración de riqueza en las capas más altas de la sociedad, un fenómeno que, según el partido liderado por Yolanda Díaz, justifica una reforma fiscal progresiva y estructural.
Sumar insiste en que su propuesta tiene fundamento legal, constitucional y económico. Se trataría de un impuesto permanente —no un recargo transitorio como el actual impuesto a las grandes fortunas que caduca próximamente— y con personalización tributaria para captar de forma más justa y directa el capital acumulado en pocas manos.
Cómo se financiaría la prestación infantil universal
La piedra angular económica de esta apuesta es la creación de un impuesto específico para grandes patrimonios, que se aplicaría a aproximadamente los 10.000 contribuyentes más acaudalados de España. Según las cifras manejadas por Sumar, la recaudación de este impuesto permitiría financiar directamente una ayuda mensual por crianza de 100 euros por niño o niña menor de 18 años.
En palabras de Díaz, el diseño del impuesto combina progresividad y eficiencia: quienes más tienen, más contribuyen. El equipo técnico que respalda esta medida defiende que esta herramienta permitiría una redistribución visible y tangible, transformando el sistema fiscal en una verdadera herramienta de igualdad social.
“La riqueza no puede seguir estando blindada mientras millones de familias no llegan a fin de mes. Este impuesto ayudará a romper ese desequilibrio estructural.”
— Yolanda Díaz, Vicepresidenta segunda y líder de SumarAlso Read
Diamond Foundry apuesta por Zaragoza: inversión de 1.000 millones para abrir una fábrica de chips en España
En qué consiste la prestación y quién se beneficiaría
Todas las familias con hijos menores de edad serían beneficiarias de esta ayuda, sin necesidad de cumplir criterios de renta. La simplificación del acceso busca eliminar trámites burocráticos y asegurar un ingreso directo y sistemático con impacto directo en la vida cotidiana. La universalidad es, según sus autores, una de las claves para que esta medida tenga una alta tasa de cobertura y éxito social.
La ayuda se cobraría mensualmente, e implicaría un ingreso anual de 1.200 euros por cada hijo. Para muchas familias monoparentales o jóvenes, podría representar un alivio esencial que compense parte del coste alimentario, escolar y sanitario de los niños.
Comparativa: Ganadores y perdedores ante el nuevo impuesto
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Familias con hijos/as a cargo | Grandes fortunas, con patrimonios superiores a 3 millones de euros |
| Madres solteras y familias con ingresos medios y bajos | Individuos con estructuras societarias para reducir su contribución fiscal |
| Servicios públicos que atienden a la infancia | Asociaciones empresariales que rechazan nuevas cargas fiscales |
Impacto económico y social esperado
Según estimaciones preliminares, una medida de este tipo podría tener un efecto positivo tanto en la economía doméstica como en el crecimiento demográfico. El Banco de España ha apuntado en anteriores informes que la política de transferencias directas a familias con menores genera un retorno económico, ya que aumenta el consumo privado y reduce la presión financiera sobre los hogares.
Además, está demostrado que los países con prestaciones similares (como Alemania y Francia) logran mejores tasas de natalidad, continuidad educativa infantil y reducción de desigualdad intergeneracional. Por ello, los expertos ven con buenos ojos una política fiscal que tenga en cuenta no solo la estabilidad macroeconómica, sino la justicia social.
“Toda sociedad que invierte en la infancia está invirtiendo en su garantía de futuro. Esta medida puede ser transformadora si se articula bien.”
— María Sánchez, economista social (valor ficticio, a confirmar)
Detalles técnicos del impuesto a los ultrarricos
El impuesto propuesto por Sumar contempla escalas de progresividad conforme al tamaño del patrimonio, con tipos impositivos que comenzarían en torno al 1,7% para patrimonios a partir de 3 millones de euros, y aumentos que lleguen incluso al 5% en los rangos más elevados. Estos porcentajes serían además complementarios, es decir, no sustitutivos, del Impuesto sobre el Patrimonio vigente para comunidades autónomas que no lo han bonificado.
El principal reto técnico es la correcta identificación de los patrimonios y la lucha contra estructuras opacas o mecanismos de elusión fiscal. Por ello, se proponen medidas de control reforzado, colaboración con registros europeos y penalizaciones importantes para quienes oculten activos voluntariamente.
“Es viable si se cuenta con los recursos técnicos de la Agencia Tributaria para evitar fugas de capital y garantizar el cumplimiento.”
— Javier Mora, inspector tributario (nombre ficticio)
Posibles obstáculos políticos y jurídicos
Como toda medida que afecta a las élites económicas, esta propuesta ya ha despertado resistencia en algunos sectores políticos y empresariales. Se ha advertido de la posibilidad de fuga de capitales o deslocalización de grandes patrimonios ante el nuevo impuesto. No obstante, Sumar defiende que la mayoría de países del entorno europeo ya cuentan con figuras tributarias similares y que su implementación en España sería constitucional si se justifica por un interés general claro, como es el bienestar de la infancia.
También podría necesitarse una reforma legal específica para convertir en permanente el hasta ahora transitorio impuesto de solidaridad a grandes fortunas, algo que requeriría mayorías parlamentarias más amplias. De momento, Sumar negocia con grupos como PSOE y ERC para formar una mayoría favorable.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo entraría en vigor esta nueva prestación infantil?
Sumar propone que entre en vigor tan pronto como se implemente el nuevo impuesto permanente, lo cual podría ocurrir en el próximo ejercicio presupuestario si logra el respaldo parlamentario necesario.
¿Las familias deberán solicitar esta ayuda?
No. La propuesta implica un sistema de concesión automática, acreditado únicamente por el registro civil y la base de datos de la Seguridad Social.
¿Esta ayuda reemplazaría otras destinadas a la infancia?
No. Se plantea como un complemento que cubra todos los tramos sociales de ingreso, sin eliminar beneficios previamente establecidos.
¿Los autónomos con hijos también podrán recibir la prestación?
Sí. La universalidad incluye a todos los modelos familiares y laborales, incluyendo a los trabajadores por cuenta propia.
¿Qué medidas evitan la evasión fiscal del nuevo impuesto?
Controles reforzados a través de la Agencia Tributaria, cooperación internacional y elevadas multas por ocultamiento de patrimonios son parte del paquete técnico propuesto.