En una medida que impactará el bolsillo de millones de argentinos, el precio de la **nafta y otros combustibles** ha sufrido un nuevo aumento en todo el país. A partir de este mes, todas las estaciones de servicio reflejan los nuevos valores que se ajustaron por una serie de decisiones gubernamentales y del mercado. Este incremento se suma a una serie de alzas que vienen sacudiendo el precio del litro de combustibles desde principios de año, profundizando las tensiones económicas que afectan tanto a consumidores particulares como a sectores productivos clave.
Este nuevo ajuste tiene su origen en la actualización del impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y el dióxido de carbono (IDC), componentes fiscales que se postergaban desde hace más de dos años por decisión del Gobierno nacional anterior. Ahora, la administración actual ha comenzado a aplicar estos ajustes de manera escalonada, con un impacto directo e inmediato en los precios en surtidores. El anuncio se produce en un contexto de alta inflación y ajustes macroeconómicos que golpean al consumo y generan importantes desafíos para la movilidad y la logística.
Resumen del aumento de la nafta
| Fecha de aplicación | 1° de junio de 2024 |
|---|---|
| Tipo de medida | Ajuste de impuestos (ICL e IDC) |
| Incremento estimado | Entre 4% y 5% en promedio |
| Impacto | Aumentos en nafta súper, premium, gasoil y sectores vinculados |
| Motivo principal | Corrección fiscal y traslado de impuestos según inflación acumulada |
Qué causó el nuevo aumento de la nafta
El factor principal detrás del nuevo ajuste en los precios de los combustibles es la **readecuación impositiva** que estaba pendiente desde 2021. A lo largo de los últimos dos años, el Gobierno anterior decidió frenar la aplicación del ICL y el IDC como una forma de contener la inflación. Sin embargo, esta medida generó un desfase significativo entre los valores actuales y los que deberían regir si se hubieran aplicado los ajustes inflacionarios correspondientes en tiempo y forma.
En este contexto, la actual gestión decidió aplicar un esquema de actualización escalonada. En junio, se activó la tercera cuota del nuevo cronograma, que proyecta remitir aumentos mensuales hasta completar el efecto acumulado. Este sendero de normalización impositiva tiene como objetivo **reordenar las cuentas fiscales nacionales**, pero conlleva efectos directos sobre todos los combustibles comercializados en el país.
Cómo impacta en la economía diaria y el transporte
El aumento de la nafta no solo afecta a quienes utilizan vehículos particulares. Las consecuencias se extienden a múltiples rubros: desde el **transporte público y de cargas**, hasta los precios de productos esenciales que dependen de la logística. Un incremento en el gasoil, por ejemplo, encarece el traslado de mercaderías, lo que a su vez puede trasladarse a góndolas y afectar los niveles de inflación general.
Los conductores también se ven obligados a recalcular sus presupuestos diarios, y en sectores como el taxi, el remis, o el transporte escolar el alza se traduce directamente en un aumento de tarifas. Esto configura una reacción en cadena que puede alterar dinámicas de consumo, movilidad urbana y competitividad.
“La corrección de impuestos postergados era previsible, pero el momento genera tensión. El sector energético atraviesa un desafío estructural.”
— Analía Martínez, economista energéticaAlso Read
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Precios promedio tras el aumento
Tras la activación de la nueva cuota del aumento del ICL y el IDC, las compañías petroleras trasladaron el impacto, con ajustes que rondan entre un **4% y 5% promedio** en todo el país. Sin embargo, este valor **varía según la región**, la marca comercial y los costos logísticos particulares. A continuación, una estimación de los precios promedio post-aumento:
| Combustible | Precio previo | Nuevo precio estimado |
|---|---|---|
| Nafta Súper | $993 | $1.042 |
| Nafta Premium | $1.185 | $1.245 |
| Gasoil | $1.050 | $1.102 |
| Gasoil Premium | $1.220 | $1.281 |
Ganadores y perdedores del ajuste de combustible
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Estado Nacional (mayor recaudación impositiva) | Conductores particulares y trabajadores independientes |
| Sector petrolero (margen de precios más regulado) | Empresas de transporte y logística |
| Plan de estabilización fiscal del Gobierno | Consumidores de zonas alejadas (precios más altos) |
Qué dice el Gobierno sobre futuros aumentos
El Ministerio de Economía confirmó que el esquema de actualización seguirá en los próximos meses. La lógica detrás de esta medida está relacionada con una necesidad de consolidar los ingresos tributarios mediante impuestos con fuerte capacidad recaudatoria como los que gravan combustibles.
“La normalización de los impuestos debe completarse gradualmente para no golpear la recuperación del consumo.”
— Fuente oficial del Ministerio de Economía
Aunque desde la Casa Rosada aseguran que buscan evitar una espiral inflacionaria, reconocen que los precios al surtidor **seguirán ajustándose** en julio y agosto. El objetivo es que al llegar a septiembre, el precio refleje completamente los valores fiscales actualizados por inflación acumulada desde el cuarto trimestre de 2021.
Cómo prepararse ante los futuros aumentos
Frente a este panorama, expertos recomiendan estrategias de planificación tanto para consumidores como para empresas. Entre ellas:
- Optimizar recorridos diarios para reducir consumos innecesarios.
- Realizar cargas anticipadas grandes antes de futuras subas.
- Analizar alternativas de transporte como carsharing o uso de bicis.
- Negociar con proveedores logísticos precios fijos por períodos más largos.
- Para firmas de flotas: considerar migrar hacia combustibles alternativos o eficiencia operativa.
“Las decisiones de movilidad familiar o empresarial deben incorporar ahora más análisis de costos por litro y eficiencia de consumo.”
— Miguel Porta, especialista en transporte comercial
Proyecciones del mercado para el segundo semestre
De acuerdo con economistas y consultoras energéticas, se espera que el precio de los combustibles **siga en alza hasta completar la actualización tributaria**. Una vez alcanzado ese punto, los valores podrían tender a estabilizarse, aunque el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio y otros factores seguirán condicionando su evolución.
Algunos especialistas alertan que si el precio internacional del Brent (referencia en Argentina) sube de forma significativa, se podría complementar esta presión impositiva con un nuevo encarecimiento por factores del mercado externo.
“Una vez completada la actualización del ICL, la política de ajustes estará más en manos del precio global del crudo y el tipo de cambio local.”
— Diego Gorriarán, analista del sector energético
Preguntas frecuentes sobre el aumento de la nafta
¿Por qué subió la nafta en junio de 2024?
El aumento responde a la actualización del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que se venía postergando desde 2021.
¿Cuánto aumentó el precio de la nafta?
Los incrementos rondan entre 4% y 5% en promedio, aunque puede variar según la región y tipo de combustible.
¿Seguirán aumentando los combustibles?
Sí. El Gobierno planea continuar con el esquema de actualización tributaria hasta septiembre de 2024.
¿Qué combustibles están alcanzados por el aumento?
Todos los tipos, incluyendo nafta súper, premium, gasoil y gasoil premium.
¿Puedo evitar el impacto del aumento en mi economía?
Se recomienda optimizar el uso del vehículo, explorar alternativas de transporte y considerar la eficiencia del consumo como nuevo criterio de gasto.
¿Qué significa esto para el transporte de carga?
El costo de logística aumentará, por lo que es posible que haya subas en los precios finales de bienes trasladados por camiones o distribución urbana.