Imagínate llegar a casa después de un viaje en AVE que se retrasó dos horas. Estás molesto, cansado, pero sabes que tienes derecho a una indemnización. “Ya la reclamaré mañana”, te dices. Pero los días pasan, el trabajo se acumula, y al final nunca llegas a pedirla.
Eso es exactamente lo que contaba una trabajadora de Renfe. Sabía que muchos pasajeros, como tú, no reclaman sus indemnizaciones por retrasos. Y decidió aprovecharse de esa pereza o despiste tan humano para crear un sistema que le reportó casi 2.000 euros.
El caso ha llegado hasta el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que acaba de avalar el despido disciplinario de esta empleada. Una historia que nos recuerda lo vulnerables que somos ante quienes tienen acceso a nuestros datos y, sobre todo, hasta dónde puede llegar la creatividad cuando se trata de hacer dinero fácil.
El ingenioso pero ilegal plan que aprovechaba el despiste de los viajeros
La historia comenzó a destaperse en enero de 2020, cuando los responsables de la Jefatura de Terminales de Andalucía Occidental detectaron algo raro. Había un patrón sospechoso en el cobro de ciertas compensaciones por retrasos de trenes de alta velocidad.
En tan solo cinco visitas a las taquillas, alguien había retirado casi 2.000 euros en concepto de indemnizaciones por retrasos del AVE. Todo en efectivo. Todo siguiendo el mismo patrón.
La investigación interna de Renfe reveló un sistema tan astuto como fraudulento. La trabajadora, que operaba como comercial, había conseguido las credenciales de un compañero con mayor rango para acceder a programas informáticos que ella normalmente no podía usar.
“Era un plan meticuloso que requería conocimiento interno del sistema”, explica un experto en fraude corporativo. “Sabía exactamente qué buscar y cómo aprovechar las lagunas del sistema de reclamaciones.”
Su método era el siguiente: monitorizaba los trenes que acumulaban retrasos suficientes para generar derecho a compensación. Una vez identificados estos servicios, sacaba listas de los pasajes que habían sido comprados en efectivo.
Los detalles del fraude que funcionó durante meses
El sistema tenía una lógica implacable. La empleada se centraba exclusivamente en billetes comprados con dinero en efectivo porque sabía que Renfe no podría rastrear ninguna tarjeta ni hacer devoluciones automáticas.
Estos son los pasos que seguía para apropiarse de las indemnizaciones:
- Accedía ilegalmente al sistema informático con credenciales ajenas
- Monitorizaba trenes con retrasos significativos
- Filtraba únicamente billetes comprados en efectivo
- Sacaba copias de los billetes que cumplían estos criterios
- Esperaba exactamente 50 días para ver si alguien reclamaba
- Si nadie reclamaba, se quedaba con el dinero
La sentencia judicial recoge que “eran trenes de distintas relaciones, de distinto canal de venta y que en todo, como elemento común, se había esperado para solicitar la indemnización unos 50 días aproximadamente”.
| Dinero sustraído | 1.746,75 euros |
| Dinero pendiente | 248,05 euros (no llegó a cobrarlo) |
| Tiempo de espera | 50 días por billete |
| Período del fraude | Detectado en enero 2020 |
| Método de pago objetivo | Solo billetes en efectivo |
“El plazo de 50 días no era casualidad”, señala un analista de sistemas de transporte. “Era el tiempo que consideraba prudencial para estar segura de que el pasajero no iba a reclamar. Un cálculo frío pero efectivo.”
Las consecuencias de un fraude que pudo evitarse
Cuando Renfe descubrió el fraude, la empleada intentó defenderse alegando que no estaba en plenas facultades mentales durante los hechos. También acusó a la empresa de perseguirla por ser hija de un sindicalista de Renfe.
Los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía no se tragaron ninguna de estas excusas. En una sentencia que no deja lugar a dudas, rechazaron todos los argumentos de la defensa.
La frase más contundente del fallo judicial es demoledora: “Inferir de estos hechos que no hubo premeditación es similar a declarar derogada la ley de la gravedad”.
Este caso pone de manifiesto varios problemas serios en el sistema de reclamaciones de Renfe y en la seguridad interna de la empresa:
- Falta de controles sobre el acceso a sistemas informáticos sensibles
- Ausencia de alertas automáticas por patrones de cobro sospechosos
- Debilidades en el seguimiento de las credenciales de empleados
- Gaps en la supervisión de las operaciones de taquilla
Para los viajeros, este caso es un recordatorio de la importancia de reclamar las indemnizaciones a las que tienen derecho. “No se trata solo del dinero personal”, explica un experto en derechos del consumidor. “Cuando no reclamamos, creamos oportunidades para este tipo de fraudes.”
La empresa ferroviaria ha reforzado sus sistemas de control tras este incidente, pero el caso evidencia lo vulnerables que pueden ser nuestros datos y derechos cuando caen en manos equivocadas.
El despido disciplinario ha quedado firme, y la trabajadora deberá enfrentar las consecuencias legales de un plan que, aunque ingenioso, era claramente delictivo. Un recordatorio de que la creatividad mal encauzada puede llevarnos por caminos muy peligrosos.
FAQs
¿Cómo detectó Renfe este fraude?
La empresa notó un patrón sospechoso en el cobro de indemnizaciones en efectivo durante enero de 2020, lo que llevó a una investigación interna.
¿Por qué la empleada solo elegía billetes comprados en efectivo?
Porque Renfe no puede rastrear estos pagos ni hacer devoluciones automáticas a tarjetas, lo que le daba más margen para actuar sin ser detectada.
¿Cuánto dinero consiguió sustraer en total?
La trabajadora se apropió de 1.746,75 euros y tenía pendientes otros 248,05 euros que no llegó a cobrar porque fue descubierta.
¿Qué argumentos utilizó en su defensa?
Alegó no estar en plenas facultades mentales y acusó a Renfe de perseguirla por ser hija de un sindicalista de la empresa.
¿Puedo reclamar indemnizaciones por retrasos antiguos?
Sí, aunque cada empresa tiene sus plazos. En el caso de Renfe, es recomendable reclamar lo antes posible para evitar que prescriba el derecho.
¿Qué ha cambiado en Renfe tras este caso?
La empresa ha reforzado los sistemas de control y supervisión para evitar que se repitan situaciones similares en el futuro.