María Fernández recuerda el día que su hijo de 15 años llegó a casa con la cara magullada. “Me habían robado tres pibes más chicos que yo, mamá”, le contó entre lágrimas. Lo que más la impactó no fue solo la violencia, sino saber que los agresores tenían apenas 13 años y que, según las leyes actuales, prácticamente no podían ser juzgados por sus actos.
Esta historia se repite en miles de hogares argentinos, donde familias enteras conviven con la incertidumbre de una realidad que parece haberse salido de control. Hoy, esa preocupación llegó hasta el mismísimo Congreso Nacional, donde el Gobierno tomó una decisión que sorprendió a propios y extraños.
En una movida política que pocos esperaban, el Ejecutivo retiró ayer el proyecto de reforma penal juvenil que había enviado apenas 24 horas antes al Congreso. ¿La razón? Un error que podría haber costado caro: el documento no reflejaba la edad de imputabilidad que ya habían acordado con la oposición.
El Error que Cambió Todo en 24 Horas
Lo que pasó en las últimas horas en el Congreso parece sacado de una novela política. El lunes, el Gobierno envía con bombos y platillos su proyecto de reforma penal juvenil. El martes, a menos de 48 horas de la sesión prevista, lo retira completamente.
“Se trató de un error”, admitieron desde el oficialismo, reconociendo que el documento enviado marcaba la edad mínima de imputabilidad en 13 años, cuando el consenso político ya estaba fijado en 14 años.
Una fuente del bloque de La Libertad Avanza explicó sin rodeos: “Se retiró el proyecto y se va a seguir con el que ya tenía la edad consensuada y con los orígenes de los fondos correspondientes. Sigue el plan de conseguir el dictamen mañana y sesionar el jueves”.
El nuevo proyecto que ahora está sobre la mesa incluye tres cambios fundamentales que lo diferencian del original propuesto en 2024:
- Edad mínima de imputabilidad fijada en 14 años (no 13 como marcaba el proyecto retirado)
- Detalle específico de las partidas presupuestarias necesarias para implementar la ley
- Reducción de la pena máxima para menores de 20 a 15 años de prisión
Los Números Detrás de la Reforma
Cuando hablamos de reformas de esta magnitud, los números importan tanto como las intenciones. El proyecto actual contempla una inversión estimada de $23.739.155.303,08 para su implementación efectiva.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Presupuesto total | $23.739.155.303,08 |
| Edad mínima de imputabilidad | 14 años |
| Pena máxima para menores | 15 años |
| Organismos beneficiarios | Ministerio de Justicia y Defensoría General |
“Este fue el consenso”, marcaron fuentes parlamentarias, explicando que tanto el PRO como la UCR ya tenían una posición clara: la edad debía fijarse en 14 años, no menos.
El cronograma político para los próximos días está completamente definido. Hoy a las 10 se formalizará la composición de la Comisión de Familias, Niñez y Juventudes, presidida por María Gabriela Flores. Una hora después, la Comisión de Justicia quedará en manos de Álvaro Martínez.
La reunión de comisiones está programada para mañana miércoles a las 11, donde participarán también las áreas de Legislación Penal y Presupuesto y Hacienda. Todo apunta a la sesión del jueves a las 11 horas en la Cámara de Diputados.
¿Qué Significa Esta Reforma Para las Familias Argentinas?
Más allá de los tecnicismos legales y las negociaciones políticas, esta reforma penal juvenil toca la fibra más íntima de la sociedad argentina. Estamos hablando de cómo el Estado va a tratar a los adolescentes que cometen delitos graves.
El proyecto busca dar respuesta a una demanda social creciente: la sensación de que los menores de edad pueden cometer crímenes graves sin consecuencias reales. Actualmente, los menores de 16 años son completamente inimputables, lo que genera una brecha legal que, según los impulsores de la reforma, puede ser explotada por redes criminales.
“El enfoque busca desarticular posibles usos de menores como instrumentos para el delito”, explican desde el oficialismo, reconociendo que la reforma no es solo punitiva sino preventiva.
Una característica fundamental del nuevo régimen es que mantiene el foco en la resocialización. A diferencia del sistema penal para adultos, el proyecto contempla medidas diferenciadas y elimina la posibilidad de reclusión perpetua para menores.
Gabriel Bornoroni, quien presidió las negociaciones internas en La Libertad Avanza, fue clave para convencer al bloque sobre la necesidad de fijar la edad en 14 años y acelerar el debate.
Las partidas presupuestarias contempladas en el proyecto también incluyen la posibilidad de acuerdos entre provincias y Nación para la construcción de nuevas instalaciones especializadas. Este punto fue especialmente negociado porque reconoce que la implementación efectiva requiere infraestructura adecuada.
Para familias como la de María Fernández, esta reforma representa una esperanza concreta. “No se trata de castigar por castigar”, reflexiona, “sino de que los chicos entiendan que sus actos tienen consecuencias, pero también que el Estado los va a ayudar a cambiar”.
El proyecto replica el espíritu del texto del año anterior pero incorpora las modificaciones consensuadas con la oposición, lo que aumenta significativamente sus chances de aprobación en ambas cámaras.
FAQs
¿Por qué el Gobierno retiró el proyecto original?
Porque contenía un error en la edad mínima de imputabilidad (13 años en lugar de los 14 años ya consensuados con la oposición).
¿Cuándo se votaría la reforma penal juvenil?
El dictamen está previsto para el miércoles y la sesión en Diputados para el jueves a las 11 horas.
¿Cuánto costaría implementar esta reforma?
El presupuesto estimado es de $23.739.155.303,08, distribuido entre el Ministerio de Justicia y la Defensoría General.
¿Qué edad de imputabilidad establecería la nueva ley?
La edad mínima sería de 14 años, manteniendo el consenso alcanzado con los bloques opositores.
¿Cuál sería la pena máxima para menores?
El proyecto fija un máximo de 15 años de prisión para los delitos más graves, reduciendo los 20 años contemplados en versiones anteriores.
¿Se aplicaría cadena perpetua a menores?
No, el proyecto mantiene un régimen diferenciado que excluye la reclusión perpetua y prioriza medidas de resocialización.