El 28 de enero es una fecha que resuena con fuerza en la historia regional del noroeste de México, particularmente en Sinaloa, no solo por un trágico evento ocurrido hace casi cinco décadas, sino también por la inmortalización de ese hecho en uno de los corridos más emblemáticos del folclore mexicano: el corrido de Lamberto Quintero. Este tema, interpretado por Antonio Aguilar y más tarde por otros artistas de renombre, cuenta la historia de un hombre valiente, devoto a su familia y víctima de una emboscada en una época turbulenta marcada por rivalidades criminales y códigos de honor.
Lamberto Quintero Payán no solo vivió una vida rodeada de eventos extremos, sino que su muerte en 1976 lo convirtió en leyenda. La historia se volvió símbolo de valentía para algunos y advertencia para otros, destacando el peso del narcocorrido como forma de crónica popular. La fuerza con la que su nombre aún se recuerda y la forma en que su historia es revivida cada año demuestra la arraigada influencia cultural que tienen estos relatos en comunidades del norte del país —y más allá de las fronteras mexicanas.
Resumen de los hechos del 28 de enero
| Fecha del evento | 28 de enero de 1976 |
| Nombre central | Lamberto Quintero Payán |
| Lugar de los hechos | San Juan de los Plátanos, Sinaloa, México |
| Motivo del ataque | Revancha por conflictos entre familias ligadas al crimen organizado |
| Relevancia cultural | Inspiración para un corrido emblemático que sigue vigente |
Quién fue Lamberto Quintero y por qué aún se recuerda
Lamberto Quintero nació en Sinaloa y fue parte de una familia con conexiones dentro del narcotráfico regional. Aunque no hay datos oficiales precisos sobre sus actividades ilícitas, se le asociaba con ciertas rutas de tráfico de droga y enfrentamientos entre clanes contrarios. La cultura popular lo describe como un hombre al que se respetaba por su temple y lealtad, especialmente hacia su familia.
El prestigio o fama de personajes como Quintero no viene solo de su influencia en vida, sino también de la forma en que mueren. Su historia se dramatizó, inmortalizó y mitificó en el corrido que lleva su nombre. El tema fue difundido inicialmente por Antonio Aguilar, quien también interpretó al personaje en el cine. Esa mezcla de música y séptimo arte con un tema real le dio a Quintero una categoría casi mítica entre los admiradores del género.
El dia de su emboscada
El 28 de enero de 1976, Lamberto Quintero fue víctima de una emboscada en San Juan de los Plátanos, cerca de Culiacán. Según versiones populares, se dirigía camino a visitar a su primo cuando fue interceptado por un grupo rival. Aunque intentó escapar herido, logró llegar al hospital, donde finalmente murió poco después de ser atendido.
El hecho produjo una cadena de represalias por parte de familiares y allegados. Sin embargo, la relevancia del día no solo reside en la violencia, sino en cómo marcó un antes y después en la cultura popular sinaloense. Desde entonces, el 28 de enero se convirtió en un día señero para devotos del narcocorrido y fanáticos de Quintero.
El impacto del corrido y la película
El corrido “Lamberto Quintero”, además de convertirse en un éxito discográfico, cruzó el ámbito musical hasta llegar al cine. En 1987 se estrenó la película “Lamberto Quintero”, protagonizada por Antonio Aguilar. Esta cinta tuvo un efecto multiplicador en la consolidación del personaje como ícono de culto popular.
La letra del corrido narra los eventos del día fatal, pero también retrata sus cualidades humanas: protector, valiente y leal. Esta dualidad –ser humano amado y criminal temido– aumenta su complejidad narrativa y lo aleja de representar solo a un delincuente. En comunidades del norte de México, donde el corrido tiene connotaciones rituales, la figura de Quintero se recuerda como símbolo de respeto y justicia personal.
“El caso de Lamberto Quintero muestra cómo la música popular puede actuar como historiografía no oficial: los corridos informan, reinterpretan y, a menudo, glorifican hechos reales.”
— Dr. Miguel Barrera, Profesor de Cultura Popular Mexicana
El contexto histórico de los años 70 en Sinaloa
La década de los 70 fue un periodo clave para el surgimiento de personajes emblemáticos del narcotráfico en México. Sinaloa era ya un centro estratégico de paso de droga hacia Estados Unidos, lo que provocó el fortalecimiento de redes criminales y también de los llamados códigos de respeto entre familias del crimen organizado.
En este ambiente, los enfrentamientos eran comunes y muchas veces se resolvían fuera del ámbito de la justicia formal. Era ahí donde nacían leyendas como Lamberto Quintero, cuyos actos eran luego relatados y enaltecidos en la música popular. Así, los narcocorridos servían no solo como testimonio, sino también como elemento formativo cultural.
La controversia y dualidad de los narcocorridos
El caso de Lamberto Quintero pone de relieve la ambigua relación entre cultura popular y criminalidad. Si bien los corridos han sido una forma tradicional de narrar hazañas desde tiempos de la Revolución Mexicana, en las últimas décadas han pasado a glorificar figuras involucradas en actividades ilegales.
Esto ha provocado críticas de algunos sectores que consideran que estos temas normalizan o incluso fomentan estilos de vida violentos. Sin embargo, para otros se trata simplemente de una forma de expresión que describe sin glorificar y da voz a sectores tradicionalmente ignorados por el discurso oficial.
“Los narcocorridos son el periódico del pueblo. Lo que no se dice en la televisión, lo canta el corridista.”
— Juan Carlos Gálvez, sociólogo y autor de ‘Cultura y Crimen en el Norte’
¿Por qué el 28 de enero todavía se conmemora?
Cada año, especialmente en Sinaloa y entre sectores que admiran la música norteña, el 28 de enero marca un día de recuerdo y homenaje informal. No es raro encontrar personas tocando el corrido en reuniones familiares, bares o estaciones de radio locales. Para algunos, es una fecha luctuosa; para otros, una especie de celebración cultural.
Más allá del personaje, esta conmemoración es reflejo del peso que tiene la música y las tradiciones orales en la formación de la identidad popular. Lamberto Quintero sigue vivo simbólicamente porque representa lucha, lealtad y valentía según los cánones de la región.
Preguntas frecuentes sobre Lamberto Quintero
¿Quién fue Lamberto Quintero?
Fue un hombre oriundo de Sinaloa, relacionado con actividades del crimen organizado y cuya muerte violenta inspiró uno de los narcocorridos más famosos de México.
¿Qué pasó el 28 de enero de 1976?
Lamberto Quintero fue emboscado y herido mientras se dirigía a visitar a un primo. Murió posteriormente en un hospital debido a las heridas.
¿Por qué es tan famoso el corrido de Lamberto Quintero?
Porque narra su muerte con un tono heroico y es una de las piezas que más ha resonado dentro del género de los narcocorridos, especialmente al ser popularizado en voz de Antonio Aguilar.
¿Se celebra el 28 de enero en alguna parte?
En algunas comunidades del norte de México, especialmente en Sinaloa, la fecha es recordada informalmente con música, reuniones o saludos simbólicos.
¿Lamberto Quintero es considerado un héroe?
Para muchas personas del noroeste de México, sí. Para otros, solo es un personaje representativo de una época donde la violencia y el crimen definieron historias familiares.
¿El corrido está basado en hechos reales?
Sí, los eventos centrales que relata el corrido ocurrieron en la realidad, aunque como todo relato oral, pueden haberse adaptado con elementos dramáticos.