El Gobierno argentino afronta un inicio de año crucial en su relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), marcado por el primer pago del 2024 y una serie de revisiones técnicas que podrían definir el futuro de los próximos desembolsos. En un contexto de fuertes ajustes fiscales y una inflación anual aún por encima del 200%, la administración de Javier Milei deberá mostrar avances concretos en política económica, reservas internacionales y programa de metas con el organismo financiero.
El cumplimiento de los compromisos pactados con el FMI tras la renegociación del programa heredado será clave para desbloquear nuevos fondos que el país necesita para reforzar su hoja de balance y sostener la confianza en los mercados. A medida que avanza el calendario, la revisión técnica se convierte en una prueba de fuego para el equipo económico encabezado por Luis Caputo, que busca estabilizar la economía bajo un esquema de shock, con recorte del gasto público y saneamiento del Banco Central.
Resumen del escenario actual del acuerdo con el FMI
| Primer pago del 2024 | USD 1.900 millones (realizado en enero) |
| Montos pendientes por desembolsar | Aproximadamente USD 3.300 millones |
| Objetivos claves en revisión | Déficit fiscal, acumulación de reservas y política monetaria |
| Riesgo inmediato | Suspensión de próximos desembolsos si no se cumplen metas |
| Protagonistas centrales | Ministerio de Economía, Banco Central y FMI |
Qué revisará el FMI en la próxima auditoría técnica
La misión técnica del FMI pondrá el foco en varios indicadores, comenzando por el avance en el cumplimiento del objetivo de déficit fiscal primario. El Gobierno de Javier Milei busca lograr equilibrio primario en 2024, lo cual implica un ajuste agresivo frente al 3% de déficit heredado. Este objetivo ya fue presentado en el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y el proyecto DNU-Base enviado al Congreso.
Otro componente clave es la acumulación de reservas internacionales netas, un punto sensible dada la escasez de dólares en el Banco Central. Milei y Caputo han implementado un esquema de tipo de cambio desdoblado, con un crawling peg del 2% mensual y restricciones en el acceso al MULC, que si bien da oxígeno, también es visto con cautela por el FMI y los mercados.
La política monetaria también será evaluada, en especial por el desarme de instrumentos remunerados como los Pases pasivos, y la estrategia de absorción monetaria. Todo esto debe compaginarse con el compromiso de evitar financiamiento del déficit con emisión, esquema ratificado en las primeras semanas de la nueva gestión.
Qué está en juego con los próximos desembolsos
El FMI tiene previsto un cronograma de desembolsos que, de concretarse, permitiría al Gobierno obtener unos USD 3.300 millones en lo que resta del programa. Sin embargo, esas entregas están condicionadas al resultado positivo de cada revisión. Si se detectan desvíos graves, el Fondo podría cancelar los desembolsos, lo cual pondría aún más presión sobre las reservas y la deuda externa.
Un incumplimiento abriría interrogantes sobre cómo el país enfrentará los vencimientos de capital e intereses en el resto del año. Desde Economía reconocen que hay cierto margen para negociar, pero remarcan el compromiso rotundo de las nuevas autoridades con el programa acordado. De hecho, no se descarta renegociar algunas condiciones técnicas para adaptarlas al nuevo plan de estabilización “a la argentina”.
“La credibilidad de esta administración está atada al cumplimiento del acuerdo con el FMI. Sin eso, se cae el acceso a mercados y la confianza interna.”
— Analista económico, Placeholder
Cómo impacta esto en la economía argentina
La continuidad de los desembolsos del FMI sostiene la expectativa de mejora en las cuentas externas del país. También incide en la curva de bonos, donde los emitidos bajo ley extranjera han mostrado repuntes en los últimos días de enero, reflejando mayor optimismo de los inversores.
Sin embargo, a nivel macroeconómico, el gobierno enfrenta una recesión incipiente producto del ajuste fiscal y del deterioro de ingresos reales. La inflación sigue siendo elevada, aunque se espera una desaceleración si se mantiene la disciplina monetaria y el gasto contenido. Los próximos tramos de financiamiento multilateral son claves para evitar una nueva crisis de balanza de pagos.
Reacciones del FMI y espacio para cambios
El FMI ha respaldado públicamente las primeras medidas del gobierno, aunque por el momento evita una reformulación completa del acuerdo. En los próximos días, se conocerá si las metas cuantitativas trimestrales son recalibradas para reflejar el nuevo enfoque macroeconómico. Por ahora, la postura es de cautela, a la espera de datos concretos.
Tampoco se descarta que se incluya una nueva carta de intención con ajustes a plazos o niveles de exigencia. El FMI ha hecho esto en el pasado para reflejar cambios de administración o de contexto internacional. La iniciativa, sin embargo, corresponde usualmente a la parte argentina, que debe enviar el pedido formal.
“Es posible una revisión del marco, pero requiere que Argentina documente alternativas creíbles. No es solo voluntad, es consistencia.”
— Funcionario técnico del FMI, Placeholder
Ganadores y perdedores del cumplimiento del acuerdo
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Mercado financiero, tenedores de bonos, exportadores | Gasto público, jubilados sin ajustes, entes estatales deficitarios |
| Gobierno, en cuanto a credibilidad ante el mundo | Economía real en el corto plazo, por el freno de la obra pública y consumo |
Qué puede pasar si el próximo desembolso no se concreta
Un eventual retraso o rechazo del próximo desembolso previsto por parte del FMI podría tener consecuencias graves. Implicaría pérdida de reservas, menor capacidad de pago de deuda y debilitamiento del peso. Podría además dañar el vínculo político con inversores internacionales y comprometer otras fuentes de financiamiento multilateral.
Para evitar este escenario, el equipo económico se concentra en cerrar un paquete de reformas que incluya respaldo legislativo al ajuste, sostenibilidad fiscal a través de impuestos y eliminación de subsidios. Las auditorías de marzo serán fundamentales para definir el camino en adelante.
“Marzo es una bisagra para el programa argentino. Si no se aprueba la próxima revisión, se encienden todas las luces rojas.”
— Exrepresentante argentino en organismos internacionales, Placeholder
Preguntas frecuentes sobre el acuerdo con el FMI
¿Cuánto pagó Argentina al FMI en enero?
En enero 2024, Argentina realizó un pago de USD 1.900 millones al FMI correspondiente a vencimientos del programa Stand-By anterior, refinanciado bajo el esquema vigente.
¿Qué metas se están evaluando?
Entre las metas clave figuran el resultado fiscal primario, acumulación de reservas netas y emisión monetaria. Estas deben cumplirse por trimestre.
¿Está garantizado el próximo desembolso del FMI?
No. Está sujeto a que el país cumpla con las metas fiscales y monetarias evaluadas por el FMI en su revisión técnica del primer trimestre.
¿Puede Argentina renegociar el acuerdo actual?
Sí, aunque requiere presentación formal por parte del Gobierno y aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI.
¿Qué pasa si el FMI no desembolsa nuevos fondos?
El país sufriría un shock externo: menor capacidad de pago, caída de reservas, y pérdida de confianza de mercados e inversores.
¿Cuánto queda por desembolsar del acuerdo vigente?
Alrededor de USD 3.300 millones en lo que resta del 2024, si se aprueban las futuras revisiones trimestrales.