Ana García mira por la ventana de su casa en Casares, Málaga, donde los olivos centenarios de su familia se extienden hasta el horizonte. En los últimos meses, ha visto cómo el paisaje comienza a transformarse con la llegada de grandes estructuras metálicas que pronto albergarán miles de paneles solares. “Al principio tenía mis dudas”, confiesa, “pero cuando me enteré de que mi hijo podría encontrar trabajo en la construcción de estos parques fotovoltaicos, cambié de opinión”.
Esta misma escena se repite en pueblos de Valencia y otras zonas de España, donde las energías renovables están redibujando no solo el paisaje, sino también las oportunidades económicas de familias enteras. La transición energética ha dejado de ser una promesa lejana para convertirse en una realidad tangible que toca la vida de miles de personas.
Es precisamente en este contexto donde la noticia sobre OHLA y su adjudicación de cuatro parques fotovoltaicos cobra especial relevancia. Esta no es solo una historia sobre megavatios y millones de euros; es una historia sobre el futuro energético de España y las comunidades que lo están haciendo posible.
Una apuesta millonaria por el sol español
OHLA, la compañía global de infraestructuras, acaba de dar un golpe maestro en el sector de las energías renovables. La empresa ha conseguido la adjudicación de cuatro nuevos parques fotovoltaicos que suponen una inversión conjunta de 100 millones de euros y elevan su potencia total desarrollada por encima de los 3.000 MW.
“Esta adjudicación consolida nuestra posición como referente en el desarrollo de proyectos solares a gran escala”, explica un portavoz de la compañía. “Estamos hablando de una apuesta decidida por el futuro energético limpio de nuestro país”.
La distribución geográfica de estos proyectos no es casualidad. Tres de los parques fotovoltaicos se ubicarán en la provincia de Málaga, concretamente en el municipio de Casares, mientras que el cuarto y más ambicioso se desarrollará en Valencia. Esta estrategia responde a las condiciones climáticas ideales de estas regiones, donde el sol brilla con intensidad durante gran parte del año.
Los números hablan por sí solos. Los tres proyectos malagueños – bautizados como Casares I, Casares II y Casares III – representan una inversión superior a 38 millones de euros. Pero es el proyecto valenciano el que realmente llama la atención, con una potencia instalada de 212 MWp y un presupuesto de aproximadamente 65 millones de euros.
Desglose de los proyectos fotovoltaicos
Para entender mejor la magnitud de esta operación, es fundamental analizar cada uno de los proyectos que componen esta adjudicación:
| Proyecto | Ubicación | Potencia | Inversión | Cliente |
|---|---|---|---|---|
| Casares I | Málaga | No especificada | Parte de 38M € | Technique Solaire |
| Casares II | Málaga | No especificada | Parte de 38M € | Technique Solaire |
| Casares III | Málaga | No especificada | Parte de 38M € | Grupo empresarial español |
| Valencia | Valencia | 212 MWp | 65M € | No especificado |
Los proyectos de Casares I y II han sido contratados por Technique Solaire, una compañía francesa especializada en energías renovables que recientemente adquirió la cartera terrestre de Iberdrola en Francia. Esta colaboración internacional demuestra la confianza que despierta el mercado español entre los inversores extranjeros del sector renovable.
Por su parte, Casares III se desarrollará para un grupo empresarial de capital español, lo que evidencia también el compromiso nacional con la transición energética. “Vemos una combinación muy interesante entre capital nacional e internacional”, comenta un analista del sector energético. “Esto demuestra que España se ha convertido en un destino atractivo para la inversión renovable”.
El proyecto valenciano destaca por ser una de las instalaciones de mayor capacidad que construirá OHLA en España. Con sus 212 MWp de potencia instalada, se consolidará como un desarrollo de energía renovable de referencia en la Comunitat Valenciana, contribuyendo significativamente a reforzar el mix energético de esta región mediterránea.
El impacto real en las comunidades locales
Más allá de las cifras técnicas y financieras, estos parques fotovoltaicos tendrán un impacto directo y tangible en las comunidades donde se instalan. La construcción de estas cuatro instalaciones impulsará la contratación de empleo local en las zonas de desarrollo, siguiendo el compromiso firme de OHLA con la generación de oportunidades laborales en los territorios donde opera.
“Estos proyectos no solo generan energía limpia, sino que también crean ecosistemas económicos locales”, explica un experto en desarrollo sostenible. “Las comunidades se benefician de empleos directos durante la construcción y de empleos indirectos a través de proveedores y servicios auxiliares”.
El efecto multiplicador es considerable. La puesta en marcha de estas instalaciones favorecerá la actividad de proveedores y pequeñas y medianas empresas locales, contribuyendo al desarrollo económico de las comunidades afectadas. Desde servicios de transporte hasta hostelería, pasando por suministros de materiales y equipos, toda una red de negocios locales se verá beneficiada.
En municipios como Casares, donde la economía tradicional se basaba principalmente en la agricultura y el turismo rural, la llegada de estos parques fotovoltaicos representa una diversificación económica muy necesaria. “Estamos viendo cómo jóvenes que se habían marchado del pueblo están regresando porque ven oportunidades de futuro”, comenta un residente local.
Los beneficios van más allá del empleo directo. Estos proyectos también generan ingresos fiscales para los ayuntamientos a través del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), recursos que pueden destinarse a mejorar los servicios públicos y las infraestructuras locales.
Además, OHLA mantiene una política de colaboración con centros de formación profesional y universidades de las regiones donde desarrolla sus proyectos, creando programas de prácticas y especialización que preparan a los trabajadores locales para los empleos del futuro en el sector energético.
La compañía también ha demostrado su compromiso con la sostenibilidad ambiental, implementando medidas para minimizar el impacto ecológico durante la construcción y operación de los parques fotovoltaicos. Esto incluye la preservación de la flora y fauna locales, la gestión responsable de los recursos hídricos y la restauración de áreas afectadas.
Con esta nueva adjudicación, OHLA no solo refuerza su posición en el mercado de las energías renovables, sino que también contribuye de manera significativa al cumplimiento de los objetivos climáticos de España y al desarrollo socioeconómico de las regiones donde opera. Los parques fotovoltaicos representan mucho más que instalaciones tecnológicas; son símbolos de un futuro más sostenible y próspero para las comunidades locales.
FAQs
¿Cuántos parques fotovoltaicos ha adjudicado OHLA recientemente?
OHLA ha conseguido la adjudicación de cuatro nuevos parques fotovoltaicos, tres en Málaga y uno en Valencia, por un valor total de 100 millones de euros.
¿Cuál es la potencia total que alcanza OHLA con estos proyectos?
Con estos nuevos parques fotovoltaicos, OHLA supera los 3.000 MW de potencia total desarrollada en el sector de energías renovables.
¿Dónde se ubicarán exactamente estos parques solares?
Tres parques se construirán en Casares (Málaga) y uno en Valencia, siendo este último el más grande con 212 MWp de potencia instalada.
¿Quiénes son los clientes de estos proyectos?
Los proyectos Casares I y II son para Technique Solaire (empresa francesa), Casares III para un grupo empresarial español, y el proyecto valenciano aún no especifica cliente público.
¿Cuándo comenzará la construcción de estos parques fotovoltaicos?
Aunque no se especifican fechas exactas, estos proyectos forman parte de la estrategia de expansión renovable de OHLA y se espera que comiencen en los próximos meses.
¿Qué beneficios tendrán estas instalaciones para las comunidades locales?
Los parques fotovoltaicos generarán empleo local durante la construcción, beneficiarán a proveedores y pymes de la zona, y aportarán ingresos fiscales a los municipios donde se instalen.