La problemática de la ocupación ilegal ha dado un giro notable en los últimos meses. Lo que hasta hace poco se limitaba mayoritariamente a viviendas deshabitadas o pisos turísticos, ahora ha encontrado un nuevo blanco: los trasteros y garajes comunitarios. Esta tendencia emergente preocupa tanto a autoridades como a comunidades de vecinos, al tratarse de espacios que hasta ahora se consideraban secundarios, pero que hoy sufren un nivel alarmante de ocupaciones y robos sistemáticos.
Los ocupas han identificado en estos espacios cerrados pero accesibles un refugio transitorio o una fuente rápida de objetos con valor de reventa. Muchos garajes y trasteros carecen de vigilancia constante, y su proximidad a zonas residenciales facilita el paso desapercibido. La ocupación de trasteros además complica la convivencia vecinal y genera una sensación de inseguridad evidente. Las comunidades se ven obligadas a invertir en sistemas de seguridad, cerraduras reforzadas y vigilancia, lo que incrementa los gastos comunitarios.
Por qué los trasteros y garajes están en el punto de mira
| Causa | Descripción |
|---|---|
| Menor control y acceso fácil | Muchos trasteros y garajes carecen de vigilancia o cámaras, lo que facilita la entrada sin ser detectado. |
| Difícil calificación como vivienda | Aunque no son habitables legalmente, algunos los utilizan como refugios temporales difíciles de desalojar. |
| Objetos de valor almacenados | Electrodomésticos, bicicletas, herramientas y otros enseres son objetivo habitual para el robo y tráfico. |
| Bajo riesgo legal | Las consecuencias legales son menos severas que en una ocupación de vivienda habitual. |
Qué ha cambiado este año
El cambio de paradigma ha sido notorio especialmente en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, donde los cuerpos de seguridad han detectado un aumento de denuncias relacionadas con la ocupación o vandalismo en trasteros comunitarios. Los propios vecinos aportan vídeos grabados con móviles en los que se evidencian intentos de forzar puertas o merodear en garajes durante la noche.
Un factor clave ha sido la falta de legislación clara para estos espacios. Mientras que en una vivienda habitual la ocupación puede implicar un procedimiento judicial largo pero al menos eventual, los trasteros, al no ser habitables legalmente, caen en una especie de limbo jurídico. Esto permite que, en muchos casos, la intervención policial no sea inmediata salvo flagrante delito.
Cómo afecta a las comunidades y propietarios
La afectación va mucho más allá del valor material de los objetos sustraídos. En muchas comunidades se ha instaurado una sensación de vulnerabilidad constante. Trasteros abiertos o forzados, puertas rotas, cerraduras dobladas y signos de presencia en huecos de garaje se han vuelto algo habitual. A ello se suma que, en varias ocasiones, los ocupas permanecen dentro por días, dificultando su expulsión sin una orden judicial.
Además, los costes de reparación y mejora de seguridad recaen en las comunidades vecinales, que se ven obligadas a aprobar derramas extraordinarias para instalar cámaras, mejorar cerraduras eléctricas o contratar seguratas nocturnos. Una inversión que no siempre todos pueden afrontar.
“En nuestro bloque ya van cinco trasteros abiertos en dos semanas. Tuvimos que cambiar todas las cerraduras y ahora pagamos 25 euros más al mes por seguridad privada.”
— Marta Hernández, presidenta de comunidad en Alcalá de HenaresAlso Read
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Qué buscan los ocupas en estos espacios
Los objetivos son variados. En algunos casos, los ocupas utilizan los trasteros como refugios temporales, especialmente en meses fríos o cuando se produce presión policial en calles céntricas. En otros casos, simplemente se accede para sustraer bienes fácilmente transportables y revendibles.
Los elementos más comúnmente sustraídos son bicicletas, herramientas eléctricas, móviles guardados, equipos de sonido, pequeños electrodomésticos e incluso ropa de marca. Al no haber inventariado de estos objetos y tratarse de espacios privados, muchas víctimas no denuncian y solo toman medidas preventivas después del incidente.
Medidas propuestas y soluciones posibles
Expertos en seguridad recomiendan reforzar los accesos a zonas comunes, instalar cámaras IP conectadas con el móvil, sensores de movimiento y luces automáticas. También se sugiere la instalación de cerraduras inteligentes con control remoto o código único para detectar en qué momento se accede y por quién.
Algunas comunidades han llegado a acuerdos con empresas de seguridad para rondas periódicas nocturnas o instalación de vigilantes en horas pico. Otras optan por contratar cerramientos adicionales internos que segmentan el acceso a diferentes secciones del garaje, dificultando una intrusión masiva.
“Los sistemas de alarma con aviso inmediato son eficaces, pero requieren inversión conjunta de la comunidad. Cuanto más dificultoso sea el acceso, menos atractivo resulta el espacio para posibles ocupas.”
— Javier Cordero, experto en seguridad privada
Apuestas legales y políticas en marcha
Varias asociaciones vecinales han pedido al Gobierno reformar el marco legal del Código Penal para equiparar el allanamiento de trasteros o espacios comunitarios a efectos de protección legal con el de una vivienda. Esta modificación permitiría actuaciones policiales más ágiles y sentencias más efectivas.
Por ahora, las respuestas oficiales han sido puntuales: aumento de patrullas locales, comunicación directa con presidentes de comunidad en barrios específicos y campañas de concienciación. Sin embargo, también hay una falta importante de estadísticas detalladas sobre este nuevo tipo de ocupación, lo que impide tomar decisiones integrales a nivel nacional.
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Delincuentes organizados | Propietarios de trasteros y garajes |
| Revendedores de objetos robados | Comunidades de vecinos |
| Empresas de seguridad privada | Inquilinos con pocos recursos para cubrir medidas extra de seguridad |
Cómo pueden protegerse los propietarios
Además de contar con medidas físicas como cerraduras profesionales y puertas reforzadas, es recomendable realizar un inventario de los objetos almacenados en el trastero y, de ser posible, asegurarlos. Existen pólizas específicas de hogar que también cubren anejos como trasteros o garajes.
Es igualmente importante coordinar la acción vecinal: establecer grupos de mensajería interna, contactos rápidos con la policía local y sistemas comunitarios de alerta temprana pueden ser tan efectivos como una patrulla. La participación activa de la comunidad es clave.
“El trastero dejó de ser un espacio olvidado. Ahora requiere la misma atención en seguridad que cualquier otro cuarto de nuestra casa.”
— Rubén Martín, técnico en protección patrimonial
Qué hacer si detectas una ocupación o robo
Lo primero es evitar la confrontación directa. En caso de sospechar que alguien ha ocupado o accedido ilegalmente a un trastero, debe notificarse de inmediato a la policía y recopilar evidencia visual si es posible. Forzar al sospechoso a salir sin prueba de delito o autorización podría implicar problemas legales para el propietario.
También es conveniente consultar con el administrador de la finca para comprobar si otros vecinos han reportado situaciones similares y si hay posibilidad de revisar las cámaras o registros. Una denuncia formal es esencial para iniciar procedimientos de mediación o desalojo si procede.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Pueden ocupar legalmente un trastero?
No, un trastero no puede ser considerado una vivienda legal. Sin embargo, su ocupación no tiene un marco tan claro como el de un domicilio, lo que complica su desalojo inmediato.
¿La policía puede intervenir de inmediato?
Solo si hay flagrante delito. Casos de ocupación sin violencia pueden requerir orden judicial.
¿Qué objetos son los más robados?
Bicicletas, herramientas eléctricas, electrodomésticos pequeños, ropa de marca y tecnología almacenada.
¿Puedo instalar mi propia cámara de vigilancia?
Sí, siempre que no vulnere la privacidad de otros vecinos. Se recomienda instalar cámaras enfocadas únicamente al trastero propio.
¿Existen seguros para trasteros?
Algunas pólizas de hogar incluyen cobertura de anejos como trasteros y garajes. Consultar la letra pequeña es imprescindible.
¿Cómo actúan los ocupas en los garajes?
Muchos acceden en momentos de cambio de turno, fines de semana y horas nocturnas. Aprovechan espacios sin vigilancia para violar cerraduras o dormir por períodos cortos.