Durante décadas, la iluminación en oficinas se consideró un detalle técnico. Bastaba con que las luces encendieran y fueran suficientemente brillantes. Pero la investigación reciente sobre confort visual y ergonomía lumínica ha cambiado esa idea.
Hoy, un concepto se abre paso en el diseño de espacios laborales: el UGR (Unified Glare Rating), un índice que mide el deslumbramiento y que, según los expertos, será tan importante como la ergonomía del mobiliario o la ventilación en la productividad de los trabajadores.
A partir de 2026, las normativas europeas y los estándares de diseño de interiores están impulsando el control del deslumbramiento como requisito esencial para la salud ocular y el rendimiento cognitivo en oficinas.
¿Qué es el UGR y cómo se calcula?
El UGR (Unified Glare Rating), o Índice Unificado de Deslumbramiento, es una medida desarrollada por la Comisión Internacional de Iluminación (CIE) para cuantificar el grado de molestia que provoca una fuente de luz directa o reflejada en el campo visual.
Su valor se calcula mediante una fórmula matemática que tiene en cuenta la intensidad luminosa, el ángulo de visión del observador, el tamaño de la fuente de luz y el nivel de luminancia del entorno. Aunque el cálculo exacto requiere software especializado, el concepto es simple:
- Cuanto mayor sea el UGR, más deslumbrante es la luz.
- Cuanto menor, más confortable será la iluminación.
| Escala de UGR | Nivel de deslumbramiento | Aplicación típica |
|---|---|---|
| < 10 | Deslumbramiento imperceptible | Museos, teatros |
| 13–16 | Muy bajo | Hospitales, salas de espera |
| 19 | Recomendado para oficinas y aulas | Oficinas, coworking |
| 22–25 | Medio | Almacenes, talleres |
| > 28 | Alto o inaceptable | Focos industriales o exteriores |
“El UGR es al ojo lo que el ruido al oído. Un exceso no solo molesta: agota”, explica Julián Pérez, ingeniero de iluminación en Signify España. “En oficinas, mantener un UGR inferior a 19 no es una recomendación estética, sino una exigencia ergonómica”.
Por qué el deslumbramiento reduce la productividad
Trabajar bajo una luz mal diseñada no solo incomoda: reduce la concentración, altera los ritmos biológicos y genera fatiga visual. Según un estudio del Centro de Ergonomía de la Universidad Politécnica de Madrid, un entorno con iluminación inadecuada puede disminuir la productividad hasta en un 15% y aumentar el absentismo por fatiga ocular y migrañas.
El deslumbramiento se produce cuando hay contrastes excesivos de luminancia entre la fuente de luz y el entorno. En pantallas, superficies brillantes o techos mal distribuidos, el ojo se ve obligado a reajustarse constantemente. Ese esfuerzo adicional, aunque imperceptible al principio, se acumula a lo largo del día y provoca cansancio y estrés visual.
“El confort visual es parte del bienestar laboral”, señala Laura Cifuentes, psicóloga especializada en entornos corporativos. “Una oficina bien iluminada reduce el estrés y mejora el estado de ánimo, lo que repercute directamente en la productividad y la retención del talento”.
La normativa europea y el estándar UGR < 19
La norma UNE-EN 12464-1:2021, que regula la iluminación en lugares de trabajo interiores, establece valores máximos de UGR para diferentes actividades. En el caso de las oficinas, exige que el UGR sea igual o inferior a 19, junto con niveles mínimos de iluminancia de 500 lux en áreas de trabajo con pantallas.
| Tipo de espacio | Nivel de iluminancia (lux) | UGR máximo permitido |
|---|---|---|
| Puestos de oficina | 500 lux | ≤ 19 |
| Sala de reuniones | 300 lux | ≤ 19 |
| Pasillos | 100 lux | ≤ 25 |
| Zona de archivo | 200 lux | ≤ 25 |
| Sala de diseño técnico | 750 lux | ≤ 16 |
Este estándar, adoptado por la Unión Europea, busca garantizar no solo la cantidad de luz, sino también su calidad y distribución homogénea. Los fabricantes de luminarias ya deben incluir el valor UGR medido en las fichas técnicas de sus productos, lo que permite a arquitectos e ingenieros seleccionar soluciones adecuadas desde el diseño del proyecto.
Cómo lograr un UGR bajo sin sacrificar luminosidad
Reducir el deslumbramiento no significa trabajar con menos luz, sino controlar su dirección y difusión.
Los expertos recomiendan aplicar una combinación de estrategias técnicas y de diseño:
1. Usar difusores ópticos o microprismas
Estos elementos dispersan la luz y reducen los puntos brillantes directos. Las luminarias microprismáticas son las más utilizadas en oficinas modernas por su capacidad de mantener UGR < 19 sin pérdida de flujo luminoso.
2. Aumentar la superficie de emisión
Cuanto mayor sea la superficie emisora, menor será el contraste visual. Paneles LED amplios o plafones empotrados ayudan a distribuir la luz de forma uniforme.
3. Controlar el reflejo de superficies
Evitar mesas brillantes o pantallas mal orientadas previene el deslumbramiento reflejado, tan común en entornos con monitores.
4. Integrar luz indirecta
La iluminación rebotada en techos o paredes suaviza las transiciones lumínicas y mejora la percepción espacial.
5. Ajustar temperatura de color
Luz neutra (4000 K) o ligeramente cálida (3500 K) favorece la concentración sin crear fatiga ocular.
“El diseño lumínico de una oficina debe pensarse como una orquesta”, comenta Sergio Valverde, consultor de Zumtobel Lighting Iberia. “No se trata de poner más focos, sino de armonizar intensidad, tono y dirección”.
Tecnología inteligente para controlar el UGR
El auge de la iluminación inteligente permite ajustar la intensidad y dirección de las luces según la hora del día o el nivel de luz natural disponible. Los sistemas basados en sensores de presencia, detectores de luz ambiente y control DALI o Bluetooth ayudan a mantener niveles constantes de confort visual.
Innovaciones clave:
- Paneles LED UGR<16: pensados para oficinas premium y centros de diseño.
- Luminarias regulables “Human Centric Lighting”: adaptan la temperatura de color al ritmo circadiano del usuario.
- Software de gestión lumínica: permite monitorizar niveles de UGR, lux y consumo energético en tiempo real.
Estas soluciones no solo mejoran la comodidad visual, sino que también reducen el consumo energético hasta en un 40%, alineándose con los objetivos de sostenibilidad y eficiencia de la Directiva Europea 2024/2/EU sobre edificios verdes.
El impacto psicológico de la luz bien diseñada
Una buena iluminación va más allá de lo técnico. Diversos estudios de la Harvard T.H. Chan School of Public Health confirman que los trabajadores expuestos a luz natural o artificial bien equilibrada presentan mejor calidad de sueño, mayor motivación y menos errores de concentración.
El control del deslumbramiento también mejora la estética del entorno, evitando la sensación de “oficina clínica” o “espacio plano”. En la era del diseño biofílico, donde la luz y los materiales naturales se combinan para reducir el estrés, el UGR se convierte en una herramienta clave para diseñar ambientes más humanos.
“Una luz sin deslumbramientos permite ver, pero también pensar mejor”, resume la arquitecta Carmen Ríos, especialista en bienestar corporativo. “El confort visual es el nuevo lujo silencioso de las oficinas”.
Errores comunes en la iluminación de oficinas
- Usar paneles LED baratos sin control óptico. Pueden emitir demasiada luz directa y elevar el UGR por encima de 22.
- Colocar luminarias sobre pantallas. Provoca reflejos molestos y fatiga visual.
- Ignorar la luz natural. Un buen diseño integra la orientación solar para equilibrar la artificial.
- Elegir tonos fríos en exceso. Luces superiores a 5000 K pueden generar estrés visual prolongado.
- No revisar el mantenimiento. Suciedad o envejecimiento de difusores alteran el UGR real con el tiempo.
Preguntas frecuentes sobre el UGR en oficinas
¿Qué significa que una luminaria tenga UGR < 19?
Que produce un nivel de deslumbramiento bajo, adecuado para tareas de oficina con pantallas y lectura prolongada.
¿Cómo puedo saber el UGR de mi oficina?
Se calcula mediante software de simulación luminotécnica (como Dialux o Relux) o lo indica el fabricante en las especificaciones técnicas.
¿Reducir el UGR implica menos luz?
No necesariamente. Se trata de dirigir y difundir la luz mejor, no de disminuir su cantidad.
¿Es obligatorio cumplir con UGR < 19?
Sí, según la norma UNE-EN 12464-1, es exigible en entornos de trabajo con pantallas.
¿La luz natural influye en el UGR?
Sí. Las fuentes intensas de luz solar directa pueden elevar el deslumbramiento; por eso se recomiendan cortinas, persianas o vidrios difusores.
Conclusión: ver mejor para trabajar mejor
El UGR ya no es un dato técnico reservado a los ingenieros; es una herramienta de bienestar y productividad. En la oficina del futuro —iluminada con precisión, automatizada y diseñada para cuidar la vista— la luz se convierte en una aliada silenciosa del rendimiento humano.
La nueva generación de luminarias UGR<19 no solo cumple una norma: crea entornos donde las personas pueden concentrarse, colaborar y descansar la mente. En un mundo laboral que avanza hacia la eficiencia y el bienestar, la calidad de la luz será tan decisiva como la calidad del aire o el mobiliario ergonómico.