Cuando pensamos en mejillones, nuestra mente suele viajar de inmediato a las costas del norte de España: Galicia, el Cantábrico o incluso el Mediterráneo. Y no es para menos. Durante décadas, estos bancos de agua marina han sido considerados los bastiones de la mitilicultura española. Sin embargo, la realidad actual revela una imagen muy distinta: una gran parte de los mejillones que consumimos en España ni siquiera se cultivan en aguas locales, sino que provienen de un país que muchos jamás asociarían con este molusco tan habitual en nuestras cocinas: Chile.
Esta revelación ha sorprendido a muchos consumidores. En un país donde el marisco es un símbolo cultural y gastronómico, el hecho de que nuestro plato de mejillones al vapor o en escabeche pueda haber cruzado medio mundo antes de llegar a nuestra mesa resulta desconcertante. La globalización, las exigencias de la industria alimentaria y los movimientos del mercado han transformado por completo la cadena de suministro de estos productos del mar.
Origen global: de las costas del Pacífico a los supermercados españoles
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Principal país proveedor | Chile |
| Producción española | Principalmente en Galicia, aunque insuficiente para la demanda |
| Motivo de importación | Coste más bajo y disponibilidad |
| Tipo de presentación importada | Mayormente congelada o en conserva |
| Percepción del consumidor | Muchos desconocen el origen extranjero |
España sigue siendo líder en el cultivo de mejillón dentro de Europa, en especial gracias a las “bateas gallegas”, estructuras flotantes que permiten el cultivo de los moluscos en las rías. Sin embargo, la producción nacional no es suficiente para abastecer toda la demanda interna, especialmente en productos de cuarta gama: los preparados, envasados, y listos para consumir. Allí es donde entra en juego Chile, un gigante silencioso del mejillón.
Ubicado en el paralelo opuesto del planeta, Chile ha logrado consolidar una industria mitilicultora altamente competitiva. Gracias a sus condiciones naturales propicias, como bajas temperaturas, corrientes marinas limpias y extensos litorales, el país produce grandes cantidades de mejillones que llegan a Europa en contenedores refrigerados. Generalmente se presentan ya limpios, sin concha, precocidos y congelados o listos para enlatar.
Qué motiva a las empresas a importar mejillones chilenos
El coste de producción en Chile es sustancialmente inferior al de España. Este hecho, sumado a una logística optimizada y convenios comerciales favorables, hace rentable el traslado de toneladas de mejillones desde Sudamérica hasta los principales puertos españoles. Para muchas empresas alimentarias, resulta más barato importar mejillón ya procesado desde Chile que adquirirlo a un productor local.
Además, la industria chilena ha invertido de forma significativa en tecnología de procesamiento y seguridad alimentaria, cumpliendo así con las exigencias sanitarias de la Unión Europea. Esto ha consolidado su posición en el mercado europeo, y en particular, en el español.
En algunos casos, el mejillón chileno llega ya sin concha, cocido y empaquetado al vacío, listo para incorporarse directamente al lineal de cualquier supermercado europeo.
— Andrés Silva, experto en logística alimentariaAlso Read
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¿Por qué no se promociona este origen en las etiquetas?
Muchos consumidores aún no son conscientes del origen chileno de los mejillones que compran. Las etiquetas, aunque legales, suelen ser ambiguas. Mientras que la normativa europea obliga a informar sobre el país de origen, esta información puede aparecer en tipografías pequeñas o poco visibles.
Además, el uso de términos como “producto del mar” o “natural de Galicia” en ciertas preparaciones puede inducir a error si no se acompaña de un etiquetado claro. El resultado: consumidores que creen estar comiendo mejillón gallego cuando, en realidad, proviene de los fiordos del sur de Chile.
Las etiquetas muchas veces no dejan claro el origen real. Esto debería cambiar para que el consumidor tome decisiones informadas.
— Marta González, experta en consumo y transparencia alimentaria
Diferencias entre el mejillón gallego y el chileno
El sabor, textura y tamaño son tres grandes factores que diferencian el mejillón gallego del chileno. El gallego suele ser más carnoso y con un sabor más intenso, fruto de las particularidades de las rías y su fitoplancton. En cambio, el chileno, si bien de excelente calidad, tiende a ser más pequeño y menos aromático, al menos en opinión de algunos chefs.
No obstante, esto no quiere decir que el mejillón chileno sea de menor calidad. Mucho del producto que llega a Europa es sometido a rigurosos controles sanitarios, y tanto nutricional como microbiológicamente es seguro e incluso más uniforme que algunos lotes europeos.
Impacto en la economía gallega
La competencia chilena ha tensionado en parte al sector mitilicultor gallego, que pide mayor apoyo institucional para proteger la producción local ante lo que consideran una competencia desleal. Además, señalan que, al tratarse de una producción más artesanal y con mayores costes laborales, es imposible competir en precio con el sistema chileno de cultivo intensivo.
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Grandes distribuidores por reducción de costes | Productores gallegos tradicionales |
| Consumidores que priorizan el precio | Pequeñas conserveras que apuestan por lo local |
| Industria chilena de acuicultura | Sector mitilicultor artesanal europeo |
Cómo identificar el origen de los mejillones que compramos
La única forma de saber con certeza de dónde proviene el mejillón es leer cuidadosamente la etiqueta. Buscar la mención “Origen: Chile” —o por el contrario, “Producción: Galicia” o “FAO 27”— es clave para entender la procedencia del producto. También puede ser útil fijarse en si están con concha, lo que suele indicar producción local, ya que el mejillón chileno casi siempre se comercializa sin ella.
Además, algunos supermercados han empezado a incluir sellos de Denominación de Origen o certificados como “Marca Galicia” para garantizar la procedencia.
El futuro del mercado del mejillón en España
Aunque Chile parece dominar una parte significativa del mercado de mejillón procesado, los productores gallegos no se rinden. Están apostando por la calidad, el valor añadido en formato fresco y el respaldo institucional. Además, las campañas de información al consumidor y el impulso del etiquetado claro podrían equilibrar la balanza a favor del producto nacional.
Galicia tiene un producto único que hay que saber diferenciar y valorizar frente a los que solo miran el precio.
— Roberto Otero, portavoz de cooperativa mitilicultora gallega
Preguntas frecuentes sobre el origen de los mejillones
¿De dónde provienen la mayoría de los mejillones que se venden en España?
Una gran proporción proviene de Chile, especialmente en el caso de mejillones congelados o en conserva, aunque también se sigue produciendo en Galicia.
¿Hay diferencia entre el mejillón chileno y el gallego?
Sí, tanto en tamaño, sabor y textura debido a las diferencias ambientales y de cultivo.
¿Cómo puedo saber si el mejillón es chileno o español?
Debes mirar la etiqueta; si indica “Origen: Chile” o “FAO 87”, se trata de mejillón chileno. El español suele estar marcado como “Galicia” o “FAO 27”.
¿Es legal vender mejillones chilenos en España?
Sí, siempre que cumplan con las normativas sanitarias de la Unión Europea.
El mejillón chileno, ¿es menos saludable o seguro?
No. El mejillón de Chile cumple con los estándares europeos y es saludable, aunque la calidad gastronómica puede variar según gustos.