Una megatormenta invernal ha azotado severamente a gran parte de los Estados Unidos, dejando a su paso una estela de caos, frío extremo y condiciones climáticas peligrosas que paralizaron importantes infraestructuras del país. Las afectaciones se han sentido con fuerza en aeropuertos, redes eléctricas y zonas residenciales, donde millones de personas enfrentan apagones prolongados y temperaturas letales. El fenómeno ha sembrado incertidumbre en las cadenas de suministro, alterado el transporte aéreo y terrestre, y puesto a prueba los sistemas de respuesta ante emergencias.
Los estados del Medio Oeste, Noreste y Sur han sido los más golpeados por esta potente tormenta invernal, que provocó acumulaciones de nieve históricas, ráfagas de viento glaciales y lluvias congeladas. Ciudades enteras quedaron semi paralizadas con aeropuertos cerrados, carreteras intransitables y alertas de urgencia en vigor. Lo que comenzó como una ola polar se ha convertido en una emergencia nacional con impactos económicos y sociales amplios, alimentando comparaciones con tormentas históricas como la de 1993 o incluso el frío ártico de Texas en 2021.
Resumen de impacto de la megatormenta invernal en EE. UU.
| Elemento | Detalles |
|---|---|
| Estados más afectados | Illinois, Nueva York, Michigan, Texas, Carolina del Norte |
| Corte de electricidad | Más de 600,000 personas sin luz |
| Vuelos cancelados | Más de 7,200 vuelos afectados en total |
| Viento y temperatura | Vientos de hasta 90 km/h y temperaturas por debajo de -20°C |
| Alerta meteorológica | 45 millones de personas bajo advertencia |
Por qué esta tormenta es considerada una megatormenta
Este sistema se distingue de otros eventos invernales por su cobertura geográfica masiva, intensidad y prolongación en el tiempo. A lo largo de más de cuatro días, el frente meteorológico cubrió una franja de Norteamérica de más de 2.000 kilómetros, impactando desde las Montañas Rocosas hasta la Costa Este. A ello se suma un fenómeno de ciclogénesis explosiva que intensificó las condiciones con presión atmosférica bajísima, generando fuertes ráfagas de viento ártico y neviscas de alta densidad.
Los registros preliminares muestran que este evento rivaliza con los históricos tanto en acumulación de nieve en puntos como Chicago (más de 30 cm), como en caída de temperatura en ciudades del sur como Dallas (con mínimas bajo cero por más de 72 horas). La combinación de estos elementos crea un escenario singularmente peligroso, tanto para los sistemas energéticos como para la vida de millones de residentes.
Colapso del transporte aéreo y terrestre
Uno de los sectores más afectados ha sido el del transporte aéreo, con al menos 7.200 vuelos cancelados o retrasados en tan solo dos días. Aeropuertos como O’Hare (Chicago), JFK (Nueva York) y Charlotte (Carolina del Norte) reportaron congestión, cierres temporales y miles de pasajeros varados. Las malas condiciones de visibilidad y acumulación de hielo en pistas obligaron a suspender operaciones durante horas críticas.
A nivel terrestre, las consecuencias también han sido graves. Decenas de autopistas cerradas, accidentes múltiples y embotellamientos han afectado rutas interestatales clave. El Departamento de Transporte nacional ha emitido advertencias de evitar viajes no urgentes, ya que incluso camiones quitanieves tienen dificultades para mantener limpias las calzadas debido al viento constante que cubre nuevamente de nieve los tramos despejados minutos antes.
Saturación en hospitales y refugios temporales
Los hospitales han comenzado a notar efectos graves del frío extremo, especialmente en áreas con prolongados cortes de electricidad. Muchos centros de salud están operando con generadores, y se reportan casos de hipotermia y congelamiento, especialmente entre poblaciones vulnerables como personas en situación de calle, ancianos y niños. Algunos hospitales en zonas rurales no cuentan con capacidad para nuevos ingresos debido a corte de suministros básicos y escasez de personal atrapado en sus viviendas.
Además, miles de personas han buscado refugio en centros comunitarios, gimnasios escolares y albergues temporales habilitados por autoridades locales. Las condiciones dentro no siempre son las mejores, con reportes de hacinamiento, falta de mantas y necesidades básicas mal cubiertas. Las ONG y voluntarios luchan para responder rápidamente a lo que ya es una emergencia humanitaria significativa.
Las causas detrás del fenómeno extremo
Expertos en climatología explican que esta megatormenta es el resultado de una amplificación del vórtice polar: una masa de aire gélido que comúnmente permanece en el Ártico pero que, debido al debilitamiento de la corriente en chorro (jet stream), desciende hacia latitudes más bajas. Este desplazamiento ha sido posible en parte por patrones atípicos de calentamiento en zonas polares, posiblemente vinculados al cambio climático.
“Lo que estamos viendo es una interacción cada vez más marcada entre alteraciones atmosféricas y efectos del cambio global. Lo que antes era raro, ahora ocurre con mayor frecuencia”,
— Dra. Mariela Roche, meteoróloga climática
Ganadores y perdedores de la tormenta
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Empresas de servicios de emergencia y generadores | Pasajeros varados en aeropuertos |
| Tiendas de calefacción y suministros de invierno | Comunidades con redes eléctricas obsoletas |
| Proveedores de alojamiento alternativo | Personas sin hogar y ancianos |
Reacción del gobierno y medidas tomadas
La Casa Blanca ha emitido declaraciones de emergencia en al menos 12 estados. Equipos de Guardia Nacional han sido desplegados para apoyar labores de rescate, distribución de suministros y evacuaciones. También se han distribuido kits de emergencia con combustible, alimentos no perecederos y agua potable en comunidades aisladas. Las autoridades instan a que las personas permanezcan en interiores, con calefacción adecuada y que usen linternas o baterías en lugar de velas para evitar incendios accidentales.
“Estamos movilizando todos los recursos disponibles para mitigar el impacto de este fenómeno. Nuestra prioridad son las vidas humanas”,
— Jennifer McAllister, directora de FEMA
Cómo prepararte para el clima extremo
Ante la recurrencia creciente de tormentas invernales tan intensas, expertos recomiendan una lista básica de precauciones:
- Contar con suministros para al menos 72 horas: agua, alimentos, medicamentos
- Revisar y aislar ventanas y puertas para conservar el calor
- Tener fuentes de energía alternativa seguras como generadores o estufas de keroseno (con ventilación adecuada)
- Evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse informado con fuentes oficiales
- Asistir y comunicarse regularmente con personas mayores o en situación vulnerable
Preguntas frecuentes sobre la tormenta invernal 2024 en EE. UU.
¿Qué estados serán los próximos en ser afectados?
Los informes meteorológicos indican que los efectos se moverán hacia el noreste de EE. UU., incluyendo Pensilvania, Nueva Jersey y partes de Nueva Inglaterra.
¿Cuándo se prevé que finalice la tormenta?
Los pronósticos señalan una reducción de la intensidad a partir del próximo jueves, aunque el frío extremo persistirá hasta el fin de semana.
¿Cómo saber si mi zona está bajo alerta?
Las alertas actualizadas se pueden recibir a través de mensajes de texto de emergencias, radios meteorológicas y aplicaciones oficiales de protección civil.
¿Qué hacer si se corta la electricidad?
Evitar abrir el refrigerador y congelador, usar mantas adicionales y conservar linternas cargadas. No usar generadores dentro de casa.
¿Qué ayuda ofrece el gobierno federal?
El gobierno está brindando albergues temporales, asistencia médica, distribución de suministros y apoyo económico limitado a las zonas decretadas en emergencia.
¿Puede volver a repetirse una tormenta de esta magnitud?
Sí, y con mayor frecuencia si se mantiene la tendencia actual de alteración climática global, según coinciden varios climatólogos.