Durante décadas, la jubilación fue considerada el merecido descanso tras una larga vida laboral. Sin embargo, en los últimos años, un número creciente de personas mayores está desafiando esta noción tradicional. Muchos no solo optan por seguir trabajando pasados los 65 años, sino que lo hacen con entusiasmo y pleno compromiso. Esta nueva generación de mayores activos redefine el concepto de envejecimiento y plantea preguntas importantes: ¿por qué algunos no quieren o no pueden dejar de trabajar? ¿Estamos presenciando el fin de la jubilación tal como la conocemos?
Desde médicos que continúan ejerciendo hasta empresarios que lanzan startups después de los 70, lo que antes se veía como la antesala del retiro definitivo, ahora se percibe como una etapa de reinvención personal y profesional. Impulsada por factores económicos, sociales y personales, esta tendencia está transformando el mercado laboral y la percepción pública del envejecimiento. Algunos la consideran una amenaza a la seguridad jubilatoria; para otros, es una oportunidad sin precedentes de seguir contribuyendo a la sociedad.
Por qué muchos mayores deciden no jubilarse
| Factor | Descripción |
|---|---|
| Motivos económicos | La necesidad de complementar pensiones o enfrentar el aumento del costo de vida. |
| Pasión y propósito | Deseo de mantenerse productivos, útiles y mentalmente activos. |
| Falta de planes alternativos | Muchos no tienen hobbies o actividades fuera del trabajo. |
| Longevidad | Viven más años con buena salud y desean aprovechar ese tiempo trabajando. |
| Tecnología accesible | Permite a personas mayores seguir siendo competitivas en el trabajo remoto o flexible. |
Una de las razones más citadas por quienes no se jubilan es la situación económica. Aunque algunos siguen trabajando por elección, otros lo hacen por necesidad. Las pensiones insuficientes, el encarecimiento de la vida y la incertidumbre financiera obligan a muchos a continuar trabajando para mantener un nivel de vida digno. Este fenómeno se ha intensificado con la inflación y los cambios en los esquemas de cotización previsional.
No obstante, existe una gran parte de esta generación que encuentra en el trabajo algo más allá de lo monetario: un sentido de propósito personal. Para ellos, el trabajo no es solo una obligación, sino una fuente de satisfacción, identidad y conexión con el mundo. Pensar en dejarlo por completo equivale, para muchos, a una forma de aislamiento y pérdida de sentido.
Cambios sociales y aumento de la expectativa de vida
Otro factor clave es el aumento de la longevidad. La esperanza de vida ha crecido notablemente en las últimas décadas. Hoy es común ver personas de 70 u 80 años en perfecto estado de salud física y mental. En este contexto, jubilarse a los 65 años puede parecer prematuro. Muchos adultos mayores se sienten aún capacitados para seguir contribuyendo, no solo económicamente, sino también con su experiencia y conocimiento acumulado.
Este fenómeno ha traído consigo un cambio cultural. Donde antes la jubilación era símbolo de descanso o del “ocaso”, ahora es vista como una tercera etapa de la vida, llena de oportunidades. La idea de una “segunda carrera” después de los 60 gana terreno. Incluso, algunos sectores empresariales ya adaptan políticas para retener el talento senior.
“Las personas de 70 hoy no se parecen en nada a las de hace 30 años. Son activas, tecnológicamente ágiles y con mucha experiencia. Sería un desperdicio prescindir de ellas.”
— Clara Muñoz, consultora en gestión de talentoAlso Read
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Los sectores que más retienen a adultos mayores
Mientras algunas industrias aún presentan barreras de edad implícitas, otras se han adaptado favorablemente a integrar a profesionales mayores. Esto incluye sectores con alta especialización, experiencia acumulada y menor exigencia física, como:
- Docencia: Profesores y catedráticos que continúan enseñando incluso después de su edad jubilatoria oficial.
- Medicina: Especialistas y médicos consultores cuya experiencia es valorada.
- Abogacía: Muchos abogados senior actúan como asesores estratégicos.
- Consultoría y coaching: Rol que aprovecha la experiencia acumulada.
- Empresariado: Cada vez más seniors desarrollan emprendimientos propios tras los 60.
Ventajas y desventajas de no jubilarse
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Adultos mayores con buena salud que desean mantenerse activos. | Personas mayores con problemas de salud o sin acceso a empleos dignos. |
| Empresas que valoran la experiencia de sus empleados senior. | Jóvenes buscando entrada al mercado laboral, especialmente en sectores saturados. |
| Economías que logran aprovechar al máximo el talento senior. | Modelos previsionales en crisis ante el retraso de la jubilación efectiva. |
No jubilarse presenta ventajas notables: más ingresos, mayor autoestima, interacción social y vida estructurada. Pero también conlleva riesgos físicos y emocionales, como el agotamiento o la postergación de una etapa de descanso merecida. Además, puede contribuir, en algunos casos, a la saturación del mercado laboral, sobre todo en períodos de alto desempleo.
Una política pública aún rezagada
Los sistemas previsionales fueron diseñados bajo una lógica que ya no se ajusta a la realidad actual. Las leyes laborales y pensionales, en muchos países, no contemplan completamente la figura del trabajador de más de 65 años. Esto genera vacíos legales y contradicciones, como la necesidad de seguir cotizando sin saber si eso mejorará realmente la pensión futura.
A pesar de ello, algunos países y empresas están empezando a ofrecer esquemas mixtos: medio retiro, empleo con horarios flexibles o asesorías temporales. Estas modalidades permiten un tránsito más cómodo entre la vida laboral activa y la jubilación total.
“Necesitamos una reforma profunda que entienda que jubilarse a los 65 ya no debería ser una regla rígida, sino una elección flexible.”
— Jorge Santamaría, economista especializado en sistemas previsionales
Una nueva identidad para la vejez
La transformación cultural que estamos viviendo redefine qué significa envejecer. Las personas mayores de hoy están derrumbando estereotipos sobre la fragilidad, el retiro forzoso o la improductividad. Se posicionan como agentes de cambio, mentores y, en muchos casos, emprendedores decididos a comenzar de nuevo.
A medida que estas voces ganan visibilidad, también crece la urgencia de adaptar el entorno social y laboral. Habrá que repensar el rol de las universidades, las empresas, los gobiernos y hasta de las familias en la construcción de una tercera edad más activa, justa y plena.
Preguntas frecuentes sobre la jubilación activa
¿Es legal trabajar después de jubilarse?
Sí, en la mayoría de los países es legal, aunque pueden existir restricciones sobre compatibilidad con pensiones. Es fundamental conocer las regulaciones locales.
¿Trabajar después de los 65 mejora mi pensión?
Depende del sistema de cada país. En algunos casos, seguir cotizando aumenta el monto final de la pensión, en otros no tiene impacto directo.
¿Qué trabajos son más compatibles con adultos mayores?
Actividades relacionadas con asesoría, educación, consultoría, emprendimiento, apoyo remoto y voluntariado suelen ser compatibles por flexibilidad horaria y menor esfuerzo físico.
¿Existen beneficios fiscales por seguir trabajando en la tercera edad?
Algunos gobiernos ofrecen incentivos o reducciones tributarias para trabajadores mayores. Es recomendable consultar con un asesor.
¿Qué riesgos conlleva no jubilarse a tiempo?
Físicamente, puede haber agotamiento si no se lleva un ritmo adecuado. También podría dificultar el desarrollo de hobbies u otras actividades personales.
¿Cómo decidir si seguir trabajando o jubilarse?
Es una decisión personal que debe basarse en la salud, las finanzas, las motivaciones personales y el entorno familiar. Un plan de vida ayuda a tomar la mejor decisión.