El arranque de 2024 ha traído un alivio inesperado para millones de hogares españoles: la inflación cayó de forma drástica hasta situarse en el 2,4% durante el mes de enero, marcando así su nivel más bajo en los últimos diez meses. Esta desaceleración de los precios ha sido celebrada como una buena señal para el bolsillo del consumidor, tras un largo período de subidas acumuladas en productos básicos, energía y alimentación.
Este descenso de la inflación no solo refleja una moderación en el encarecimiento del coste de vida, sino que también tiene repercusiones importantes en decisiones de política monetaria, poder adquisitivo de los ciudadanos y planificación económica para empresas. La cifra de enero se convierte en un indicador clave en la trayectoria económica de España durante 2024, especialmente en un contexto en el que el Banco Central Europeo observa de cerca los datos inflacionarios antes de considerar ajustes en los tipos de interés.
¿Qué factores han contribuido a este desplome de la inflación y cuáles son sus efectos inmediatos sobre salarios, pensiones y ahorro? A continuación, lo explicamos en detalle.
Resumen rápido: lo que debes saber sobre la inflación de enero
| Tasa de inflación en enero | 2,4% |
| Bajada respecto a diciembre | 0,6 puntos porcentuales |
| Dato más bajo desde | Marzo de 2023 |
| Principales factores de caída | Descenso energético y en alimentación |
| Impacto directo | Mejora del poder adquisitivo |
Qué ha cambiado este año en los precios
Uno de los elementos fundamentales detrás de esta baja inflacionaria es el retroceso del precio de la energía. Después de alcanzar picos históricos en 2022 y buena parte de 2023, la electricidad y los combustibles han contenido su crecimiento e incluso han bajado en algunos casos. Además, el coste del transporte y de los alimentos frescos, que anteriormente presionaban al alza el índice general, se han moderado.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el comportamiento estable de los grupos de vivienda —especialmente por la electricidad— y alimentación marcó la tendencia de enero. Esto muestra que la inflación se desacelera no por una debilidad de la demanda, sino por un entorno más predecible de los costes de producción.
La moderación en energía y alimentos está devolviendo cierta normalidad económica, aunque seguirán existiendo tensiones si no se frenan las presiones externas
— Ana Pérez, economista en el Observatorio Financiero
A quién beneficia y qué sectores lo notan más
La baja inflación no tiene un efecto uniforme: hay “ganadores y perdedores” dependiendo del sector de actividad, perfil socioeconómico del ciudadano y condiciones contractuales en salarios y pensiones.
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Consumidores con salario fijo | Empresas energéticas |
| Jubilados con pensiones revalorizadas | Distribuidores con margen reducido |
| Personas con ahorros | Negocios apalancados a inflación |
| Sector turístico | Proveedores con contratos ligados al IPC |
Los hogares con ingresos fijos verán mejorar su poder adquisitivo porque sus gastos disminuirán o se estabilizarán, mientras que sus ingresos, como las pensiones, sí han sido actualizados por los datos inflacionarios del año anterior. Por tanto, en términos reales, dispondrán de más capacidad de compra.
Implicaciones para políticas económicas y tipos de interés
Uno de los principales interrogantes tras esta desaceleración es el efecto que tendrá sobre la política monetaria del Banco Central Europeo. Una inflación más baja quita presión a la necesidad de mantener tipos de interés elevados, lo que abre la puerta a relajaciones parciales durante el segundo semestre del año, favoreciendo así a créditos e hipotecas nuevas.
Una inflación por debajo del 3% genera expectativas de recortes de tipos, pero los bancos centrales aún son cautelosos dado el precedente de rebotes
— Manuel Requena, analista jefe de Global Economía
Además, estos datos influyen en la política fiscal y sobre el techo de gasto del Gobierno. Aunque no se anticipan cambios profundos a corto plazo, la caída de la inflación puede permitir una política más expansiva sin provocar desequilibrios macroeconómicos graves. En menor medida, también afectará la negociación colectiva y revisiones salariales, ya que muchas se basan en la evolución del IPC.
Por qué comer es menos caro (pero no todo baja)
Uno de los principales alivios para los consumidores ha sido en el requerimiento básico: la alimentación. Productos que en 2023 sufrían aumentos de doble dígito como el aceite, frutas, lácteos o huevos, han frenado sus incrementos, e incluso algunas categorías han registrado descensos marginales. La aplicación de la rebaja del IVA para productos de primera necesidad ha contribuido también a cierto control de precios.
No obstante, no todos los artículos experimentan caídas. Algunos bienes procesados, como precocinados, bebidas o snacks, siguen al alza, arrastrados por la subida de costes logísticos y materias primas específicas. El consumidor será clave en exigir transparencia del precio final, sobre todo en cadenas de supermercados.
Qué significa para las próximas semanas y meses
Si esta tendencia se consolida, España podría acercarse más rápido al objetivo inflacionario del 2% establecido por el BCE, con implicaciones en muchas áreas del día a día. Esto también podría verse reflejado en los resultados empresariales sectoriales, especialmente retail, vivienda, consumo directo y hasta el ocio.
Por otro lado, una inflación más baja también reduce la “excusa” de subida de precios indiscriminada, lo que puede favorecer a los consumidores en sus decisiones de consumo. Pero los expertos advierten sobre la necesidad de mantener cautela, ya que factores internacionales —como tensiones geopolíticas o el precio del petróleo— podrían provocar nuevos repuntes.
FAQ – Preguntas frecuentes sobre la inflación de enero
¿Por qué ha bajado la inflación en enero?
Principalmente por la moderación de precios en energía y alimentación, y un entorno general de costes más estables.
¿Cómo me afecta esta bajada como consumidor?
Significa que tus gastos en productos y servicios crecen menos o incluso bajan, ganando poder adquisitivo si tus ingresos no cambian.
¿Es probable que bajen los tipos de interés?
Si la inflación se mantiene en torno al 2%, el BCE podría considerar bajadas graduales de tipos a lo largo del año.
¿Las pensiones y salarios subirán menos con esta cifra?
Las actualizaciones se basan en la inflación media del año anterior, por lo tanto esta caída afectará las subidas futuras, no inmediatas.
¿Volverán a subir los precios próximamente?
Aunque es posible, la previsión para el primer trimestre del año es de estabilidad. Todo dependerá de factores externos como energía y clima.
¿Los alquileres también se verán afectados?
Sí. Muchos contratos de alquiler se revisan según el IPC, y con un 2,4% la subida será más moderada que en años anteriores.