María abrió su nómina de enero con nerviosismo. Como trabajadora a tiempo parcial en una tienda, sabía que no tenía que hacer la declaración de la Renta porque ganaba menos de 22.000 euros al año. Pero ahí estaba: una retención de IRPF descontada de su sueldo. “¿Esto está bien?”, se preguntó mientras revisaba los números una y otra vez.
Su situación no es única. Miles de trabajadores españoles se encuentran en la misma encrucijada: ver cómo de su nómina se descuenta IRPF sin estar obligados a presentar declaración. La confusión es comprensible, pero Hacienda ha sido clara al respecto.
La respuesta es rotunda: sí, tu empresa puede y debe descontar IRPF de tu nómina aunque no tengas obligación de declarar. Esta aparente contradicción tiene una explicación lógica que todo trabajador debería conocer.
Por qué tu empresa descuenta IRPF aunque no declares
La Agencia Tributaria establece una distinción fundamental que muchos trabajadores desconocen. Una cosa es estar obligado a presentar la declaración de la Renta y otra muy diferente es que tu empleador deba practicar retenciones en tu nómina.
“Las retenciones son un anticipo del impuesto que podrías deber”, explica un asesor fiscal con más de 15 años de experiencia. “Funcionan como un sistema de pago a cuenta, independientemente de si después tendrás que declarar o no”.
El sistema funciona así: tu empresa actúa como recaudadora para Hacienda. Cada mes, cuando te paga tu salario, debe retener un porcentaje según las tablas oficiales. Esta retención no depende de si tú cumples los requisitos para declarar, sino de si tu salario supera ciertos mínimos establecidos.
Los límites actuales para practicar retenciones son claros. Si cobras más de 1.800 euros anuales de un pagador, tu empresa debe descontar IRPF. Pero para estar obligado a declarar necesitas superar los 22.000 euros anuales de un único pagador, o 15.000 euros si recibes ingresos de varios empleadores.
Cuándo se aplican las retenciones en nómina
Las reglas sobre retenciones en nómina son más amplias que las de la obligación de declarar. Tu empresa debe descontar IRPF en estas situaciones:
- Salario superior a 1.800 euros anuales brutos
- Cualquier tipo de contrato laboral (tiempo completo, parcial, temporal)
- Pagas extraordinarias y complementos salariales
- Indemnizaciones que superen los límites legales
- Prestaciones por desempleo superiores al mínimo exento
El porcentaje de retención varía según tu situación personal y familiar. Hacienda establece diferentes tipos en función de estos criterios:
| Situación Personal | Retención Mínima | Retención Habitual |
|---|---|---|
| Soltero sin hijos | 2% | 15-20% |
| Casado, cónyuge no trabaja | 2% | 10-15% |
| Con hijos menores | 2% | 8-12% |
| Discapacidad reconocida | 2% | 5-10% |
“Muchos trabajadores no entienden que la retención es obligatoria para la empresa desde el primer euro que supere el mínimo”, comenta una gestora administrativa especializada en nóminas. “No es una opción, es una obligación legal”.
La confusión surge porque las cantidades parecen pequeñas al principio. Un trabajador que cobre 800 euros mensuales verá retenciones mínimas, pero su empleador sigue obligado a aplicarlas.
Qué pasa con el dinero retenido si no declaras
Aquí llega la parte que más interesa a los trabajadores: ¿qué ocurre con ese dinero si no tienes obligación de presentar declaración? La respuesta puede suponer una agradable sorpresa para muchos.
Si no estás obligado a declarar pero te han retenido IRPF, lo más probable es que Hacienda te deba dinero. Esto sucede porque las retenciones suelen ser superiores al impuesto real que corresponde a tu nivel de ingresos.
“La mayoría de trabajadores con ingresos bajos que no declaran están perdiendo dinero”, advierte un experto en fiscalidad. “Hacienda se queda con sus retenciones cuando podrían recuperarlas presentando declaración voluntaria”.
El procedimiento es sencillo: aunque no tengas obligación de declarar, puedes presentar declaración voluntaria para solicitar la devolución de las retenciones. En muchos casos, esto significa recuperar varios cientos de euros.
Los plazos son los mismos que para las declaraciones obligatorias. Desde abril hasta junio del año siguiente puedes presentar tu declaración y solicitar la devolución. Hacienda tiene hasta seis meses para devolverte el dinero, aunque habitualmente lo hace en pocas semanas.
Las situaciones más comunes donde conviene declarar voluntariamente incluyen:
- Trabajadores con contratos temporales o parciales
- Personas que han trabajado solo parte del año
- Empleados con deducciones familiares no aplicadas correctamente
- Trabajadores con gastos deducibles no contemplados en nómina
Para trabajadores jóvenes o con ingresos bajos, la declaración voluntaria puede convertirse en una pequeña paga extra. “He visto casos de estudiantes con trabajos de verano que recuperan 200 o 300 euros simplemente por presentar declaración”, comenta un asesor fiscal.
La tecnología ha simplificado este proceso. La declaración se puede hacer online en pocos minutos, especialmente si solo tienes ingresos del trabajo. El borrador automático de Hacienda incluye todos los datos de tu nómina, facilitando enormemente el trámite.
“Mi consejo es siempre revisar si te conviene declarar, aunque no tengas obligación”, recomienda una gestora con años de experiencia. “En el peor caso no te devuelven nada, pero en muchas ocasiones hay sorpresas positivas”.
Casos especiales y excepciones importantes
Existen situaciones particulares donde las reglas sobre IRPF nómina funcionan de manera diferente. Los trabajadores estacionales, por ejemplo, pueden ver variaciones significativas en sus retenciones dependiendo de los meses trabajados.
Los becarios y estudiantes en prácticas también enfrentan situaciones especiales. Si la beca supera ciertos límites, se considera rendimiento del trabajo y está sujeta a retención, aunque el estudiante no tenga obligación de declarar.
Otro caso frecuente son los trabajadores que cambian de empresa durante el año. Cada empleador aplica retenciones según su propia información, sin conocer los ingresos del anterior. Esto puede resultar en retenciones excesivas que solo se corrigen mediante declaración.
FAQs
¿Puede mi empresa no descontar IRPF aunque gane más de 1.800 euros?
No, es obligatorio. Tu empresa debe practicar retenciones por ley si superas el mínimo establecido.
¿Qué pasa si trabajo solo dos meses al año?
Tu empresa debe retener IRPF si en esos dos meses superas 150 euros mensuales. Probablemente te convenga hacer declaración voluntaria.
¿Puedo cambiar el porcentaje de retención en mi nómina?
Sí, puedes solicitar a tu empresa que aplique un porcentaje mayor si prevés deber dinero a Hacienda.
¿Las pagas extra también tienen retención de IRPF?
Sí, todas las pagas extraordinarias están sujetas a retención con el mismo porcentaje que tu salario ordinario.
¿Qué documentos necesito para recuperar las retenciones?
Solo necesitas tu certificado de retenciones (que te proporciona tu empresa) y hacer la declaración de Renta voluntaria.
¿Hay plazo límite para solicitar la devolución de retenciones?
Tienes hasta cuatro años para reclamar retenciones indebidas mediante declaración complementaria.