El Impuesto de Sucesiones en España ha sido durante años uno de los tributos más controvertidos y debatidos. Este gravamen, que afecta directamente a las herencias y donaciones, se ha convertido en el centro de la discusión fiscal en múltiples comunidades autónomas. Ahora, una nueva medida que podría entrar en vigor en 2026 promete cambiar el panorama radicalmente, generando alivio para algunos y preocupación para otros. ¿Quiénes podrían dejar de pagarlo y por qué se ha convertido nuevamente en blanco de reformas?
Esta reforma, impulsada en parte por cambios ideológicos y demandas sociales, plantea una posible eliminación total o parcial de este impuesto en varias comunidades autónomas. Las disparidades actuales entre regiones, junto con la presión de ciertos sectores de la población, han llevado a los legisladores a poner sobre la mesa una modificación estructural que podría beneficiar especialmente a herederos directos y familias de clase media. Pero no todos ganan. Analizamos a fondo qué está pasando, a quiénes afectará y cómo será el nuevo escenario fiscal si esta reforma entra finalmente en vigor.
Resumen de la posible reforma del Impuesto de Sucesiones en 2026
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| ¿Qué cambia? | Exención o bonificación del 99% para herederos directos en algunas comunidades |
| ¿Desde cuándo? | Propuesta para entrar en vigor en 2026 |
| ¿A quién beneficia? | Hijos, cónyuges y ascendientes |
| Comunidades más afectadas | Madrid, Andalucía, Galicia, Murcia, Castilla y León |
| Motivo del cambio | Eliminar desigualdades regionales y aliviar presión fiscal en familias |
Por qué el impuesto de sucesiones ha estado en el centro del debate
En España, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones recae sobre los bienes y derechos que una persona recibe por herencia o donación. Aunque es un impuesto cedido a las comunidades autónomas —lo que provoca diferencias notables entre regiones—, la presión política y las demandas ciudadanas han incrementado el reclamo por su eliminación o reducción, principalmente por parte de contribuyentes que consideran injusto tributar por un patrimonio que ya tributó en vida.
Las diferencias regionales pueden ser extremas. Mientras que comunidades como Madrid ofrecen bonificaciones de hasta el 99% para herederos directos, otras regiones pueden exigir pagos elevados por la misma herencia. Esta disparidad acentuó las críticas por crear una “injusticia territorial” y por castigar fiscalmente a familias medias que reciben bienes modestos como una vivienda o unos ahorros.
Qué cambia con la nueva propuesta
La propuesta plantea homogeneizar la normativa en todo el país o, en su defecto, fomentar que cada comunidad autónoma implemente una bonificación del 99% del impuesto para herederos de grupos I y II (descendientes, cónyuge y ascendientes). De aprobarse, prácticamente significaría la no obligación de pagar este impuesto por parte de los familiares directos.
Esta medida vendría impulsada, en gran parte, por comunidades gobernadas por partidos que han defendido tradicionalmente la bajada de impuestos. Uno de los principales argumentos es el incentivo económico para evitar deslocalizaciones fiscales: muchas personas cambian su residencia a regiones con bonificaciones ventajosas para evitar un pago más elevado cuando heredan.
Quiénes se beneficiarían y cuál sería el impacto
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Hijos, cónyuges y padres que hereden | Comunidades autónomas con mayor recaudación por este impuesto |
| Familias con patrimonios medios o vivienda única | Liberaciones fiscales que podrían afectar a servicios públicos |
| Contribuyentes en comunidades con altas tarifas actuales | Personas herederas no directas (primos, amigos, etc.) |
“Eliminar o reducir drásticamente el impuesto de sucesiones aliviará a miles de familias y evitará que tengan que renunciar a herencias por no poder pagarlo”.
— Ana Valverde, economista fiscalAlso Read
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Qué dice cada comunidad autónoma
Madrid, Andalucía, Murcia, Castilla y León y Galicia ya han tomado medidas en los últimos años para reducir o eliminar este impuesto para herederos directos. En Madrid, por ejemplo, la bonificación del 99% lleva años vigente, lo que ha incrementado la presión sobre otras regiones para adaptarse al mismo modelo. Cataluña, Aragón o Asturias, en cambio, siguen contando con estructuras fiscales más exigentes, aunque la propuesta de armonización podría obligarlas a reconsiderar su política tributaria.
Algunas de estas regiones alegan que este impuesto representa una fuente de ingresos importante, y temen que la reducción suponga un descenso crítico en la financiación de servicios públicos como sanidad o educación. En contraste, otras comunidades buscan ajustar su presión fiscal para atraer residentes y fomentar la inversión.
Consecuencias sociales y económicas de la medida
Si bien la eliminación del impuesto de sucesiones tiene un fuerte impacto social positivo para las familias, especialmente en periodos de dificultad económica, los expertos advierten sobre las consecuencias a largo plazo. La recaudación derivada de este impuesto puede alcanzar cifras importantes en determinadas regiones, por lo que su supresión requerirá mecanismos de compensación financiera a nivel nacional o ajustes presupuestarios regionales.
“Las herencias ya son un tramo de redistribución social. Si eliminamos su tributación, concentramos aún más la riqueza en ciertos núcleos familiares”.
— Javier Moya, profesor de Hacienda Pública
Cómo afectará a los ciudadanos a partir de 2026
De aprobarse la reforma, los ciudadanos que hereden bienes de padres, cónyuges o hijos a partir de 2026 verían su carga fiscal reducida casi a cero en muchas comunidades. Esto evitaría situaciones en las que los herederos se ven obligados a vender viviendas o pedir préstamos para hacer frente al impuesto. Además, podría incentivar la formalización de donaciones en vida, al tener un marco fiscal también más favorable en este campo.
No obstante, esta ventaja tendrá una contrapartida para aquellos que no formen parte del grupo de herederos directos, como sobrinos, primos o amistades: estos seguirán tributando conforme a clasificaciones menos favorables.
Pasos a seguir para aprovechar la bonificación
En caso de que la reforma se apruebe, los herederos deberán realizar ciertos trámites para beneficiarse de la bonificación del impuesto. Estos incluirían:
- Inscripción del fallecimiento en el Registro Civil.
- Obtención del certificado de últimas voluntades y testamento.
- Liquidación del Impuesto de Sucesiones en la comunidad autónoma correspondiente.
- Aplicación de la bonificación vigente en 2026 (que de momento será del 99% en muchas regiones).
Los asesores fiscales recomiendan estar atentos a las reformas legislativas y planificar herencias con anticipación para maximizar beneficios y evitar sobresaltos legales.
Preguntas frecuentes sobre el Impuesto de Sucesiones 2026
¿Cuándo entra en vigor la reforma del impuesto?
Está prevista para entrar en vigor en el año 2026, aunque dependerá del calendario legislativo nacional y autonómico.
¿Quiénes se beneficiarán de la bonificación del 99%?
Hijos, padres, cónyuges y nietos, encuadrados en los grupos I y II de parentesco según la legislación fiscal.
¿Qué comunidades ya aplican descuentos importantes en este impuesto?
Madrid, Andalucía, Galicia, Castilla y León y Murcia son algunas de las comunidades con políticas más favorables actualmente.
¿Seguirán pagando impuesto las herencias entre amigos o familiares lejanos?
Sí. Este tipo de herencia mantendría tipos impositivos más elevados y no se beneficiaría de la nueva bonificación.
¿El gobierno compensará a las comunidades que pierdan recaudación?
Aún no hay un mecanismo cerrado, pero se plantean fondos de compensación interterritorial para equilibrar los ingresos autonómicos.
¿Puedo ya planificar mi testamento conforme a la previsión de 2026?
Sí, pero se recomienda hacerlo con asesoramiento especializado, ya que la normativa aún no ha sido aprobada definitivamente.