En los últimos años, la iluminación inteligente ha pasado de ser un lujo doméstico a una herramienta clave de eficiencia energética y confort. Desde bombillas que se regulan solas hasta sistemas que se adaptan al ritmo circadiano del usuario, todo depende de un factor invisible pero esencial: la conectividad.
En ese terreno, dos tecnologías lideran la batalla: Zigbee y Wi-Fi. Ambas permiten controlar luces y dispositivos desde el móvil o mediante asistentes de voz, pero difieren en alcance, consumo, estabilidad y escalabilidad.
Con la expansión del Internet de las Cosas (IoT) y la llegada de nuevos estándares como Matter, elegir entre una u otra tecnología se ha convertido en una decisión estratégica tanto para consumidores como para empresas.
Iluminación conectada: el nuevo estándar de eficiencia
El mercado de la iluminación inteligente en España crece a un ritmo del 14% anual, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Iluminación (ANFALUM). La tendencia está impulsada por el ahorro energético, la automatización y la búsqueda de entornos más saludables y adaptables.
Hoy, los sistemas de iluminación conectada ya no dependen de interruptores, sino de protocolos de comunicación inalámbrica. Estos permiten que las luminarias se hablen entre sí, respondan a sensores y se integren con plataformas de domótica como Google Home, Alexa o Apple Home.
“La conectividad ha cambiado la esencia de la luz: ya no solo ilumina, sino que piensa”, señala Marcos León, ingeniero de sistemas inteligentes en Signify España. “La clave está en elegir el protocolo que equilibre fiabilidad, velocidad y eficiencia.”
Qué es Zigbee y cómo funciona
Zigbee es un protocolo de comunicación inalámbrico diseñado específicamente para domótica y control de bajo consumo. Opera en la banda de 2,4 GHz (la misma que Wi-Fi), pero utiliza una arquitectura en malla (mesh network), donde cada dispositivo puede retransmitir la señal a otros.
Ventajas principales:
- Bajo consumo energético: ideal para bombillas, sensores y mandos sin conexión permanente a la corriente.
- Alta fiabilidad: si un dispositivo falla, la red se reorganiza automáticamente.
- Escalabilidad: puede conectar más de 60 dispositivos sin pérdida de rendimiento.
- Latencia mínima: los comandos se ejecutan casi al instante (menos de 100 ms).
Zigbee está presente en sistemas de Philips Hue, Ikea Tradfri, Osram Smart+ y Tuya Smart, entre otros.
Requiere un hub o pasarela (bridge) que actúa como enlace entre los dispositivos y la red local o internet.
“La topología en malla convierte a Zigbee en una red viva y autorreparable”, explica Clara Montero, responsable de innovación en Ledvance Iberia. “Cada punto refuerza al siguiente, creando un ecosistema muy estable.”
Qué es Wi-Fi y cómo se usa en iluminación inteligente
El Wi-Fi es el estándar de red inalámbrica más conocido, basado en el protocolo IEEE 802.11.
A diferencia de Zigbee, usa directamente la red doméstica o empresarial, conectando cada luminaria o controlador al router sin intermediarios.
Ventajas principales:
- Sin necesidad de hub: basta con una conexión Wi-Fi y una app.
- Alto ancho de banda: permite controlar funciones complejas, como vídeo o sensores avanzados.
- Compatibilidad universal: cualquier dispositivo con Wi-Fi puede integrarse fácilmente.
Los sistemas basados en Wi-Fi son comunes en bombillas inteligentes de bajo coste (como TP-Link Tapo, Meross o Nanoleaf Essentials) y en proyectos pequeños donde la simplicidad prima sobre la eficiencia energética.
Sin embargo, en redes con muchos dispositivos, el Wi-Fi puede saturarse, consumir más energía y perder estabilidad.
“El Wi-Fi es perfecto para usuarios con pocos puntos de luz conectados, pero escala mal en instalaciones grandes”, advierte Rafael Cifuentes, experto en redes IoT del Instituto Tecnológico de Aragón (ITAINNOVA).
Zigbee vs. Wi-Fi: comparativa técnica
| Característica | Zigbee | Wi-Fi |
|---|---|---|
| Tipo de red | Malla (mesh) | Punto a punto (router central) |
| Consumo energético | Muy bajo (1 mW aprox.) | Alto (hasta 1 W por dispositivo) |
| Latencia | < 100 ms | 150–300 ms |
| Alcance por nodo | 10–30 m (ampliable con nodos) | 30–50 m (dependiente del router) |
| Número máximo de dispositivos | +60 (ampliable) | Limitado (depende del router) |
| Necesita hub o gateway | Sí | No |
| Seguridad | AES 128 bits + autenticación local | WPA2 / WPA3 (depende del router) |
| Interferencias | Baja (frecuencia compartida) | Alta en redes saturadas |
| Coste inicial | Medio (requiere bridge) | Bajo |
| Mantenimiento | Escalable y estable | Mayor carga en el router |
Eficiencia energética y sostenibilidad
Uno de los mayores argumentos a favor de Zigbee es su bajo consumo energético. Al operar con paquetes de datos muy ligeros y dispositivos que “duermen” cuando no transmiten, el protocolo reduce la demanda eléctrica global del sistema hasta un 60% respecto a redes Wi-Fi.
Esto no solo mejora la eficiencia de la instalación, sino que también prolonga la vida útil de las luminarias LED, al disminuir la carga térmica de los controladores.
Además, Zigbee permite actualizaciones remotas sin conexión constante, lo que lo convierte en una opción más sostenible para sistemas alimentados por baterías o energía solar.
“En plantas industriales o edificios sostenibles, Zigbee es el estándar preferido”, afirma Natalia Ríos, ingeniera de proyectos en ABB España. “Combina seguridad, ahorro y compatibilidad con certificaciones medioambientales como LEED o BREEAM.”
Estabilidad y escalabilidad en grandes instalaciones
En oficinas, hoteles o fábricas, donde pueden coexistir cientos de luminarias y sensores, la topología en malla de Zigbee ofrece una ventaja crítica: cada dispositivo refuerza la señal del conjunto. Esto elimina puntos muertos y asegura la continuidad incluso si un nodo falla.
En cambio, los sistemas basados en Wi-Fi dependen totalmente del router o de puntos de acceso adicionales, que pueden saturarse o requerir configuraciones complejas.
Zigbee también prioriza las órdenes de control (encendido, regulación, escenas), garantizando tiempos de respuesta homogéneos. En redes Wi-Fi, el tráfico de datos puede competir con otras aplicaciones (vídeo, descargas), generando retrasos o desconexiones temporales.
Seguridad y privacidad
Ambos protocolos emplean cifrado, pero difieren en el enfoque:
- Zigbee usa cifrado AES 128 bits con autenticación de red local, evitando la dependencia directa de servidores externos.
- Wi-Fi depende del cifrado WPA2 o WPA3, pero requiere conexión constante a la red doméstica, lo que aumenta la exposición ante ataques o fugas de datos.
Las soluciones Zigbee tienden a ser más cerradas y controladas por pasarelas certificadas, mientras que en Wi-Fi la seguridad depende del router y del usuario final.
“El mayor riesgo en Wi-Fi no es el protocolo, sino la mala configuración del usuario”, destaca Luis Herrera, especialista en ciberseguridad IoT del INCIBE. “Zigbee reduce ese riesgo al limitar la superficie de ataque.”
Compatibilidad con Matter: el nuevo lenguaje universal del hogar conectado
El nuevo estándar Matter, promovido por Apple, Google, Amazon y la Connectivity Standards Alliance (CSA), busca unificar los protocolos de conectividad del hogar inteligente. Matter se ejecuta principalmente sobre Thread (heredero de Zigbee) y Wi-Fi, combinando lo mejor de ambos mundos: la eficiencia de las redes en malla y la velocidad del Wi-Fi.
Esto significa que los sistemas actuales basados en Zigbee podrán evolucionar hacia Matter mediante actualizaciones de firmware, mientras que muchas soluciones Wi-Fi ya están adaptadas nativamente.
“Matter es la capa de interoperabilidad que hacía falta”, explica Andrea Salgado, experta en automatización residencial. “Permitirá que Zigbee y Wi-Fi convivan y se entiendan, pero la base energética seguirá siendo Zigbee.”
Costes y mantenimiento
Si bien el Wi-Fi tiene menor coste inicial, porque no requiere pasarela, Zigbee resulta más económico a largo plazo. El bajo consumo y la autogestión de la red reducen la necesidad de mantenimiento y prolongan la vida útil de los equipos.
En entornos empresariales, la escalabilidad también impacta en el presupuesto: un único hub Zigbee puede gestionar decenas de luminarias, mientras que un sistema Wi-Fi requiere routers adicionales o división por subredes para mantener la estabilidad.
Casos de uso recomendados
| Tipo de instalación | Tecnología recomendada | Motivo principal |
|---|---|---|
| Viviendas pequeñas o pisos | Wi-Fi | Simplicidad y bajo coste |
| Oficinas medianas | Zigbee | Escalabilidad y gestión centralizada |
| Fábricas o naves industriales | Zigbee (industrial) | Fiabilidad y bajo consumo |
| Hoteles o centros comerciales | Zigbee + Matter | Integración con sistemas BMS |
| Retail o escaparates | Wi-Fi o híbrido | Control rápido y escenas visuales |
Preguntas frecuentes
¿Necesito internet para usar Zigbee?
No necesariamente. La red Zigbee funciona localmente; el acceso remoto solo requiere conexión a internet en el hub.
¿Puedo combinar Wi-Fi y Zigbee en una misma instalación?
Sí. Muchas pasarelas (como Philips Hue Bridge o Amazon Echo 4) integran ambos protocolos.
¿Cuál consume más energía?
Wi-Fi consume entre 5 y 10 veces más energía por dispositivo que Zigbee.
¿Qué ocurre si el router Wi-Fi falla?
Todos los dispositivos Wi-Fi quedarían inaccesibles. En Zigbee, la red se reorganiza automáticamente.
¿Zigbee funciona con Alexa o Google Home?
Sí, a través de hubs compatibles o dispositivos con Zigbee integrado, como el Echo Plus.
Conclusión: dos caminos hacia una misma luz
Tanto Zigbee como Wi-Fi han impulsado la expansión de la iluminación inteligente, pero responden a necesidades distintas. El Wi-Fi ofrece simplicidad para hogares pequeños, mientras que Zigbee se consolida como el estándar profesional y sostenible para redes amplias y de alto rendimiento.
En 2026, con la llegada definitiva de Matter y la integración de tecnologías híbridas, el debate dejará de ser “Zigbee o Wi-Fi” y pasará a ser “cómo se comunican entre sí para darnos la mejor experiencia lumínica”.
Como resume el ingeniero Marcos León: “La iluminación del futuro no solo se encenderá con un clic, sino con inteligencia distribuida. Y esa inteligencia hablará, probablemente, en idioma Zigbee.”