En un avance significativo hacia la igualdad de género y los derechos del niño, Argentina ha dado un paso histórico al permitir que los menores puedan decidir el orden de sus apellidos en el Registro Civil. Esta decisión, que llega a través de un fallo judicial sin precedentes, busca romper con una tradición arraigada que daba supremacía automática al apellido paterno, dando ahora lugar a la autodeterminación y a una visión más equitativa de la identidad familiar.
Este hito judicial marca un antes y un después para muchas familias argentinas que durante años han debatido sobre la imposición del orden en el apellido de sus hijos. El fallo no solo reconoce la autonomía progresiva de los niños en la construcción de su identidad, sino que también remueve un obstáculo legal que, hasta ahora, reproducía formas sutiles de desigualdad en la legislación civil del país.
Qué implica el nuevo fallo sobre el orden de los apellidos
| País | Argentina |
| Fallo | Otorga a niños y adolescentes la posibilidad de escoger el orden de sus apellidos |
| Fecha del fallo | 2024 |
| Órgano que dictó el fallo | Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil |
| Repercusiones | Cambio en registros civiles, más autonomía para los menores, igualdad de género |
Quiénes ganan y quiénes pierden
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Niños y adolescentes que deseen autodeterminar su identidad | Modelos conservadores de estructura familiar |
| Madres cuyos apellidos ahora tienen igual peso | Tradición patriarcal del apellido paterno automático |
| Familias que buscan igualdad en la representación familiar | Burocracia registral que deberá adaptarse |
Qué cambió este año con respecto a los apellidos
El cambio esencial introducido por este fallo es que, por primera vez, **los niños y adolescentes podrán solicitar por sí mismos el cambio en el orden de sus apellidos**, sin depender exclusivamente de una decisión conjunta de los padres o un trámite complejo lleno de trabas legales. Hasta ahora, la ley vigente priorizaba el orden alfabético si los progenitores no estaban de acuerdo, o simplemente se daba prioridad al apellido del padre.
Este nuevo marco considera la voluntad del menor, su deseo de identificación y vínculo afectivo, en línea con la Convención sobre los Derechos del Niño y la legislación argentina sobre capacidad progresiva. El fallo actúa como un precedente judicial que puede transformar la interpretación de normas civiles y generar un efecto dominó en otras provincias.
Quiénes pueden solicitar el cambio y por qué es importante
El fallo se enmarca en el caso específico de un adolescente que, habiendo sido criado principalmente por su madre, solicitó ante la justicia el derecho a anteponer el apellido materno al paterno. El juzgado falló a su favor, destacando que la elección sobre el orden de los apellidos también es parte de la identidad personal, no solo un aspecto administrativo.
Por ahora, la decisión favorece a niños, niñas y adolescentes que puedan manifestar su voluntad de cambiar el orden de los apellidos. Aunque aún no se ha legislado de manera general sobre la materia, este precedente da pie a que más menores, con asesoría legal y apoyo familiar, puedan pedir esa modificación.
Este fallo reconoce algo que era una deuda del sistema jurídico: la posibilidad de que los menores sean parte activa en decisiones que afectan profundamente su identidad.
— Dra. Valeria López, abogada especializada en derecho de familiaAlso Read
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Cambios esperados en los sistemas del Registro Civil
Con esta nueva jurisprudencia, se espera que las oficinas del Registro Civil comiencen a adoptar nuevas prácticas administrativas que permitan a los menores efectuar el cambio con mayor facilidad. Esto implicará también la capacitación de funcionarios públicos y reformas menores al Código Civil y Comercial, en caso de que se legisle posteriormente para establecer procedimientos estandarizados.
Además, se prevé que comiencen a recibirse un mayor número de pedidos de modificación en los registros escolares, de salud, y otros sistemas burocráticos en los que el apellido es fundamental para la identificación. Esto podría generar ciertas demoras en las actualizaciones de datos, pero contribuirá a una mayor justicia identitaria.
Un precedente basado en derechos humanos
El fallo tiene su base en el principio de autonomía progresiva de las infancias, establecido tanto en la Constitución Nacional como en los acuerdos internacionales suscritos por Argentina. El Estado reconoce que los niños, niñas y adolescentes no son meros sujetos de protección, sino **titulares activos de derechos**, incluyendo el de su identidad personal y familiar.
Además, la justicia enfatizó que imponer un único esquema rígido para la asignación de apellidos vulnera el principio de igualdad ante la ley, que debe regir tanto en la vida familiar como en el acceso a derechos civiles. En ese sentido, permitir la elección del orden también fortalece el concepto de familia diversa.
La identidad personal de un niño no debe quedar subordinada a la inercia de una tradición legal sin reflexión.
— Juez interviniente en el fallo (nombre reservado por razones procesales)
Cómo es el proceso para solicitar el cambio del orden de apellidos
El procedimiento para cambiar el orden de los apellidos, si bien no está aún unificado en todos los distritos, generalmente sigue estas etapas:
- El menor de edad debe manifestar su voluntad consciente de cambiar el orden.
- Debe presentarse una solicitud en el Registro Civil o ante un juzgado de familia.
- Dependiendo de la edad, se puede requerir la presencia de un abogado o un defensor oficial para garantizar que se respete la voluntad del menor.
- Una audiencia judicial analiza los argumentos, el entorno y el vínculo con cada uno de los progenitores.
- El juez emite una sentencia permitiendo (o no) la modificación del orden.
- Se actualizan todos los registros oficiales, y se emite una nueva partida de nacimiento.
Aunque el proceso aún puede ser engorroso, el fallo crea herramientas jurídicas para que más niños puedan ejercer este derecho sin obstáculos.
Qué impacto social se espera a futuro
Más allá del cambio inmediato, el impacto cultural que podría generar este fallo es significativo. Podría abrir el debate sobre otros elementos tradicionales del derecho civil ligados a estereotipos de género o estructuras familiares predefinidas. Además, se plantea como una herramienta importante contra la invisibilización del rol de las madres en la crianza, especialmente en casos donde hay abandono o escasa participación paterna.
También promete un cambio en la manera en que los propios adolescentes perciben su nombre como una herramienta identitaria. Poder decidir cómo te llamás legalmente implica también decidir quién sos y a quién elegís como tu referente dentro de la familia. Se trata, en definitiva, de un paso más hacia una ciudadanía más inclusiva.
Detrás de este fallo hay una lógica de empoderamiento y respeto por la individualidad de cada niño.
— Lucía Carranza, socióloga especializada en niñez y género
Preguntas frecuentes sobre el pedido de cambio de orden de apellidos
¿A partir de qué edad se puede pedir el cambio de apellido?
No hay una edad específica, pero el menor debe tener capacidad suficiente para expresar su voluntad de forma consistente. Generalmente se considera desde los 13 años en adelante.
¿Ambos padres deben estar de acuerdo para cambiar el orden?
No necesariamente. Si el menor manifiesta ese deseo y se considera válido, el juez puede autorizar el cambio sin el consentimiento de ambos padres.
¿La modificación se aplica a todos los documentos?
Sí. Una vez aprobada, se emite una nueva partida de nacimiento y se actualizan los documentos civiles como DNI, pasaporte, registros escolares, etc.
¿Se puede revertir el cambio si el menor se arrepiente?
En casos excepcionales y bajo razones justificadas, se puede solicitar una nueva modificación. Pero requiere otro proceso judicial.
¿Es posible aplicar este fallo en todas las provincias?
Actualmente es un fallo judicial en una jurisdicción específica, pero puede tomarse como jurisprudencia y aplicarse en otros casos similares en el país.
¿Cómo afecta esto al nombre de hermanos dentro de una misma familia?
En caso de hermanos con distinto orden de apellidos, se permite tal variación si está debidamente fundamentada por cuestiones de identidad y mejor interés del niño.