Con la llegada del frío invierno, muchas familias en España han comenzado a utilizar sus sistemas de calefacción con más frecuencia. Sin embargo, un error común que muchos cometen al poner en marcha sus radiadores puede hacer que la factura energética se dispare sin necesidad. Según expertos en eficiencia energética, ajustar mal el termostato o mantenerlo en temperaturas innecesariamente altas podría costarte mucho este invierno.
El uso indebido de la calefacción no solo tiene un impacto económico, sino también ecológico, ya que aumenta el consumo de energía y contribuye a una mayor emisión de gases contaminantes. Por eso, los especialistas recomiendan ser más conscientes y estratégicos con su uso, especialmente en un contexto donde el precio de la energía sigue siendo un tema sensible para los hogares españoles.
Entender cómo funciona el sistema de calefacción, y cuál es la mejor forma de usarlo durante los meses más fríos del año, puede ser la diferencia entre una factura razonable y un sobresalto a final de mes. A continuación, te explicamos qué errores evitar y qué consejos seguir para no arruinar tu economía doméstica esta temporada.
Resumen general: lo que debes saber sobre el uso eficiente de la calefacción
| Tema | Uso eficiente de la calefacción |
| Error más común | Poner el termostato a temperaturas muy altas |
| Temperatura recomendada | Entre 19ºC y 21ºC |
| Efectos del mal uso | Facturas elevadas, desperdicio energético |
| Consejos clave | Graduar adecuadamente, revisiones técnicas, aislamiento térmico |
El error más frecuente: subir el termostato al máximo
Es fácil pensar que poner el termostato a 25°C o más calentará más rápido la casa, pero según los expertos, eso no es así. El sistema trabaja a la misma velocidad, pero consume mucho más al intentar alcanzar una temperatura que probablemente ni siquiera sea necesaria. Este hábito es uno de los principales responsables del aumento injustificado en las facturas.
“Colocar el termostato por encima de 21°C no hace que la casa se caliente antes, sino que obliga al sistema a trabajar más tiempo y con mayor intensidad.”
— Marta Sánchez, Ingeniera en eficiencia energéticaAlso Read
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Aunque al principio pueda parecer que se obtiene una sensación inmediata de calor, mantener esas temperaturas genera un gasto desproporcionado y poco eficiente. Los especialistas recomiendan optar por una temperatura de confort entre los 19ºC a 21ºC durante el día.
El consumo eléctrico se puede disparar sin darse cuenta
Los sistemas eléctricos de calefacción consumen mucha energía, especialmente si se utilizan durante muchas horas al día. Algo tan sencillo como dejar la calefacción encendida mientras uno duerme o sale de casa puede disparar el consumo mensual en un 20% o más.
Además, muchos usuarios no son conscientes del modo en que sus tarifas eléctricas afectan al coste según la franja horaria. Usar la calefacción en las horas punta supone pagar de más sin necesidad. La clave está en utilizar programadores de tiempo o termostatos inteligentes que adapten el encendido a las rutinas diarias y maximicen el ahorro.
Consejos prácticos para controlar la factura de calefacción
- Usa termostatos programables: permiten controlar las horas de encendido y la temperatura exacta, evitando el despilfarro.
- No bloquees los radiadores: muebles o cortinas pueden impedir que el calor se distribuya bien.
- Asegura un buen aislamiento: revisar ventanas y puertas ayuda a conservar el calor y evita pérdidas innecesarias.
- Revisa tu sistema de calefacción cada año: un sistema obstruido o con fallas consume más de lo necesario.
- Aprovecha la luz solar: durante el día abre cortinas y persianas para que el sol caliente naturalmente los espacios.
Qué temperatura es realmente necesaria en casa
La Organización Mundial de la Salud recomienda que las viviendas mantengan una temperatura de alrededor de 20ºC para el confort térmico. En dormitorios, incluso se aconseja no superar los 17ºC. Cada grado adicional aumenta el consumo en un 7% aproximado, por lo que subir de 20ºC a 24ºC puede impactar seriamente en la factura.
“Establecer una temperatura estándar y evitar subir y bajar constantemente el termostato es una forma simple pero efectiva de ahorrar.”
— Luis Fernández, Técnico en climatización
También es importante adecuar la temperatura a la actividad en la estancia: no es lo mismo el salón, donde pasamos más tiempo, que una habitación vacía u oficina doméstica que se utiliza solo en horarios específicos.
La importancia del mantenimiento técnico
Un sistema mal mantenido puede consumir hasta un 30% más de energía. Las revisiones técnicas anuales permiten detectar fallas, fugas, obstrucciones o piezas desgastadas que reducen la eficiencia del aparato. Por tanto, además de cuidar el uso cotidiano, invertir en una revisión mínima al año es una decisión inteligente.
Asimismo, purgar los radiadores al comenzar la temporada ayuda a que funcionen correctamente. Una acumulación de aire en el sistema impide que circule bien el agua caliente y fuerza al aparato a trabajar más tiempo y a mayor intensidad.
Cómo adaptar tu hogar para maximizar la eficiencia energética
Además de cuidar el uso del termostato, hay decisiones estructurales que marcan la diferencia en el rendimiento energético durante el invierno. Instalar ventanas dobles, aislar techos y paredes, y sellar rendijas puede repercutir directamente en la cantidad de calor que se mantiene dentro del hogar.
“Una sola rendija en una ventana puede hacer perder hasta un 15% del calor acumulado en una estancia.”
— Blanca Rubio, Arquitecta especializada en energía
Algunas comunidades autónomas ofrecen ayudas para reformar viviendas y mejorar su eficiencia energética. Consultar sobre estos incentivos puede ser clave si estás pensando realizar mejoras en tu hogar.
Tabla de ganadores y perdedores del uso eficiente vs. ineficiente
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Hogares que ajustan adecuadamente el termostato | Familias que mantienen el calor al máximo todo el día |
| Viviendas con buen aislamiento térmico | Casas con fugas de calor sin revisar |
| Usuarios que aprovechan programación horaria | Personas que usan calefacción incluso fuera de casa |
Preguntas frecuentes sobre calefacción y ahorro energético
¿Cuál es la temperatura ideal para mantener en casa durante el invierno?
Se recomienda mantener entre 19ºC y 21ºC durante el día, y no más de 17ºC durante la noche.
¿Subir el termostato calienta antes la casa?
No. Subir la temperatura solo hace que el sistema trabaje por más tiempo, no más rápido.
¿Es mejor dejar la calefacción encendida todo el día o encenderla solo cuando se está en casa?
Lo ideal es encenderla solo cuando se necesita y aprovechar programadores o termostatos inteligentes para ajustarlo a los horarios de uso.
¿Cuánto afecta el aislamiento térmico en la factura energética?
Un buen aislamiento puede reducir hasta un 30% del consumo energético necesario para calefacción.
¿Cuántas veces hay que purgar los radiadores?
Al menos una vez al año, preferiblemente al comenzar el invierno.
¿Existen ayudas para mejorar la eficiencia en calefacción?
Algunas comunidades autónomas disponen de subsidios para mejorar la eficiencia energética del hogar. Es recomendable consultar con el ayuntamiento o administración local.