El mercado del alquiler en España está experimentando un cambio drástico que está dejando huella en las principales ciudades del país. Según las proyecciones más recientes, en 2025 se perderán unas 33.400 viviendas destinadas al alquiler, lo que supone una grave reducción de la oferta disponible y aumenta la presión sobre los precios. De ese total, Barcelona concentra más de un tercio del desplome, lo que refleja un fenómeno particularmente intenso en la capital catalana.
Este fenómeno no solo está afectando a los inquilinos que buscan vivienda a precios accesibles, sino también a los propietarios y al ecosistema inmobiliario en su conjunto. La escasez de producto, provocada por la conversión de viviendas alquiladas a otros usos y por el endurecimiento del entorno normativo, está limitando seriamente el acceso a un bien básico como la vivienda en alquiler. La situación obliga a todas las partes —Gobierno, propietarios, inquilinos y administraciones locales— a entender las causas del descenso y a buscar soluciones urgentes.
Visión general sobre la pérdida de viviendas en alquiler
| Dato | Valor |
|---|---|
| Viviendas en alquiler perdidas en 2025 | 33.400 |
| Porcentaje perdido en Barcelona | ≈ 33% (aprox. 11.000 viviendas) |
| Motivos principales | Regulación, impuestos, falta de incentivos |
| Impacto en el precio | Subida generalizada por falta de oferta |
| Ciudades más afectadas | Barcelona, Madrid, Valencia, Palma |
Qué ha cambiado en el mercado del alquiler este año
El contexto normativo y económico en España ha variado significativamente en los últimos años, y 2025 no es la excepción. La aplicación de la nueva Ley de Vivienda, promulgada en 2023, ha introducido nuevas limitaciones a los precios del alquiler en zonas tensionadas —como Barcelona— y ha endurecido los derechos de los propietarios a la hora de recuperar sus inmuebles.
Este entorno ha llevado a muchos propietarios a retirar sus propiedades del mercado del alquiler residencial. En su lugar, optan por vender, transformar las viviendas en pisos turísticos, u ofrecerlas en alquiler de temporada o alquiler por habitaciones, esquivando así las limitaciones de la ley. Lo que comenzó como una iniciativa para controlar precios ha tenido un efecto contrario: la reducción masiva de la oferta ha encendido los precios aún más.
Por qué Barcelona lidera la pérdida de oferta
Barcelona encabeza la lista del desplome con cerca de 11.000 viviendas menos en alquiler previstas para 2025, lo que supone alrededor del 33% del total nacional. Este impacto desproporcionado no es casual. La ciudad ha sido pionera en aplicar las zonas tensionadas y ha adoptado una postura reguladora muy estricta con el objetivo de proteger a los inquilinos. Sin embargo, **algunos expertos critican que la medida ha sido contraproducente**.
“Muchos pequeños propietarios están abandonando el alquiler tradicional en Barcelona. Ven en la regulación una amenaza para su rentabilidad y seguridad jurídica.”
— Ana María Torres, Analista de mercado inmobiliario
Además, la intensa presión turística en ciudades como Barcelona provoca que muchos propietarios vean más rentabilidad y menos riesgos en transformar pisos a usos turísticos o temporales, elevando aún más la escasez de vivienda accesible en alquiler.
Cómo esta pérdida afecta a los precios del alquiler
Como era de esperar, la disminución de la oferta de viviendas en alquiler ha traducido en un incremento significativo de los precios en las principales ciudades. Ya se observan subidas de dos dígitos en zonas céntricas de Madrid y Barcelona, donde la demanda supera con creces la oferta disponible. Zonas como Gràcia, El Born o Eixample han registrado alzas superiores al 15% en apenas doce meses.
Los inquilinos que antes podían aspirar a una vivienda de 70m² con un presupuesto medio, ahora tienen que optar por alquileres compartidos o desplazarse a municipios periféricos, donde los precios aún son menores. Sin embargo, este desplazamiento está contribuyendo también a aumentar los precios en el área metropolitana.
¿Dónde van las viviendas que dejan de alquilarse?
En muchos casos, estas viviendas no desaparecen del mercado inmobiliario, sino que cambian de uso. Según los últimos informes del sector, un número creciente de viviendas que se retiran del alquiler tradicional pasa a:
- Alquiler turístico (Airbnb, estancias cortas para visitantes)
- Alquiler de temporada (estudiantes, profesionales de paso)
- Venta directa en el mercado (aprovechando buenos precios de compraventa)
- Alquiler por habitaciones (modelo más flexible y fácil de rentabilizar)
Estos cambios son una respuesta directa a la normativa restrictiva, especialmente en zonas donde el control de precios limita la rentabilidad para los dueños de las propiedades.
Tabla de ganadores y perdedores en 2025
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Propietarios que han vendido a buen precio | Inquilinos en búsqueda de vivienda asequible |
| Empresas de alquiler de temporada y turístico | Pequeños propietarios regulados |
| Municipios periféricos que absorben la demanda | Jóvenes sin capacidad de independencia |
Qué soluciones propone el sector
Expertos y asociaciones del sector inmobiliario insisten en la necesidad de generar más oferta y recuperar la confianza de los propietarios para revertir esta tendencia. Proponen una serie de medidas:
- Incentivos fiscales para los propietarios que alquilan a largo plazo
- Recuperar seguridad jurídica frente a ocupaciones y morosidad
- Mecanismos de regulación voluntaria, en lugar de intervención directa de precios
- Construcción de vivienda pública o asequible que amplíe la oferta estructural
“Sin creación de oferta, ninguna política de control será eficaz. Necesitamos una colaboración público-privada activa.”
— Jordi Roig, Director de asociación de promotores ACEI
Previsiones para 2026 y posibles cambios legislativos
De cara a 2026, el futuro del mercado de alquiler dependerá en gran parte de las decisiones políticas que se tomen ahora. La presión social por el acceso a la vivienda va en aumento, especialmente entre los menores de 35 años. El Gobierno central ya ha dejado entrever posibles ajustes a la Ley de Vivienda, así como nuevos planes de incentivo para propietarios.
También se está debatiendo un posible cambio de fiscalidad en comunidades autónomas, lo que podría atraer de nuevo a los inversores particulares al mercado del alquiler. Las elecciones municipales y la presión de los sectores económicos vinculados al turismo también podrían precipitar un cambio en la normativa urbana, especialmente en ciudades como Barcelona o Baleares.
“Estamos en un punto de inflexión. Si no actuamos ahora, perderemos un mercado clave en la economía urbana.”
— Laura Hernández, urbanista y profesora en la Universidad Autónoma
Preguntas frecuentes sobre la pérdida de viviendas en alquiler
¿Por qué se están perdiendo tantas viviendas en alquiler en España?
Principalmente por cambios regulatorios que han incentivado a los propietarios a optar por otros usos para sus inmuebles, como el alquiler turístico o la venta.
¿Cuál es la ciudad más afectada por esta pérdida?
Barcelona concentra un tercio del desplome de viviendas de alquiler a nivel nacional, con alrededor de 11.000 viviendas menos disponibles para 2025.
¿Qué impacto tiene esto sobre el precio del alquiler?
La reducción de la oferta genera escasez, lo que provoca una subida continua de los precios, especialmente en zonas urbanas con alta demanda.
¿Qué tipo de viviendas están desapareciendo del mercado?
Principalmente pisos de tamaño medio, de entre 50 y 90 m², que antes se alquilaban en el mercado residencial convencional.
¿Hay formas de revertir esta tendencia?
Sí, mediante incentivos fiscales, desregulación parcial, aumento de la seguridad jurídica y la promoción de vivienda pública o asequible.
¿Qué pueden hacer los inquilinos ante esta escasez?
Explorar opciones en municipios cercanos, compartir vivienda o acogerse a programas públicos de alquiler asequible si están disponibles.