Está en el centro del debate político y económico: el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, uno de los más ambiciosos jamás negociados por ambos bloques, encara un momento decisivo. Tras más de dos décadas de negociaciones y múltiples obstáculos, el pacto se encuentra en una encrucijada clave luego del reciente rechazo simbólico por parte del Parlamento Europeo. A pesar de ello, la Comisión Europea y los gobiernos nacionales todavía tienen margen para mover ficha y concretar la entrada en vigor del acuerdo.
Este pacto, si se materializa, afectará directamente a más de 700 millones de personas y representará a casi una cuarta parte del PIB mundial. Sin embargo, el escepticismo en varios países europeos, junto con las crecientes tensiones políticas y medioambientales, han complicado su aprobación definitiva. Ahora, más que nunca, las decisiones que se tomen desde Bruselas y las capitales europeas serán clave para su destino final.
Tabla resumen del pacto UE–Mercosur
| Aspecto clave | Descripción |
|---|---|
| Bloques participantes | Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay) |
| Inicio de negociaciones | 1999 |
| Acuerdo político | 2019 |
| Estado actual | Esperando ratificación por países miembros |
| Principales temas | Eliminación de aranceles, normas ambientales, comercio agrícola/industrial |
| Controversias | Impacto ambiental, deforestación, protección a la industria local |
¿Por qué el Parlamento Europeo frenó el pacto?
El pasado abril, el Parlamento Europeo aprobó una resolución de carácter no vinculante que criticaba severamente el contenido y las condiciones del acuerdo UE-Mercosur, en especial por sus debilidades en materia medioambiental. Aunque no tiene poder para vetar el tratado —ese papel lo tienen la Comisión Europea y los parlamentos nacionales— la posición del Parlamento refleja una oposición significativa dentro de la UE.
Uno de los puntos más polémicos ha sido la falta de garantías vinculantes sobre la lucha contra la deforestación en la Amazonía. Aunque el Mercosur ha propuesto protocolos adicionales para calmar las preocupaciones, muchos eurodiputados y activistas consideran insuficientes las medidas adoptadas por países como Brasil bajo el liderazgo de anteriores gobiernos. Además, sindicatos europeos y productores agrícolas temen una competencia “desleal” debido a estándares ambientales y laborales más laxos en algunos países del Cono Sur.
Qué han dicho los gobiernos europeos y la Comisión
Francia, Austria y Países Bajos han sido especialmente críticos con el acuerdo, argumentando que este podría socavar los objetivos climáticos europeos, en particular el Pacto Verde Europeo. Francia ha pedido abiertamente reabrir las negociaciones para exigir nuevos compromisos climáticos y sanitarios a los países del Mercosur, lo que tensiona aún más el calendario de aprobación.
Por su parte, la Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen, ha insistido en la importancia estratégica del pacto como herramienta para diversificar suministros, especialmente en un contexto de incertidumbre global y rivalidad geopolítica creciente con China. Además de ayudar a contrarrestar la influencia asiática en América Latina, el acuerdo permitiría un mayor acceso de empresas europeas a mercados dinámicos y ricos en materias primas esenciales.
Este acuerdo puede convertirnos en un socio comercial rezagado o en un actor clave del orden económico mundial. Europa no puede darse el lujo de quedarse atrás.
— Josep Borrell, Alto Representante de la UEAlso Read
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Ventajas económicas esperadas del pacto
El acuerdo UE-Mercosur contempla la eliminación de aranceles en más del 90% del comercio bilateral en un plazo de hasta 10 años. Esto significaría beneficios importantes para sectores como la automoción, los medicamentos, la maquinaria y los servicios europeos. Para los países del Mercosur, se facilitaría el acceso de productos agrícolas y materias primas al mercado europeo.
Además, se espera que el pacto refuerce la cooperación en normas de estándares técnicos, cuestiones sanitarias y políticas de competencia. También se incluyen disposiciones sobre desarrollo sostenible, derechos laborales y protección medioambiental.
Principales sectores beneficiados y preocupaciones
Mientras que sectores industriales y exportadores europeos serían grandes ganadores, hay inquietud en algunos sectores agrícolas, especialmente en Francia, Irlanda y Bélgica. Ganaderos y agricultores temen una avalancha de productos más baratos, como carne vacuna brasileña, con estándares menos exigentes.
En el caso de América Latina, sectores exportadores como la soja, carne, azúcar y minerales prevén ganancias significativas por el acceso a un mercado de 450 millones de consumidores con alto poder adquisitivo. Sin embargo, algunas organizaciones latinoamericanas alertan sobre el riesgo de reprimarización de las economías y la profundización de desigualdades internas.
Ganadores y perdedores previstos
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Industria automotriz europea | Productores agrícolas europeos |
| Exportadores agrícolas del Mercosur | Pequeños productores rurales latinoamericanos |
| Empresas tecnológicas e industriales europeas | Activistas climáticos (si no se aplican controles efectivos) |
| Consumidores (por mayor variedad y menor precio) | Fabricantes europeos con altos costos regulatorios |
¿Qué cambiaría si entra en vigor en 2024?
Según fuentes diplomáticas, si el acuerdo entra en vigor antes de fin de año, el comercio entre ambos bloques podría crecer hasta un 39% en la próxima década. También influiría en las estrategias europeas frente al auge de China en regiones clave como América del Sur y África.
Además, se enviaría una señal clara de compromiso con el multilateralismo y los valores compartidos, frente al proteccionismo global. Sin embargo, muchos analistas advierten que un pacto sin controles ambientales vinculantes podría acarrear retrocesos ecosociales difíciles de corregir.
Un acuerdo mal implementado podría generar más resistencia a los tratados multilaterales en el futuro. Hay que combinar apertura con responsabilidad.
— María Rodríguez, Investigadora en Comercio Internacional
Próximos pasos y posibilidad de ratificación
La Comisión Europea tiene previsto revisar las enmiendas y alegatos presentados por los Estados miembros en las próximas semanas. Algunos países, como España y Portugal, están presionando activamente para concretar el tratado durante la presidencia belga del Consejo de la UE.
Después de ello, cada parlamento nacional deberá ratificar el acuerdo. Un solo veto puede frenarlo por completo si no se aplican cláusulas separadas. A este ritmo, la ratificación podría extenderse incluso hasta finales de 2025.
¿Puede sobrevivir el pacto a un contexto político cambiante?
Con elecciones europeas a la vista y cambios en gobiernos clave como Argentina y Brasil, el destino del acuerdo sigue siendo incierto. En Europa, el ascenso de partidos verdes y nacionalistas puede complicar aún más la aprobación. Mientras tanto, en América Latina crecen las voces críticas que exigen una mayor transferencia tecnológica y responsabilidad corporativa.
En última instancia, el éxito del pacto dependerá de encontrar un equilibrio entre beneficio comercial, sostenibilidad ambiental y protección de trabajadores en ambos lados del Atlántico.
Preguntas frecuentes sobre el pacto UE-Mercosur
¿Cuándo se firmó el acuerdo original entre la UE y Mercosur?
El acuerdo político se alcanzó en junio de 2019, después de más de 20 años de negociaciones.
¿Por qué ha sido tan difícil ratificar el tratado?
Las principales razones incluyen preocupaciones por el medioambiente, dudas sobre reciprocidad comercial, y el temor al impacto en sectores vulnerables.
¿Qué países del Mercosur forman parte del tratado?
Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay forman el núcleo del Mercosur y son parte integrante del acuerdo negociado.
¿Cómo afecta el pacto al medioambiente?
Activistas temen que aumente la deforestación en la Amazonía y debilite los estándares ambientales si no se aplican mecanismos de control vinculantes.
¿Qué beneficios tiene para las pequeñas empresas europeas y latinoamericanas?
Eliminación de aranceles y el acceso equitativo a mercados puede abrir oportunidades, pero también se requieren medidas de acompañamiento para proteger a empresas más vulnerables.