El salario mínimo interprofesional (SMI) comienza el año 2026 congelado en 1.184 euros mensuales por catorce pagas, la misma cuantía que cerró 2025. El Ministerio de Trabajo y Economía Social mantiene abierta la negociación con los agentes sociales para acordar una nueva subida que, según lo previsto, se aplicará con efectos retroactivos desde el 1 de enero, una fórmula ya habitual en años anteriores.
El incremento dependerá de las recomendaciones del comité de expertos, las posiciones del Gobierno, los sindicatos (UGT y CCOO) y las organizaciones empresariales (CEOE y Cepyme), en un contexto de desacuerdo sobre la tributación del SMI y las reglas de absorción y compensación de los complementos salariales.
El punto de partida: 1.184 euros y una negociación abierta
El Ministerio de Trabajo, encabezado por Yolanda Díaz, pretende cerrar el acuerdo antes del 15 de enero de 2026, fecha orientativa que manejan los sindicatos. El comité de expertos ha propuesto dos escenarios de subida:
| Escenario | Condición | Subida Recomendada | Nuevo SMI (x14 pagas) |
|---|---|---|---|
| Sin tributación IRPF | Mantener exención actual | +3,1% | 1.221 € |
| Con tributación IRPF | SMI pasa a tributar | +4,7% | 1.240 € |
Estos cálculos buscan mantener la senda marcada por la Carta Social Europea, que fija el objetivo de que el salario mínimo alcance el 60% del salario medio nacional.
“La recomendación técnica es clara: hay margen para subir el SMI manteniendo equilibrio fiscal y protección social”, señaló un miembro del comité asesor del Ministerio de Trabajo.
Sindicatos: que tribute, pero con subida más alta
Los sindicatos apuestan por que el salario mínimo empiece a tributar en el IRPF, con una subida bruta suficiente para garantizar un aumento neto de poder adquisitivo.
UGT y CCOO han propuesto un incremento del 7,5%, hasta los 1.273 euros brutos mensuales, lo que equivaldría a 1.216 euros netos una vez descontados impuestos.
“El SMI debe ser digno y real. No puede mantenerse congelado mientras la inflación y los alquileres siguen subiendo”, afirmó Pepe Álvarez, secretario general de UGT. “Si tributa, que suba lo suficiente para que los trabajadores no pierdan poder de compra.”
Ambas centrales sindicales defienden que, tras cinco subidas consecutivas sin acuerdo con la patronal, el Gobierno debe mantener la política de revalorización progresiva del SMI para cumplir con los compromisos europeos.
Empresarios: subida limitada y con reglas de absorción claras
Del otro lado de la mesa, la CEOE y Cepyme proponen un aumento más moderado, del 1,5%, hasta los 1.202 euros, condicionado a que se respete el mecanismo de absorción y compensación previsto en el Estatuto de los Trabajadores.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha advertido que la patronal “irá a los tribunales” si el Gobierno limita el uso de estos mecanismos, que permiten a las empresas compensar la subida del SMI con los pluses ya abonados (por ejemplo, antigüedad o nocturnidad).
“No se puede modificar unilateralmente lo que dice el Estatuto”, advirtió Garamendi. “Si se impide la absorción, algunos salarios podrían subir artificialmente un 20% o 25%, rompiendo convenios y generando desigualdad interna.”
El gran escollo: la reforma de las reglas de absorción
Más allá de la cifra, el punto más conflictivo en la negociación es la reforma de las reglas de absorción y compensación que el Ministerio de Trabajo y los sindicatos quieren modificar y la patronal rechaza.
El objetivo de Trabajo es evitar que los pluses o complementos salariales “neutralicen” el incremento del SMI, lo que ha ocurrido en muchos sectores tras las subidas de años anteriores.
| Tema en debate | Propuesta de Trabajo y Sindicatos | Postura de CEOE |
|---|---|---|
| Reglas de absorción | Limitar que los pluses descuenten la subida del SMI | Mantener el sistema actual |
| Aplicación | En paralelo a la subida del SMI | Solo si hay acuerdo global |
| Consecuencia legal | Aumentaría el salario base real | Riesgo de impugnación judicial |
El Ministerio pretende aprobar la reforma y la subida por separado, pero dentro de un acuerdo global, algo que complica el consenso.
“El SMI no puede seguir absorbido por complementos”, señaló una portavoz de CCOO. “La finalidad de la norma es que ningún trabajador cobre menos de lo necesario para vivir con dignidad.”
Contexto: cinco años de subidas sin pacto con la patronal
El último acuerdo tripartito sobre el salario mínimo se remonta a 2020, cuando se elevó de 900 a 950 euros. Desde entonces, las sucesivas subidas (2021, 2022, 2023, 2024 y 2025) fueron pactadas únicamente entre el Gobierno y los sindicatos.
| Año | SMI mensual (14 pagas) | Incremento anual (%) | Acuerdo con CEOE |
|---|---|---|---|
| 2020 | 950 € | +5,5 % | Sí |
| 2021 | 965 € | +1,6 % | No |
| 2022 | 1.000 € | +3,6 % | No |
| 2023 | 1.080 € | +8,0 % | No |
| 2024 | 1.134 € | +5,0 % | No |
| 2025 | 1.184 € | +4,4 % | No |
En febrero de 2025, el Ejecutivo aprobó un aumento del 4,4%, pactado exclusivamente con UGT y CCOO, que situó el SMI en su nivel actual.
“El diálogo social sigue siendo clave, pero no puede paralizar los avances”, defendió Díaz en una entrevista reciente. “El SMI es una herramienta de justicia laboral, no un privilegio.”
Impacto económico y social
La subida del SMI tiene efectos directos sobre 2,5 millones de trabajadores en España, especialmente en los sectores del comercio, la hostelería, el campo y los servicios. También influye en las bases mínimas de cotización y en ciertos subsidios.
El Banco de España estima que cada punto de subida del SMI añade unos 200 millones de euros al consumo interno, pero también advierte de un impacto desigual en pequeñas empresas rurales.
“Las pymes con márgenes ajustados son las que más notan las subidas”, explica Laura Pardo, economista laboral de ESADE. “Por eso la gradualidad y las compensaciones fiscales son esenciales.”
¿Cuánto podría subir finalmente el SMI en 2026?
Aunque el Gobierno aún no ha hecho pública su propuesta oficial, los analistas apuntan a un aumento entre el 3% y el 4,5%, dependiendo del resultado de las conversaciones con Hacienda sobre la tributación.
Si se mantiene la exención del IRPF, el incremento rondará los 1.221 euros; si pasa a tributar, podría alcanzar los 1.240 euros, según las cifras del comité de expertos.
“Lo más probable es que el acuerdo final se sitúe en torno al 3,5%, buscando equilibrio político y social”, pronostica Pardo.
Calendario de aprobación
- Enero 2026 → Negociación entre Gobierno, sindicatos y patronal.
- Antes del 15 de enero → Propuesta definitiva del Ministerio de Trabajo.
- Consejo de Ministros → Aprobación del Real Decreto de subida.
- Efectos retroactivos → Desde el 1 de enero de 2026.
Los trabajadores cobrarán las diferencias salariales acumuladas una vez publicada la norma.
FAQ: lo que debes saber sobre el salario mínimo 2026
¿Cuál es el SMI actual?
1.184 euros al mes por catorce pagas, vigente desde febrero de 2025.
¿Cuándo se sabrá la nueva cuantía?
En la primera quincena de enero de 2026, una vez cerrado el acuerdo entre el Gobierno y los agentes sociales.
¿La subida será retroactiva?
Sí, se aplicará desde el 1 de enero de 2026, aunque se apruebe más tarde.
¿Qué diferencia hay entre un SMI con y sin IRPF?
Si el salario mínimo pasa a tributar, los trabajadores pagarían impuestos, pero la subida bruta sería mayor para mantener el poder adquisitivo.
¿Qué es la “absorción y compensación”?
Son mecanismos que permiten a las empresas descontar la subida del SMI de otros complementos salariales ya existentes. Trabajo y los sindicatos quieren limitar su aplicación.
Un inicio de año con tensión social y expectativas altas
El arranque de 2026 confirma la importancia del SMI como eje del debate social y político en España. Mientras los trabajadores esperan una nueva subida que alivie la presión del coste de vida, los empresarios reclaman seguridad jurídica y gradualidad.
Con las posiciones aún distantes, el reto de Trabajo será lograr un equilibrio entre protección social y viabilidad empresarial antes de que termine enero.