El regreso de Donald Trump a la presidencia en 2025 ha generado efectos económicos significativos en su primer año de gobierno. Con el control del Congreso y el Senado, el expresidente implementó una serie de medidas que impactaron notablemente en los mercados financieros, la inflación, las tasas de interés y el empleo. La vuelta de Trump ha traído consigo una visión económica centrada en la desregulación, los recortes de impuestos y la presión sobre la Reserva Federal para mantener tasas bajas, con resultados que han provocado tanto entusiasmo como incertidumbre en los distintos sectores sociales y empresariales de Estados Unidos.
Las consecuencias de sus políticas ya se sienten: el nombramiento de figuras alineadas con su pensamiento para dirigir el sistema económico, como la sustitución de Jerome Powell por una figura más afín al trumpismo, ha provocado volatilidad en Wall Street y movimientos en los bonos del Tesoro. Su presión continua por reducir las tasas, aun en un contexto de inflación, así como su enfoque proteccionista en comercio, están redefiniendo la evolución económica del país de cara a los próximos años.
Resumen de impacto económico en el primer año de Trump en 2025
| Variable | Cambio Observado |
|---|---|
| Inflación | Aumento parcial del IPC, presiones inflacionarias moderadas |
| Tasas de interés | Reducción paulatina tras presión al nuevo titular de la Fed |
| Empleo | Expansión en sectores industriales, caída en sectores verdes |
| Wall Street | Alta volatilidad, repunte en defensa y energía fósil |
| Inversión extranjera | Reducción por tensiones diplomáticas y políticas proteccionistas |
Qué cambió este año con el retorno de Trump
El panorama económico estadounidense en el primer año del segundo mandato de Trump se ha caracterizado por un giro marcado hacia políticas de estímulo fiscal, reducción de regulaciones y confrontación con actores tradicionales como la Reserva Federal. Entre las acciones más relevantes destaca la presión directa para modificar el liderazgo de la Fed, nombrando una figura fiel a su estrategia de tasas bajas para estimular el crecimiento en un contexto aún complejo por la inflación postpandémica.
Este tipo de intervenciones generó respuestas mixtas: mientras sectores como defensa, petróleo y manufactura se vieron beneficiados, hubo inquietud entre economistas por las señales de intervención política en organismos tradicionalmente independientes. Wall Street reaccionó con subas y bajas bruscas, mostrando confianza en el crecimiento a corto plazo, pero con cautela por posibles desequilibrios macroeconómicos a futuro.
Los sectores más afectados por sus decisiones
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Industria de defensa | Sector renovable y verde |
| Combustibles fósiles | Startups tecnológicas |
| Construcción e infraestructura | Importadores y minoristas internacionales |
| Financieras con activos en deuda pública | Empresas de exportación agrícola |
Impacto en la Reserva Federal y las tasas de interés
Uno de los cambios más controversiales fue la salida del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Trump impulsó un reemplazo con una figura conservadora en materia monetaria y alineada con su filosofía de bajos intereses. Esto ocasionó un debilitamiento temporal del dólar y el ajuste en la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro.
La pérdida de independencia de la Fed se convierte en una alerta mayor para los inversores institucionales. Desdibuja las reglas de juego del mercado estadounidense.
— Analista económico de Morgan Financial (nombre reservado)
A pesar de la crítica técnica, las tasas comenzaron una tendencia descendente, ayudando a abaratar el crédito —especialmente en hipotecas, consumo y deuda corporativa— y generando efectos positivos tanto para el consumidor promedio como para el empresariado más endeudado.
Comportamiento de la inflación en 2025
Lejos de desaparecer, la inflación ha mostrado una resiliencia significativa en algunos sectores, como alimentos y energía. La combinación de estímulos fiscales con reducción de impuestos y poca disciplina presupuestaria ha encendido alarmas sobre un posible sobrecalentamiento.
Trump sostiene que la inflación es global y que sus políticas no son culpables, mientras que diferentes economistas indican que el déficit fiscal y la recuperación del consumo masivo podrían estar empujando los precios al alza.
El discurso antiinflacionario de Trump contrasta con su pragmatismo: quiere crecimiento económico aunque eso implique precios más altos en el corto plazo.
— Sarah Kim, profesora de economía, Universidad de Chicago
Empleo: el regreso del “trabajador americano”
Las cifras laborales han respondido positivamente, especialmente en sectores industriales, defensa, servicios públicos y construcción. Trump relanzó iniciativas para reindustrializar ciertas zonas tradicionales del Rust Belt, generando aumentos de empleo en Michigan, Ohio y Pennsylvania.
No obstante, el empleo en sectores verdes y tecnológicos sufrió recortes. La eliminación de subsidios a la transición energética y la salida de algunos acuerdos internacionales medioambientales impactó en las inversiones de ese tipo, disminuyendo sus oportunidades laborales.
Cómo reaccionaron los mercados financieros
Durante este primer año, el S&P 500 y el Nasdaq mostraron una fuerte volatilidad, reflejando el tira y afloja entre quienes festejan el regreso de un gobierno pro-empresarial y los que temen una falta de disciplina macroeconómica. La deuda del Tesoro sufrió una ligera pérdida de atractivo, con inversores migrando a activos más líquidos o con rendimientos más atractivos fuera de EE.UU.
El índice Dow Jones Industrial Average, más vinculado a la economía real, mostró mejores rendimientos, especialmente gracias al impulso a infraestructura, defensa y petróleo.
Wall Street ve con buenos ojos el “círculo Trump” mientras haya crecimiento. Pero si siguen presiones a la Fed y al gasto público, el humor puede cambiar muy rápido.
— Mark Lowell, estratega de mercados
La mirada hacia 2026: qué puede esperarse
De cara al segundo año de su mandato, Trump ya anticipó un paquete de inversiones en infraestructura por más de 1,5 billones de dólares, nuevos recortes impositivos para empresas y personas físicas, y la predisposición de firmar acuerdos comerciales bilaterales en condiciones más exigentes para socios históricos.
El proyecto político y económico apunta a fortalecer a la industria local, reducir exportaciones industriales y eliminar regulaciones ambientales consideradas “antiindustriales”. El gran desafío será mantener la inflación bajo control mientras se dinamiza el consumo y se expanden los programas de gasto.
Preguntas frecuentes sobre el efecto Trump en 2025
¿Cuál fue la medida más impactante en su regreso?
La presión sobre la Reserva Federal para reducir tasas y la remoción de Jerome Powell tuvieron un impacto psicológico en los mercados y alteraron la estabilidad de políticas monetarias.
¿La inflación está controlada?
De manera parcial. Aunque algunos sectores muestran estabilidad, otros como alimentos y energía siguen con presiones alcistas. El déficit fiscal y políticas expansivas podrían aumentarla en 2026.
¿Qué sectores ganaron más durante este primer año?
Defensa, petróleo, industria pesada e infraestructura han sido los más beneficiados por políticas de gasto directo y apoyo fiscal.
¿Qué pasó con los empleos tecnológicos y verdes?
Se vieron afectados por la reducción de subsidios a energías limpias y recortes en investigación tecnológica, lo que llevó a pérdida de empleos en este rubro.
¿Invertir en EE.UU. sigue siendo seguro?
Sigue siendo atractivo para inversionistas con apetito de riesgo, pero existe más incertidumbre macroeconómica a raíz de las decisiones políticas y fiscales del nuevo gobierno Trump.
¿Qué esperar para 2026?
Se anticipan nuevas bajadas de tasas, más estímulos fiscales y renovadas presiones sobre el comercio internacional. La sostenibilidad de estas medidas dependerá de la evolución de la inflación y la deuda pública.