Durante décadas, el índice de reproducción cromática (CRI) fue la referencia universal para evaluar la calidad del color en la iluminación. Un número —del 0 al 100— que indicaba cuán “natural” aparecían los objetos bajo una fuente de luz artificial.
Sin embargo, con la llegada de la tecnología LED, este parámetro empezó a mostrar sus limitaciones. En respuesta, la Illuminating Engineering Society (IES) desarrolló el nuevo método TM-30, una herramienta más avanzada que redefine cómo medimos y entendemos la fidelidad del color en el siglo XXI.
Hoy, arquitectos, diseñadores y fabricantes se enfrentan a una pregunta clave: ¿sigue siendo suficiente el CRI o ha llegado el momento de adoptar TM-30 como nuevo estándar global?
¿Qué es el CRI y por qué fue tan importante?
El CRI (Color Rendering Index) fue creado por la Comisión Internacional de Iluminación (CIE) en 1965. Su propósito era simple: comparar la apariencia de los colores de una fuente de luz con una referencia ideal (la luz solar o una lámpara incandescente). El resultado se expresaba en una escala de 0 a 100, donde 100 representa una reproducción cromática perfecta.
Cómo se calcula:
El CRI analiza ocho muestras de color estándar (denominadas R1–R8) y mide cuánto se desvían los tonos iluminados por la fuente respecto a su referencia natural. Un valor de CRI 80 o superior se considera aceptable para la mayoría de los espacios interiores, mientras que CRI 90+ se utiliza en entornos donde el color es crítico, como museos, estudios fotográficos o tiendas de moda.
| Rango CRI | Calidad del color | Aplicación recomendada |
|---|---|---|
| < 70 | Deficiente | Almacenes, exteriores industriales |
| 70–80 | Media | Oficinas, pasillos |
| 80–90 | Buena | Hogares, comercios |
| 90–100 | Excelente | Arte, sanidad, diseño |
“El CRI fue un gran avance en su momento, pero se diseñó para lámparas incandescentes, no para la complejidad espectral de los LED actuales”, explica Julián Pérez, director técnico de Signify España. “Hoy necesitamos métricas que representen la diversidad de colores del mundo real”.
Las limitaciones del CRI en la era LED
Aunque el CRI sigue siendo ampliamente usado, tiene debilidades importantes cuando se aplica a fuentes LED modernas:
- Evalúa pocos colores (solo 8 o 14). No considera tonos saturados, como rojos intensos o verdes brillantes.
- No distingue entre fidelidad y preferencia. Una luz puede tener alto CRI pero distorsionar el tono de piel o hacer que los alimentos luzcan apagados.
- No mide la saturación. Algunas luces LED, aunque fieles, resultan visualmente “planas”.
- Usa una referencia única. No diferencia entre fuentes cálidas y frías, limitando la comparación entre tecnologías.
En la práctica, esto significa que dos luminarias con el mismo CRI pueden ofrecer experiencias de color muy diferentes. Ahí es donde entra el TM-30, el método que está revolucionando la industria.
Qué es el TM-30 y cómo supera al CRI
El IES TM-30-15, desarrollado por la Illuminating Engineering Society of North America (IESNA), introduce una metodología más completa y precisa para evaluar la reproducción cromática.
A diferencia del CRI, el TM-30 utiliza 99 muestras de color reales —desde piel humana hasta frutas, textiles y vegetación—, ofreciendo un análisis más representativo del mundo cotidiano.
El sistema genera dos métricas principales:
| Parámetro | Descripción | Significado |
|---|---|---|
| Rf (Fidelity Index) | Fidelidad del color | Similar al CRI, mide cuán fieles son los colores frente a la referencia. |
| Rg (Gamut Index) | Saturación o expansión del color | Indica si los colores aparecen más saturados (>100) o más apagados (<100). |
“Mientras el CRI es un número, el TM-30 es una imagen”, comenta Ana Beltrán, ingeniera de I+D en Zumtobel Lighting Iberia. “Nos muestra cómo se comporta cada grupo de colores y permite diseñar experiencias visuales más controladas”.
Cómo interpretar un gráfico TM-30
Uno de los grandes aportes del TM-30 es su gráfico vectorial de color, conocido como Color Vector Graphic (CVG). En él, cada segmento representa una familia de tonos (rojos, verdes, azules, amarillos), y su desplazamiento indica si la fuente de luz tiende a saturar o apagar ciertos colores.
- Si el gráfico se mantiene dentro del círculo de referencia → la luz reduce la saturación (colores más apagados).
- Si lo sobrepasa → la luz aumenta la saturación (colores más vivos).
Esto permite ajustar luminarias para aplicaciones específicas:
- Tiendas de moda: preferible Rg > 100 (colores más vivos).
- Museos: ideal Rg ≈ 100 y Rf > 90 (fidelidad total).
- Oficinas y hogares: equilibrio Rf 85–90 / Rg 95–105.
CRI vs. TM-30: comparativa directa
| Característica | CRI (Ra) | TM-30 (Rf/Rg) |
|---|---|---|
| Muestras de color | 8 (o 14) | 99 reales |
| Fidelidad del color | Única (Ra) | Detallada (Rf) |
| Saturación | No la evalúa | Sí, mediante Rg |
| Representación visual | Numérica | Gráfico vectorial |
| Precisión espectral LED | Limitada | Alta |
| Aplicación moderna | Básica | Profesional avanzada |
En entornos LED de última generación —como estudios de televisión, galerías o laboratorios de diseño—, el CRI ha pasado a considerarse insuficiente. El TM-30 ofrece una visión mucho más rica de cómo percibimos el color bajo fuentes artificiales.
“Dos luminarias con CRI 90 pueden parecer idénticas en papel, pero el TM-30 revela que una puede distorsionar los tonos piel o verdes naturales”, subraya Elena Campos, directora de diseño en ERCO Iberia. “Es como comparar una foto en blanco y negro con una a todo color”.
La transición hacia TM-30 en Europa y España
Aunque el TM-30 aún no es obligatorio en Europa, está ganando terreno en certificaciones internacionales de iluminación de alta calidad, como Well Building Standard v2, LEED, y BREEAM. En España, organismos como AENOR y asociaciones profesionales como ANFALUM y CEI (Comité Español de Iluminación) recomiendan usar ambos parámetros para proyectos de precisión cromática.
El Código Técnico de la Edificación (CTE) aún menciona CRI ≥ 80 como estándar mínimo, pero muchos proyectos de arquitectura corporativa y museística ya exigen Rf > 90 y Rg ≈ 100 en sus pliegos técnicos.
Beneficios del TM-30 para la industria del diseño y la salud visual
- Mayor fidelidad perceptual. Los colores se ven más naturales, lo que reduce la fatiga visual y mejora la experiencia del usuario.
- Mejor control en entornos críticos. Facilita la selección de luminarias específicas para arte, moda o restauración.
- Diseño emocional. Permite crear atmósferas más vivas o calmadas mediante la manipulación consciente del Rg.
- Compatibilidad con LED modernos. Evalúa espectros discontinuos que el CRI no interpreta correctamente.
- Impulso a la innovación. Los fabricantes compiten no solo por eficiencia, sino por calidad visual real.
“El TM-30 ha elevado el listón del diseño lumínico”, afirma Carlos Sanz, consultor en LightingEurope. “Ya no basta con tener un LED eficiente; debe mostrar los colores como el ojo humano espera verlos”.
Cómo elegir la iluminación adecuada: del CRI al TM-30
Para profesionales y usuarios, la transición no requiere abandonar el CRI, sino entender sus límites y complementar con TM-30.
Guía rápida:
- Oficinas: Rf ≥ 85 / Rg 95–100 (equilibrio natural).
- Retail o moda: Rf ≥ 90 / Rg 105–110 (colores vivos).
- Museos y galerías: Rf ≥ 95 / Rg ≈ 100 (máxima fidelidad).
- Entornos sanitarios: Rf ≥ 90 / Rg 98–102 (precisión y confort).
- Restauración: Rf ≥ 85 / Rg 105 (ambiente cálido y atractivo).
Además, muchos fabricantes de luminarias LED premium —como ERCO, Zumtobel, Signify, y Arkoslight— ya incluyen los valores TM-30 en sus fichas técnicas junto al CRI tradicional.
Preguntas frecuentes sobre CRI y TM-30
¿Un CRI alto garantiza buena reproducción de color?
No siempre. Puede tener CRI 90 pero baja saturación o tono alterado; TM-30 lo revela con más precisión.
¿TM-30 reemplazará al CRI?
Probablemente. La CIE ya estudia incorporar el método TM-30 o su equivalente CIE 224:2017 como estándar internacional.
¿Qué diferencia hay entre Rf y Rg?
Rf mide fidelidad, Rg mide saturación. Juntos describen cómo la luz representa el color real.
¿Los LED de alto CRI también tienen alto TM-30?
No necesariamente. Depende del espectro. Algunos LEDs 90+ tienen Rf 85 y Rg 95, lo cual puede cambiar la percepción visual.
¿Por qué importa para la productividad o la venta?
Colores más precisos reducen la fatiga ocular y mejoran la percepción de productos, influyendo en bienestar y decisiones de compra.
Conclusión: la nueva métrica del color verdadero
El color no es solo una cuestión estética: es comunicación, emoción y salud visual. El CRI cumplió su papel durante más de medio siglo, pero la evolución de la tecnología LED exige una medición más rica y humana. El TM-30 no reemplaza la luz natural, pero la imita con una precisión nunca vista, ofreciendo a los diseñadores una paleta más amplia para crear experiencias visuales auténticas.
En 2026, cuando la calidad visual sea tan valorada como la eficiencia energética, entender el TM-30 será tan esencial como saber leer un plano eléctrico. Porque en la iluminación moderna, no se trata solo de ver la luz, sino de ver el color como realmente es.
Como resume la ingeniera Ana Beltrán: “El futuro de la luz no está solo en la eficiencia, sino en la fidelidad. Ver bien ya no basta; queremos ver verdadero.”