Carmen lleva trabajando como albañil desde hace quince años. Su padre también se dedicaba a la construcción, y su abuelo antes que él. Pero cuando le preguntas por el futuro de su sector, su mirada se ensombrece. “Cada mes hay menos trabajo”, dice mientras se limpia las manos manchadas de cemento. “Y lo que hay, paga peor que antes.”
La historia de Carmen no es única. Miles de profesionales de la construcción España están viviendo una situación similar. Los números oficiales confirman lo que muchos ya intuían: el sector de la construcción cayó un 1,2% en 2025, rompiendo una racha de cinco años consecutivos de crecimiento.
Esta caída llega en el peor momento posible, cuando el país enfrenta una crisis de infraestructuras sin precedentes. Puentes que necesitan reparaciones urgentes, carreteras con baches que parecen cráteres, y edificios públicos que muestran signos evidentes de deterioro por falta de mantenimiento.
El desplome que nadie quería ver llegar
Los datos de la plataforma Nalanda revelan una realidad preocupante. Durante 2025 se ofertaron 20.785 obras, frente a las 21.037 del año anterior. Aunque la diferencia pueda parecer pequeña, representa un cambio de tendencia que tiene consecuencias enormes para el empleo y la economía.
“Es la primera vez en cinco años que vemos una contracción del sector”, explica María González, analista económica especializada en construcción. “Lo más preocupante es que coincide con el momento en que más necesitamos invertir en infraestructuras.”
El problema no es solo la cantidad de obra nueva, sino también la calidad del mantenimiento de lo que ya existe. España arrastra décadas de inversión insuficiente en el mantenimiento de sus infraestructuras, y ahora la factura está llegando de golpe.
La situación se complica cuando observamos que esta caída de la construcción España afecta especialmente a ciertos tipos de proyectos:
- Obras públicas de mantenimiento: reducidas un 3,2%
- Proyectos de infraestructura viaria: caída del 2,8%
- Rehabilitación de edificios públicos: descenso del 1,9%
- Nueva construcción residencial: ligero aumento del 0,5%
Los números que revelan la magnitud del problema
Para entender mejor la dimensión de esta crisis, es útil analizar los datos comparativos de los últimos años:
| Año | Obras Ofertadas | Variación Anual | Inversión (Millones €) |
|---|---|---|---|
| 2021 | 18.456 | +5,2% | 12.400 |
| 2022 | 19.223 | +4,2% | 13.100 |
| 2023 | 19.876 | +3,4% | 13.800 |
| 2024 | 21.037 | +5,8% | 14.500 |
| 2025 | 20.785 | -1,2% | 14.200 |
Los expertos señalan que junio fue el mes más crítico, registrando cifras especialmente bajas que marcaron el punto de inflexión del sector. “Fue como una señal de alarma que muchos decidieron ignorar”, comenta Pedro Martín, director de una asociación de constructores.
La crisis de infraestructuras no es un problema nuevo, pero ahora se ha agravado considerablemente. Según datos oficiales, España necesitaría invertir al menos 15.000 millones de euros anuales durante los próximos diez años solo para ponerse al día con el mantenimiento pendiente.
Algunos ejemplos concretos de esta crisis son evidentes para cualquier ciudadano:
- El 23% de los puentes españoles necesitan reparaciones urgentes
- Más de 2.000 kilómetros de carreteras estatales presentan deficiencias
- El 15% de los centros de salud requieren obras de mejora
- Cientos de colegios públicos muestran problemas estructurales
La construcción en España necesita un plan de choque urgente. No podemos seguir esperando a que se caigan los puentes para actuar. #Construcción#Infraestructuras
— Asociación Constructores (@ConstructoresES) February 10, 2025
Las consecuencias reales para las personas
Más allá de los números fríos, esta situación tiene un impacto directo en la vida de millones de españoles. Los trabajadores del sector se enfrentan a una incertidumbre laboral creciente, mientras que los ciudadanos sufren las consecuencias de unas infraestructuras cada vez más deterioradas.
Juan Carlos Rodríguez, que lleva veinte años dirigiendo una empresa de construcción familiar, describe la situación con palabras duras: “Mis trabajadores me preguntan si van a tener trabajo el próximo año. No sé qué decirles. Los proyectos públicos se retrasan, los privados se cancelan, y mientras tanto, vemos cómo los túneles gotean y las carreteras se agrietan.”
La construcción España no solo se enfrenta a una reducción de la demanda, sino también a otros desafíos estructurales:
- Aumento de los costes de materiales
- Escasez de mano de obra cualificada
- Retrasos en los pagos de las administraciones públicas
- Normativas cada vez más complejas
- Competencia creciente de empresas extranjeras
El problema del mantenimiento de infraestructuras es especialmente grave. “Llevamos décadas posponiendo inversiones necesarias”, explica Ana Fernández, ingeniera civil especializada en infraestructuras. “Ahora todo se viene abajo a la vez, y no tenemos presupuesto para arreglarlo.”
Las regiones más afectadas por esta crisis son aquellas que dependen más de la obra pública. Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura han visto reducirse significativamente el número de proyectos públicos, mientras que Madrid y Cataluña mantienen cierta actividad gracias a la inversión privada.
La situación se agrava cuando consideramos que España está perdiendo competitividad frente a otros países europeos. Mientras Francia e Italia incrementan su inversión en infraestructuras, nosotros vamos en dirección contraria.
“No se trata solo de construir más, sino de construir mejor y mantener lo que ya tenemos”, advierte Luis Gómez, catedrático de ingeniería civil. “Un euro invertido en mantenimiento hoy nos ahorra cinco euros en reparaciones mañana.”
La crisis de la construcción España también tiene implicaciones para el futuro energético del país. Muchos proyectos relacionados con energías renovables se han visto afectados por esta contracción del sector, lo que podría retrasar los objetivos climáticos del gobierno.
Los sindicatos del sector han comenzado a movilizarse, exigiendo medidas urgentes para reactivar la actividad constructora. “No podemos esperar a que la situación empeore más”, declara Miguel Torres, representante sindical. “Necesitamos un plan de inversión en infraestructuras ya, no mañana.”
FAQs
¿Por qué ha caído la construcción en España en 2025?
La caída del 1,2% se debe principalmente a la reducción de inversión pública en infraestructuras y al retraso en proyectos de mantenimiento.
¿Qué sectores de la construcción están más afectados?
Las obras públicas de mantenimiento y los proyectos de infraestructura viaria son los más perjudicados, con caídas superiores al 2,8%.
¿Cuánto dinero necesita España para arreglar sus infraestructuras?
Los expertos estiman que se necesitan al menos 15.000 millones de euros anuales durante diez años para ponerse al día con el mantenimiento pendiente.
¿Afecta esta crisis a todos los tipos de construcción?
No, la construcción residencial nueva ha mantenido un ligero crecimiento del 0,5%, mientras que la obra pública es la más afectada.
¿Qué regiones españolas sufren más esta crisis?
Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura son las más afectadas, al depender más de la obra pública que Madrid y Cataluña.
¿Cuándo se espera que se recupere el sector?
La recuperación dependerá de las inversiones públicas programadas, pero los expertos no esperan mejoras significativas hasta 2026 como mínimo.