Miguel llevaba quince años trabajando como albañil en Madrid cuando recibió la noticia que más temía. Su empresa constructora le comunicó que no renovaría su contrato debido a la falta de proyectos. “Nunca pensé que volvería a vivir algo así después de la crisis de 2008”, comenta mientras revisa las ofertas de empleo en su móvil.
La historia de Miguel no es única. Miles de trabajadores del sector de la construcción en España se enfrentan a una realidad cada vez más complicada. Los números no mienten: la construcción española cerró 2025 con una caída del 1,2%, rompiendo así cinco años consecutivos de crecimiento y evidenciando una crisis profunda en las infraestructuras del país.
Esta bajada no solo representa cifras frías en un informe. Detrás de ese 1,2% hay familias preocupadas, empresas que luchan por sobrevivir y un país que ve cómo sus carreteras, puentes y edificios públicos se deterioran por falta de inversión y mantenimiento.
El sector que sostiene la economía española se tambalea
Los datos de la plataforma Nalanda revelan una realidad preocupante para la construcción España. Durante 2025 se ofertaron 20.785 obras, una cifra inferior a las 21.037 registradas en 2024. Este descenso marca un punto de inflexión después de años de recuperación gradual.
“La situación actual nos recuerda a los peores momentos de la crisis anterior, pero con matices diferentes. Ahora el problema no es solo la demanda privada, sino la falta de inversión pública en infraestructuras básicas”, explica Carlos Mendoza, analista económico especializado en el sector inmobiliario.
La construcción representa aproximadamente el 6% del PIB español y emplea a más de 1,3 millones de personas. Su importancia va más allá de las cifras económicas: es el termómetro que mide la confianza empresarial y la capacidad de inversión tanto pública como privada.
El descenso se ha sentido especialmente en el ámbito de las infraestructuras públicas, donde la falta de mantenimiento de carreteras, puentes y instalaciones básicas ha generado un círculo vicioso. Sin inversión, las estructuras se deterioran; sin obras de reparación, el sector pierde contratos y empleo.
Los números que reflejan una crisis silenciosa
El análisis detallado de los datos muestra patrones preocupantes que afectan directamente al futuro de la construcción en España:
- La licitación pública cayó un 3,8% respecto al año anterior
- Los proyectos de infraestructuras básicas se redujeron en un 15%
- La construcción residencial mantuvo cifras estables, pero con márgenes muy ajustados
- Las obras de rehabilitación energética fueron las únicas que mostraron crecimiento
- El empleo en el sector se contrajo en 45.000 puestos de trabajo
| Sector | Variación 2025 | Impacto en empleo |
|---|---|---|
| Infraestructuras públicas | -15% | -28.000 empleos |
| Construcción residencial | +0,5% | +2.000 empleos |
| Rehabilitación energética | +12% | +8.000 empleos |
| Obra civil | -8% | -15.000 empleos |
| Construcción industrial | -2% | -3.000 empleos |
“Los datos son claros: estamos ante una reconversión del sector que requiere medidas urgentes. No podemos permitir que se repita el colapso de 2008”, advierte María José Fernández, presidenta de la Asociación de Constructores Españoles.
Especialmente preocupante resulta la situación de las infraestructuras básicas. España cuenta con más de 165.000 kilómetros de carreteras, 26.000 puentes y miles de edificios públicos que necesitan mantenimiento constante. La falta de inversión en este ámbito no solo afecta al sector construcción, sino que compromete la seguridad y competitividad del país.
Las comunidades autónomas más afectadas han sido Castilla-La Mancha, Extremadura y Aragón, donde la dependencia de la obra pública es mayor. Por el contrario, Madrid y Cataluña han mostrado mayor resistencia gracias a la diversificación de proyectos privados.
Familias y empresas en el ojo del huracán
La crisis de la construcción España no es solo un problema de cifras macroeconómicas. Sus efectos se sienten directamente en los hogares españoles y en el tejido empresarial del país.
Las empresas constructoras, especialmente las pequeñas y medianas, enfrentan una situación crítica. Muchas han tenido que reducir plantillas, aplazar inversiones en maquinaria y retrasar pagos a proveedores. “Llevamos meses trabajando prácticamente sin márgenes. Si no hay un cambio pronto, muchas empresas familiares van a desaparecer”, explica Roberto Sánchez, gerente de una constructora con 30 empleados en Andalucía.
Los trabajadores del sector viven con incertidumbre constante. Las contrataciones temporales han aumentado, los salarios se han estancado y las condiciones laborales se han endurecido. Muchos profesionales experimentados están emigrando a otros países europeos donde la construcción mantiene niveles de actividad más estables.
Para las familias españolas, esta crisis se traduce en varios problemas concretos:
- Retrasos en obras de rehabilitación de viviendas
- Aumento de precios en reformas domésticas
- Deterioro visible de infraestructuras cotidianas como parques, colegios y centros de salud
- Mayor dificultad para acceder a vivienda nueva a precios asequibles
“Mi hijo es ingeniero de caminos y está pensando en buscar trabajo en Alemania. Aquí no encuentra proyectos interesantes y los sueldos están congelados desde hace años”, relata Carmen, madre de familia de Valencia.
La construcción española necesita un plan de choque urgente. Los datos de 2025 son un toque de atención que no podemos ignorar. #Construcción#España#Infraestructuras
— Asociación Constructores (@ConstructoresES) February 8, 2026
El efecto dominó de esta crisis alcanza también a sectores relacionados. Los proveedores de materiales de construcción, las empresas de maquinaria, los estudios de arquitectura y las ingenierías han visto reducidos sus ingresos de forma significativa.
“Vendemos un 30% menos de cemento que el año pasado. Las empresas nos piden plazos de pago más largos y algunas han cancelado pedidos”, confirma Luis Torres, comercial de una cementera en Castilla y León.
La situación ha generado también un problema de competencia desleal. Algunas empresas, presionadas por la falta de trabajo, han comenzado a ofertar proyectos con márgenes muy reducidos, creando una espiral de precios a la baja que perjudica a todo el sector.
Los expertos coinciden en que la recuperación requerirá tiempo y medidas coordinadas. “No se trata solo de aumentar la inversión pública, sino de crear un marco estable que permita planificar proyectos a medio y largo plazo”, sostiene Ana Rodríguez, economista especializada en políticas de infraestructuras.
Mientras tanto, profesionales como Miguel siguen buscando oportunidades en un mercado cada vez más competitivo. Su experiencia refleja la de miles de trabajadores que esperan que 2026 traiga señales de recuperación para un sector fundamental en la economía española.
FAQs
¿Por qué ha caído la construcción en España durante 2025?
La caída del 1,2% se debe principalmente a la reducción de la inversión pública en infraestructuras y la falta de mantenimiento de obras básicas como carreteras y puentes.
¿Cuántos empleos se han perdido en el sector construcción?
Durante 2025 se perdieron aproximadamente 45.000 puestos de trabajo, siendo las infraestructuras públicas el área más afectada con 28.000 empleos menos.
¿Qué regiones españolas están más afectadas por esta crisis?
Castilla-La Mancha, Extremadura y Aragón son las comunidades más perjudicadas, mientras que Madrid y Cataluña muestran mayor resistencia.
¿Existe algún subsector de la construcción que esté creciendo?
Sí, la rehabilitación energética fue el único segmento que creció en 2025, registrando un aumento del 12% y generando 8.000 nuevos empleos.
¿Cuándo se espera que se recupere el sector construcción?
Los expertos estiman que la recuperación dependerá de las políticas públicas de 2026, pero advierten que será un proceso gradual que requerirá inversión sostenida en infraestructuras.
¿Cómo afecta esta crisis a los precios de la vivienda?
Aunque la construcción residencial se mantuvo estable, los costes de reforma y rehabilitación han aumentado, y existe menor oferta de vivienda nueva a precios competitivos.