La presencia sostenida de **buques poteros chinos** frente a la costa del Océano Pacífico ha generado un fuerte aumento de la preocupación en Chile. Estas embarcaciones, dedicadas principalmente a la pesca del calamar gigante o jibia fuera de las 200 millas de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), han sido objeto de monitoreo por parte de autoridades marítimas chilenas debido a las implicancias que tienen sobre la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la soberanía marítima de la región.
El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos meses, se ha intensificado el tránsito de esta flota extranjera en aguas internacionales próximas a Chile, despertando inquietud en gremios pesqueros, comunidades costeras, y agencias gubernamentales. Si bien actuar en aguas internacionales no es ilegal por definiciones de derecho internacional, la pesca intensiva y sin regulación de especies migratorias como la jibia puede tener consecuencias graves a nivel económico, ecológico y político.
A continuación, analizamos los detalles del ingreso sostenido de buques poteros chinos desde múltiples perspectivas: pesquera, legal, ambiental y diplomática.
Resumen general de la situación
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Tipo de embarcaciones | Buques poteros chinos, de gran dimensión |
| Zona de operación | Aguas internacionales frente a la costa occidental de Sudamérica |
| Especie objetivo | Jibia (Dosidicus gigas) |
| Problema principal | Pesca sin regulación de especies migratorias |
| Riesgo para Chile | Afectación de stocks pesqueros compartidos y pérdida de soberanía |
| Medidas actuales | Monitoreo satelital, alertas navales, análisis diplomático |
Qué está ocurriendo frente a las costas chilenas
Desde hace algunos años, especialmente durante los ciclos migratorios de la jibia, se ha observado una notable concentración de **flotas extranjeras fuera del límite de las 200 millas náuticas**. Este espacio, conocido como alta mar, no responde a las legislaciones nacionales pero sí a tratados y convenios internacionales para prevención de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
Las embarcaciones chinas han sido identificadas utilizando tecnología satelital y mediante patrullajes de la Armada de Chile. Estas aparecen muchas veces navegando en conjunto, en grupos conocidos como “flotas oscuras”, que apagan sus sistemas de identificación automática (AIS), aumentando la sospecha sobre sus actividades.
Por qué preocupa la pesca de jibia
La jibia es una especie clave en el ecosistema marino del Pacífico sureste. Su pesca es un pilar económico para comunidades pesqueras de Chile, Perú y Ecuador. Sin embargo, al tratarse de una especie altamente migratoria, su gestión requiere acuerdos multilaterales y estrictas regulaciones. Cuando buques extranjeros adoptan una pesca intensa sin límites ni monitoreo en aguas internacionales, pueden provocar descensos abruptos en las poblaciones de esta especie.
“Si la captura en alta mar no tiene límites o métodos sostenibles, quienes más sufren son los pescadores artesanales que dependen del recurso en aguas nacionales.”
— Jorge Díaz, Biólogo Marino y Asesor PesqueroAlso Read
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Cómo responde Chile ante la creciente presión pesquera
El gobierno chileno, a través de entidades como la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura y la Armada, ha intensificado su monitoreo con tecnología satelital y análisis de comportamiento marítimo. Además, se ha reforzado la comunicación con organizaciones regionales de ordenamiento pesquero (OROPs) y foros multilaterales para exigir nuevos mecanismos de regulación en alta mar.
Por otro lado, diversas voces dentro del Congreso han solicitado una mayor fiscalización a las embarcaciones extranjeras y el impulso de tratados de protección de especies migratorias. Existe consenso en torno a que, sin acuerdos globales, la labor es compleja, pero no hay duda de que se requieren políticas proactivas para contener el avance de flotas depredadoras.
El impacto sobre la soberanía y el medio ambiente
Hay una dimensión geopolítica en juego: la cercanía de estas flotas a aguas chilenas se percibe como una amenaza indirecta a la soberanía marítima. Aunque operan legalmente en alta mar, su presencia constante y masiva apunta a un modelo extractivista que ignora los ciclos naturales del océano Pacífico.
“No se trata solo de pescar: se trata de cómo y cuánto se pesca. Hay un agotamiento de los ecosistemas marinos si no se actúa ahora.”
— Valentina Reinoso, Oceanógrafa y Académica
El impacto ambiental es doble: por un lado, están las consecuencias directas de la sobreexplotación de la jibia; por el otro, la contaminación por combustible, pérdida de artes de pesca y posible afectación de especies asociadas tras capturas incidentales no reportadas.
Iniciativas internacionales en curso y próximos pasos
Chile ha participado activamente en foros internacionales como FAO o la Comisión del Pacífico Sur, solicitando avanzar hacia un tratado que regule eficazmente la pesca en alta mar. Si bien ya existe una regulación mínima, la falta de observadores a bordo, reportes verificables y sanciones disuasivas muestra serias fallas en el actual modelo.
Algunos países, incluyendo a Estados Unidos y Australia, han presentado propuestas para crear zonas marinas protegidas en aguas internacionales clave. Estas áreas tendrían vigilancia multinacional y vetos a la pesca en épocas de reproducción, evitando la caída de las especies migratorias, como el calamar gigante.
“Una regulación regional fuerte evitaría que países como China exploten la falta de reglas efectivas en alta mar.”
— Carolina Restrepo, Experta en Derecho Internacional Marítimo
Quién gana y quién pierde con esta situación
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Empresas pesqueras chinas con subsidios estatales | Pescadores artesanales de Chile, Perú y Ecuador |
| Gobiernos que permiten la pesca intensiva sin regulación | Ecosistemas marinos del Pacífico |
| Mercados internacionales por disponibilidad masiva y barata | Conservacionistas y científicos marinos |
Qué se puede hacer desde Chile
Varias acciones están en evaluación. Una de las principales es el fortalecimiento de la legislación nacional para impedir el trasbordo no autorizado, exigir reportes de movimientos fuera de la ZEE y establecer una red de vigilancia con países vecinos. Asimismo, se está estudiando la incorporación de Chile a nuevas plataformas de identificación de flotas de alto riesgo.
A nivel ciudadano, hay peticiones para declarar ciertas especies como estratégicas para la seguridad alimentaria nacional, lo que permitiría imponer mayores restricciones a su explotación, incluso fuera de las 200 millas mediante acuerdos multilaterales.
Preguntas frecuentes sobre los buques poteros chinos y la pesca en alta mar
¿Los buques chinos pescan ilegalmente en aguas chilenas?
No se ha comprobado que ingresen a la Zona Económica Exclusiva chilena, pero operan muy cerca del límite, lo que genera sospechas y preocupaciones constantes.
¿Qué especies se ven más afectadas por esta pesca?
Principalmente la jibia (calamar gigante), pero también hay impactos colaterales sobre peces pelágicos, aves y mamíferos marinos.
¿Qué hace la Armada de Chile frente a esto?
La Armada detecta y monitorea la presencia de estas flotas, emite reportes regulares y colabora con otras instituciones para evitar posibles incursiones ilegales.
¿Existe alguna regulación internacional que controle esta pesca?
Existen acuerdos y organizaciones como la OROP, pero su capacidad de fiscalización es limitada y requiere mayor compromiso de los países miembros.
¿Qué papel juega la tecnología en el monitoreo de estas flotas?
La tecnología satelital y los sistemas de posicionamiento marítimo son esenciales para rastrear los movimientos y detectar prácticas sospechosas como el apagado de señales AIS.