Con un operativo que marca el inicio de una nueva política migratoria más estricta, el gobierno de Chile ha comenzado las expulsiones programadas para el año 2026 con un primer vuelo que deportó a **83 extranjeros** hacia Colombia y Bolivia. Esta medida busca fortalecer el control territorial y reducir los índices de criminalidad asociados a la inmigración irregular, un tema que ha ganado visibilidad política y social en los últimos años.
El vuelo, que despegó con altos estándares de seguridad, fue la primera acción concreta dentro del plan de “expulsiones masivas” anunciado por el Ministerio del Interior chileno. Los expulsados fueron detenidos por orden judicial o administrativa, vinculados a ilícitos o ingreso ilegal al país. La iniciativa ha reactivado el debate sobre derechos humanos, soberanía nacional y la capacidad del Estado chileno para ejercer el control en sus fronteras de manera efectiva.
Según cifras oficiales, más de 1.900 personas serán deportadas en los próximos meses bajo este plan de gobierno, considerado uno de los más ambiciosos desde la crisis migratoria del norte de Chile. Las autoridades insisten en que estas acciones se están realizando respetando la legislación vigente y compromisos internacionales. Sin embargo, organizaciones defensoras de migrantes exigen mayor transparencia y garantías en el proceso.
Resumen de las expulsiones programadas por Chile en 2026
| Inicio de expulsiones | Abril 2026 |
| Número de expulsados del primer vuelo | 83 personas |
| Países de destino | Colombia y Bolivia |
| Total de expulsiones planificadas para 2026 | 1.928 personas |
| Tipo de expulsión | Judicial y administrativa |
| Institución a cargo | Ministerio del Interior |
Lo que cambió este año respecto a años anteriores
Uno de los elementos que distingue la política de expulsiones de 2026 es su **nueva estrategia de ejecución centralizada**, con vuelos programados por el Estado que buscan evitar colapsos logísticos y judiciales asociados a procesos individuales. Según el subsecretario del Interior, esta vez se priorizarán personas condenadas por delitos graves y aquellos que hayan ingresado de forma clandestina.
En años anteriores, las deportaciones se realizaban a cuentagotas, muchas veces por resolución judicial tras la comisión de un delito. El nuevo esquema intenta usar mecanismos administrativos más ágiles, reduciendo los tiempos de expulsión de hasta 18 meses a menos de tres meses en casos sin apelaciones.
Estamos trabajando para garantizar que Chile mantenga su soberanía y que nuestras fronteras no sean vulneradas de forma impune.
— Manuel Monsalve, Subsecretario del Interior
Quiénes califican para ser expulsados y por qué eso importa
Los 83 extranjeros expulsados en este primer vuelo corresponden a una mezcla de casos judiciales y administrativos. Por expulsión judicial se entiende aquella dispuesta por un juez como parte de una condena por delitos como tráfico de drogas, porte ilegal de armas, o violencia. La expulsión administrativa, en cambio, es dictada por el Ejecutivo, principalmente por razones de ingreso irregular o incumplimiento de normativa migratoria.
Este punto es **clave** para Naciones Unidas y organismos de derechos humanos, quienes han recordado a Chile su deber de garantizar el debido proceso. A pesar de las críticas, el gobierno afirma que las expulsiones se ejecutan respetando tratados internacionales y brindando derecho a defensa a los afectados.
El respeto al debido proceso es innegociable. No se puede confundir soberanía con arbitrariedad.
— Catalina Lagos, Abogada experta en migración
Cómo se está ejecutando el plan de expulsiones
El operativo se articuló en distintas fases preparatorias, incluyendo coordinación con las policías, autoridades migratorias y los gobiernos de los países receptores. El vuelo fue escoltado por personal de Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio del Interior ha afirmado que abordaron todos los protocolos de seguridad internacional.
Según fuentes oficiales, **las personas expulsadas fueron notificadas con anterioridad**, se les permitió ejercer defensa jurídica y contaban con sus documentos migratorios en orden para permitir su reingreso a sus países de origen. Se espera que haya dos vuelos mensuales promedio de aquí a fin de año, lo que permitiría completar las más de 1.900 expulsiones proyectadas.
Países más afectados por esta política de expulsiones
Los países más relacionados con las expulsiones de Chile en 2026 son **Colombia, Bolivia, Venezuela y Perú**. Las estadísticas del Servicio Nacional de Migraciones apuntan a que el mayor número de ingresos irregulares en los últimos 10 años provienen de esas cuatro naciones, siendo los venezolanos quienes tuvieron mayor impacto tras la crisis humanitaria de los años anteriores.
Esto abre una nueva dimensión diplomática, ya que no todos los países tienen acuerdos bilaterales en esta materia, y la disposición para recibir ciudadanos expulsados varía considerablemente. Por el momento, Colombia y Bolivia han aceptado los retornos sin mayores trabas, aunque se vislumbran posibles tensiones si aumentan los números.
Debemos también pensar en los países de retorno. Las deportaciones tienen efectos regionales que deben ser conversados.
— Alejandra Gutiérrez, Investigadora en políticas migratorias
Ganadores y perdedores de esta política
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Gobierno chileno en popularidad interna | Inmigrantes sin regularización y sin redes de apoyo |
| Ciudades del norte afectadas por aumento delictual | ONGs que defienden derechos migratorios con recursos limitados |
| Ministerio del Interior como ente ejecutor eficiente | Relaciones bilaterales con países expulsores |
Impacto social y percepción ciudadana
La mayoría de las encuestas reflejan **un fuerte respaldo ciudadano** a las expulsiones, en especial en zonas como Iquique, Arica y Antofagasta, donde la población percibe a la migración descontrolada como fuente directa de inseguridad. No obstante, voces críticas alertan que la solución no está en las deportaciones masivas, sino en políticas migratorias integrales, con enfoque de derechos y cooperación internacional.
Grupos universitarios, jurídicos y de sociedad civil están atentos a la evolución del programa, supervisando casos individuales y denunciando posibles irregularidades. La defensa de quienes enfrentan una orden de salida recae comúnmente en fundaciones jurídicas, muchas veces limitadas en recursos y sin acceso a expedientes completos.
Posibles desafíos a futuro
Uno de los principales riesgos es el colapso del sistema administrativo ante un flujo tan elevado de órdenes de expulsión. Otro problema son las **apelaciones judiciales**, que podrían ralentizar el ritmo proyectado si no se fortalecen los equipos de revisión. Finalmente, la estigmatización de la migración como delito también podría generar tensiones sociales innecesarias si no se aborda con responsabilidad comunicacional.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas personas serán expulsadas de Chile en 2026?
El Ministerio del Interior ha fijado como meta **1.928 expulsiones** a lo largo del año, combinando expulsiones judiciales y administrativas.
¿Cómo se eligen las personas que serán expulsadas?
Las expulsiones judiciales obedecen a una condena penal, mientras que las administrativas se deciden por ingreso ilegal, falsificación de documentos o permanencia irregular.
¿Los expulsados tienen derecho a apelar?
Sí. Tanto las expulsiones judiciales como las administrativas pueden ser apeladas ante tribunales, aunque en la práctica no todos logran ejercer este derecho a tiempo.
¿Qué países están recibiendo a los expulsados?
Principalmente **Colombia, Bolivia, Venezuela y Perú**, dependiendo del origen nacional de la persona deportada y los acuerdos diplomáticos entre estados.
¿Qué autoridades coordinan el proceso de expulsión?
La ejecución está a cargo del **Ministerio del Interior**, con apoyo de la Policía de Investigaciones (PDI) y el Servicio Nacional de Migraciones.
¿Esta política afecta a los inmigrantes regularizados?
No directamente. Las medidas actuales se enfocan en quienes han ingresado o permanecido en el país **sin cumplir requisitos legales**.