María había estado observando sus acciones del BBVA en la aplicación del banco durante meses. Como muchos pequeños inversores españoles, confiaba en que la entidad dirigida por Carlos Torres lograra absorber al Banco Sabadell y crear un gigante bancario más rentable. Pero el jueves por la mañana, al ver que sus acciones se desplomaban casi un 9%, no pudo evitar preguntarse si había confiado demasiado en las promesas de la directiva.
La historia de María se repite en miles de hogares españoles. Después de meses vendiendo la OPA sobre Sabadell como una operación transformadora, el BBVA ha tenido que enfrentarse a una realidad mucho más dura de lo que esperaba.
El banco ha presentado resultados que han decepcionado profundamente al mercado, sufriendo una de las caídas más severas de su historia reciente en Bolsa. Pero lo más llamativo no ha sido solo la caída, sino cómo la entidad ha empezado a cambiar el discurso que mantuvo durante toda la operación fallida.
El despertar tras el sueño de la fusión
La expresión “donde dije digo, digo Diego” define perfectamente lo que está ocurriendo en las oficinas del BBVA tras el fracaso de la OPA sobre Sabadell. Durante meses, la dirección del banco pintó un escenario de beneficios extraordinarios y sinergias millonarias que justificarían la absorción de su competidor catalán.
Carlos Torres y su equipo prometieron al mercado una rentabilidad media del 22% entre 2025 y 2028 si lograban completar la operación. Estas cifras, que ya sonaban optimistas para muchos analistas, se han convertido en un boomerang tras conocerse los resultados reales de 2025.
“La diferencia entre las proyecciones del BBVA y la realidad ha sido abismal”, explica un analista bancario que prefiere mantener el anonimato. “El mercado ha castigado duramente esta falta de credibilidad en las estimaciones”.
El banco ha tenido que reconocer que su rentabilidad actual está muy por debajo de esas previsiones optimistas que utilizó para justificar la OPA sobre Sabadell. Este cambio de narrativa ha generado una crisis de confianza entre inversores y analistas.
El BBVA sufre su mayor caída en años tras presentar resultados decepcionantes. Los inversores castigan la falta de credibilidad tras las promesas de la fallida OPA sobre Sabadell. #BBVA#Sabadell
— Análisis Financiero (@analisisfinanci) February 8, 2026
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Los números que no cuadran
Los datos muestran una realidad muy diferente a las expectativas creadas durante la OPA. El contraste entre las promesas y los resultados reales ha sido especialmente evidente en varios indicadores clave:
| Indicador | Proyección OPA | Resultado Real 2025 | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Rentabilidad ROTE | 22% (media 2025-2028) | 18,2% | -3,8 puntos |
| Beneficio neto | 10.800M € proyectado | 10.511M € | -289M € |
| Eficiencia | Mejoras significativas | Estancamiento | Objetivo no cumplido |
Las principales discrepancias se centran en varios aspectos fundamentales del negocio:
- Márgenes de intereses: Menores de lo esperado por la competencia en depósitos
- Costes operativos: Han crecido más de lo previsto por la inflación salarial
- Provisiones: Aumento por el deterioro del entorno económico
- Ingresos por comisiones: Estancados por la presión regulatoria
- Resultados internacionales: Impacto de la volatilidad en mercados emergentes
“Los números demuestran que las sinergias prometidas con Sabadell eran más un ejercicio de marketing que una realidad financiera”, comenta un experto en fusiones bancarias.
La rentabilidad real del BBVA en 2025 se ha situado en el 18,2%, muy por debajo del 22% prometido como media para los próximos años. Esta diferencia ha hecho saltar todas las alarmas entre los inversores institucionales.
Las consecuencias reales para ahorradores y accionistas
El impacto del cambio de discurso del BBVA va mucho más allá de las cifras en los despachos de la Torre BBVA. Miles de pequeños accionistas como María están viendo cómo sus inversiones se ven afectadas por la pérdida de credibilidad de la entidad.
La caída del 8,8% registrada el jueves representa una pérdida de valor de mercado superior a los 4.000 millones de euros en una sola sesión. Para ponerlo en perspectiva, esta cifra equivale aproximadamente al beneficio trimestral del banco.
Los clientes del banco también están notando los efectos. Las condiciones de préstamos y depósitos podrían verse afectadas a medida que la entidad trata de recuperar los márgenes perdidos sin la ayuda de las sinergias de Sabadell.
“La estrategia del BBVA ahora debe reinventarse completamente”, explica un consultor financiero especializado en banca. “Ya no pueden vender el crecimiento orgánico basándose en una fusión que no va a producirse”.
Los empleados del banco también viven esta situación con incertidumbre. Los planes de reestructuración que se habían diseñado pensando en la absorción de Sabadell ahora deben replantearse desde cero.
El sector bancario español en su conjunto también se ve afectado. La fallida OPA ha demostrado que las grandes operaciones corporativas siguen siendo extremadamente complejas en el entorno regulatorio actual, lo que podría desalentar futuras fusiones necesarias para la consolidación del sector.
Para los competidores como Santander, CaixaBank o el propio Sabadell, la situación del BBVA representa una oportunidad. Pueden ganar cuota de mercado mientras su rival se recompone tras este revés estratégico.
Los reguladores, por su parte, han visto confirmados sus temores sobre las proyecciones optimistas que suelen acompañar a las grandes operaciones corporativas. Esto podría traducirse en un escrutinio aún mayor para futuras operaciones similares.
“El caso BBVA-Sabadell va a convertirse en un ejemplo de libro sobre cómo no gestionar las expectativas en una OPA”, resume un catedrático de finanzas corporativas.
La recuperación de la confianza llevará tiempo. El banco deberá demostrar con hechos, no con promesas, que puede generar valor para sus accionistas sin depender de operaciones corporativas megalómanas que finalmente no se materializan.
FAQs
¿Por qué fracasó la OPA del BBVA sobre Sabadell?
Principalmente por la oposición del gobierno español y las dudas regulatorias sobre la concentración del sector bancario.
¿Cómo ha afectado el fracaso a las acciones del BBVA?
Las acciones cayeron un 8,8% en una sesión tras presentar resultados por debajo de las expectativas creadas durante la OPA.
¿Qué prometía exactamente el BBVA con la fusión?
Una rentabilidad media del 22% entre 2025 y 2028, muy superior a la realidad actual del 18,2%.
¿Pueden los pequeños accionistas reclamar por las pérdidas?
Es complejo, ya que las proyecciones empresariales no constituyen garantías legalmente vinculantes.
¿Qué estrategia seguirá ahora el BBVA?
Deberá centrarse en el crecimiento orgánico y mejorar su eficiencia sin contar con las sinergias de Sabadell.
¿Habrá más intentos de fusión en el sector bancario español?
Es probable que este fracaso desaliente futuras operaciones similares a corto plazo debido al mayor escrutinio regulatorio.