El conocido economista y profesor universitario Gonzalo Bernardos ha lanzado una advertencia clara sobre el futuro del sistema público de pensiones en España: las pensiones futuras podrían ser considerablemente peores que las actuales. Esta afirmación, lejos de ser alarmista, responde a una serie de factores estructurales y económicos que amenazan la sostenibilidad del modelo a largo plazo.
El sistema de pensiones, basado en un esquema de reparto intergeneracional, enfrenta una creciente presión debido al envejecimiento de la población, la baja natalidad y la precariedad laboral. Estos elementos, combinados con decisiones políticas pasadas y presentes, han generado un escenario preocupante para los futuros jubilados. Según Bernardos, si no se adoptan reformas profundas y estructurales, la próxima generación de pensionistas vivirá con prestaciones notablemente menores en comparación con las actuales.
Datos clave sobre el sistema de pensiones en España
| Economista entrevistado | Gonzalo Bernardos |
| Problema principal | Sostenibilidad del sistema público de pensiones |
| Causa principal | Envejecimiento poblacional y precariedad laboral |
| Fecha de la advertencia | Primavera de 2024 |
| Recomendación de Bernardos | Reforma estructural urgente del sistema |
Por qué Gonzalo Bernardos enciende las alarmas
En una reciente intervención, Bernardos señaló que el balance entre cotizantes y pensionistas se está deteriorando rápidamente. Esto se debe a que, con el retiro de los baby boomers, el número de jubilados comenzará a superar al de trabajadores activos. “Este fenómeno es predecible. La natalidad está por los suelos y el empleo, aunque ha mejorado, sigue estando muy polarizado entre empleos estables y temporales de baja cotización”, indicó.
La bomba demográfica de las jubilaciones masivas ya está explotando. Si no hacemos reformas contundentes, las nuevas pensiones serán peores que las actuales.
— Gonzalo Bernardos, Economista
El impacto del mercado laboral en las pensiones futuras
El mercado laboral español está marcado por una alta temporalidad y una menor base de cotización, factores que afectan directamente la financiación de las pensiones. Muchos jóvenes, pese a estar empleados, lo hacen bajo condiciones precarias, con salarios bajos y escasa estabilidad. Esto reduce las contribuciones a la Seguridad Social y genera derechos de pensión más bajos en el futuro.
Además, Bernardos pone en alerta sobre la economía sumergida, que sigue representando alrededor del 20% del PIB según diferentes estimaciones. Los trabajadores en estas condiciones no cotizan y, por tanto, no sostienen ni se benefician adecuadamente del sistema.
Cómo evolucionarán las pensiones si no se hace nada
Al mantener el modelo actual, las pensiones futuras tendrán que ajustarse para garantizar la viabilidad del sistema. Esto podría significar menores pensiones, un retraso en la edad de jubilación o un aumento de las cotizaciones. Para Bernardos, la situación es clara: “Al paso que vamos, quien hoy tiene 40 años puede esperar una pensión un 20% más baja que la actual en términos reales”.
Las simulaciones actuariales lo confirman. A medida que decrece la relación entre trabajadores activos y pensionistas, se requiere un esfuerzo adicional por parte del primero. Sin ajustes, el sistema se tensiona y corre el riesgo de entrar en déficit estructural permanente.
Las reformas necesarias para garantizar la sostenibilidad
El economista propone una serie de medidas estructurales que van desde incentivar la natalidad hasta reformar el sistema tributario para captar ingresos adicionales. También sugiere fomentar los planes de pensiones privados como complemento y mejorar la base salarial para aumentar las cotizaciones.
Se necesitan reformas estructurales profundas: revisar las bonificaciones, fomentar el ahorro privado y luchar contra el fraude laboral.
— Gonzalo Bernardos, Economista
Entre las propuestas concretas se encuentran:
- Aumentar la edad real de jubilación incentivando la permanencia laboral más allá de los 65 años.
- Revisar el método de revalorización para ajustarlo al IPC real más un diferencial.
- Incentivar el empleo juvenil para fortalecer a la nueva generación de cotizantes.
Qué dice el gobierno y qué respuestas ha dado
Hasta ahora, la estrategia oficial ha pasado por ajustes graduales como ampliar el período de cómputo para calcular la pensión o promover la jubilación demorada. Sin embargo, Bernardos considera que estas medidas son insuficientes.
El gobierno argumenta que las reformas recientes se basan en principios de equidad y sostenibilidad, pero muchos expertos creen que se trata más bien de parches sin impacto estructural. “No se puede sostener un sistema del siglo XX con las dinámicas laborales del siglo XXI”, declaró Bernardos tajantemente.
Quiénes saldrán perjudicados si no se actúa ya
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Jubilados actuales | Futuros pensionistas (hoy entre 30-50 años) |
| Pensionistas con jubilaciones contributivas plenas | Trabajadores precarios y autónomos sin base fija |
| Funcionarios con pensiones aseguradas | Jóvenes en empleo temporal o informal |
¿Cuál es la alternativa a la pensión pública?
Ante esta realidad, muchos expertos recomiendan fomentar el ahorro individual mediante fondos de pensiones privados o inversiones a largo plazo. Bernardos, sin estar en contra de este modelo, insiste en que debe ser un complemento, no un sustituto del sistema público.
El ahorro privado es útil, pero no todos pueden permitírselo. Hace falta reforzar el sistema público más allá de su financiación actual.
— Gonzalo Bernardos, Economista
También se menciona la necesidad de una mayor educación financiera para que los ciudadanos tomen decisiones informadas sobre su futuro económico.
Una llamada a la acción colectiva
Según Bernardos, estamos ante uno de los retos sociales más grandes en las próximas décadas. Si no se gestiona ahora, la carga recaerá sobre las generaciones más jóvenes, quienes verán mermar su calidad de vida tras años de trabajo.
La solución no será simple ni rápida. Requiere consenso político, reformas consensuadas y voluntad ciudadana. Solo así, apunta Bernardos, se podrá garantizar que el modelo de pensiones siga representando un pilar del Estado de bienestar en España.
Preguntas frecuentes sobre el futuro de las pensiones
¿Por qué se dice que las pensiones del futuro serán peores?
Porque el envejecimiento de la población y la precariedad laboral reducen los ingresos al sistema, lo que puede traducirse en pensiones más bajas o en recortes a largo plazo.
¿Qué edad se tendrá que tener para jubilarse en el futuro?
Probablemente más de 67 años, especialmente si se siguen incentivando los años adicionales trabajados para aumentar la pensión.
¿Qué puedo hacer para asegurarme una mejor jubilación?
Ahorra de forma privada, infórmate sobre tu base de cotización y procura mantener una carrera laboral estable con buenas condiciones salariales.
¿Qué propone Gonzalo Bernardos para mejorar las pensiones?
Reformas estructurales, fomento del empleo joven, lucha contra la economía sumergida e incentivos al ahorro privado.
¿Cuándo comenzará a notarse una posible bajada en las pensiones?
A partir de finales de la década de 2030, cuando se jubilen los nacidos entre los años 70 y 80, si no se cambia el modelo actual.
¿Qué pasa si no se reforma el sistema pronto?
El sistema se volverá financieramente insostenible y se requerirán ajustes drásticos que afectarán directamente a las futuras generaciones.