Una nueva fase de actividad inusual en el **lago cratérico del volcán El Chichón**, ubicado en el estado de Chiapas, ha encendido las alertas entre los especialistas. Investigadores del Instituto de Geofísica de la UNAM han solicitado el **refuerzo inmediato del monitoreo geológico y sísmico** en la zona, debido a una serie de cambios detectados en las últimas semanas que podrían anticipar un comportamiento eruptivo. Este volcán, que causó una de las mayores catástrofes naturales de México en 1982, ha comenzado a mostrar señales que no deben pasar desapercibidas.
En recientes visitas de campo y mediante observaciones satelitales, los expertos han notado alteraciones térmicas, emisión de gases y coloración anómala en las aguas del lago que se encuentra dentro del cráter. Aunque aún no se puede hablar de una erupción inminente, el contexto subraya la necesidad de mantener una vigilancia activa para proteger a las poblaciones cercanas, muchas de ellas comunidades indígenas y rurales que han convivido por generaciones con la sombra de El Chichón.
Situación actual del volcán El Chichón
| Elemento | Descripción |
|---|---|
| Ubicación | Chiapas, México |
| Tipo de volcán | Estratovolcán con lago cratérico |
| Altitud | 1,150 metros |
| Última erupción significativa | Marzo – abril de 1982 |
| Indicadores recientes | Elevación de temperatura en el lago, emisión de gases, alteración de color |
| Recomendación de expertos | Aumentar monitoreo geofísico y establecer protocolos de alerta |
Qué ha cambiado este año en El Chichón
Desde principios de 2024, diversas mediciones térmicas e imágenes satelitales han captado un **aumento en la temperatura de la superficie del lago cratérico**. Además, análisis químicos de los gases liberados revelan una composición enriquecida en dióxido de carbono y sulfuro de hidrógeno, gases comúnmente asociados a procesos magmáticos activos.
De acuerdo con investigadores del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y de la UNAM, estos indicadores son parte de lo que se conoce como **precursores volcánicos**, señales iniciales de que el sistema magmático puede estar reactivándose o experimentando cambios importantes. Aunque no se trata de señales definitivas, su sola presencia exige vigilancia detallada.
Estamos observando una variación inusual en parámetros físicos y químicos del lago volcánico, que ameritan encender la alerta científica.
— Dr. Hugo Delgado, Vulcanólogo de la UNAMAlso Read
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Por qué preocupa una posible reactivación
La importancia de este seguimiento radica en la historia eruptiva del volcán. En 1982, El Chichón registró una **de las erupciones más mortíferas del siglo XX en México**, con más de 2,000 personas fallecidas y decenas de comunidades devastadas. Desde entonces, ha permanecido relativamente tranquilo pero nunca completamente dormido.
El nivel de vulnerabilidad social y geográfica que presentan varias localidades en el radio de 20 km del cráter representa un factor crítico. En caso de una erupción repentina, la **capacidad de respuesta inmediata** podría ser limitada, si no se cuenta con sistemas de alerta temprana bien establecidos y estrategias comunitarias de evacuación.
El aprendizaje de 1982 fue durísimo, no podemos repetir los errores de desinformación o falta de previsión.
— Mtra. Rebeca Sánchez, Coordinadora de Protección Civil de Chiapas
Cómo responde el sistema de monitoreo actual
Actualmente, el volcán es observado a través de una red de estaciones sísmicas y sensores remotos, tanto de instituciones nacionales como de colaboración internacional. No obstante, los expertos subrayan que **la instrumentación en la zona es limitada** y no permite medir con la precisión requerida la dinámica del sistema hidrotermal y magmático en evolución.
La recomendación de la UNAM y el CENAPRED contempla la **instalación de nuevas estaciones geofísicas**, además de la implementación de sensores de gas y cámaras térmicas en puntos específicos del cráter. También se ha solicitado iniciar nuevas campañas de muestreo geológico, hidrológico y bioquímico del lago.
Impacto posible en comunidades y economía local
Las comunidades en las faldas del volcán, muchas de ellas pertenecientes a grupos indígenas como los zoques, dependen de la agricultura, la ganadería y actividades eco-turísticas. Un escenario de incremento en la actividad volcánica afectaría estas fuentes de ingreso directamente.
Además, la región ya enfrenta desafíos sociales derivados de la marginación histórica, lo cual aumenta la exposición a los riesgos. Una gestión preventiva del riesgo volcánico no solo salva vidas: también **protege modos de vida tradicionales** y fomenta economías locales resilientes.
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Investigación científica nacional | Comunidades sin acceso a alertas tempranas |
| Sistemas de protección civil bien coordinados | Economías rurales de subsistencia |
| Autoridades que implementen protocolos | Turismo local si se genera alarma |
Pasos inmediatos recomendados por los expertos
Los científicos recomiendan implementar tres líneas de acción de inmediato:
- Reforzar la red de monitoreo sísmico, térmico y de gases del volcán.
- Actualizar protocolos de Protección Civil para comunidades aledañas.
- Realizar talleres comunitarios en lenguas locales para educación sobre el riesgo volcánico.
Estas medidas, si se toman con oportunidad, pueden prevenir una nueva tragedia y fortalecer la cultura de protección del territorio.
Colaboración interinstitucional como clave del éxito
La prevención eficaz en contextos volcánicos requiere de una **coordinación estrecha entre la academia, el gobierno y la ciudadanía**. Instituciones como la UNAM, el CENAPRED, Protección Civil estatal y municipal, así como universidades regionales, deben ofrecer sus hallazgos y capacidades tecnológicas al servicio de un sistema de alerta integrado.
Los volcanes despiertan con señales sutiles. Percibirlas y actuar a tiempo es responsabilidad de todos.
— Dra. Mariana Mora, Geóloga del Centro de Estudios Vulcanológicos
Qué puede esperar la población en los próximos meses
En este momento, no existe un riesgo eruptivo inmediato, pero sí un llamado claro a estar informados y atentos a boletines oficiales. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si la actividad observada evoluciona hacia una fase eruptiva o si se estabiliza.
Los ciudadanos deben seguir las indicaciones de las autoridades y mantenerse conectados a fuentes oficiales de información científica, sin caer en rumores o noticias no verificadas.
Preguntas frecuentes sobre el volcán El Chichón
¿Está activo actualmente el volcán El Chichón?
Sí, El Chichón es un volcán activo. Aunque no ha tenido una erupción significativa desde 1982, muestra señales de actividad hidrotermal constante.
¿Qué significa la coloración extraña en el agua del cráter?
Puede ser consecuencia de reacciones químicas con gases volcánicos, cambios en temperatura o presencia de microorganismos vinculados a procesos volcánicos.
¿Hay peligro de una erupción pronto?
No se puede confirmar una erupción inminente. Sin embargo, los expertos recomiendan reforzar la vigilancia y tomar medidas preventivas.
¿Qué medidas puedo tomar si vivo cerca del volcán?
Infórmate en centros de Protección Civil, conoce las rutas de evacuación y participa en simulacros comunitarios cuando se convoquen.
¿Por qué es importante monitorear los gases del volcán?
Porque la composición y cantidad de gases emitidos pueden predecir actividad magmática subterránea e inestabilidades en el sistema.
¿Quién se encarga del monitoreo volcánico en México?
El monitoreo se realiza principalmente por el CENAPRED, en colaboración con la UNAM y otras instituciones científicas.