Ana miró su nómina de enero con el ceño fruncido. Como enfermera en un hospital público de Madrid, siempre había calculado mentalmente cuánto le descontarían de IRPF cada mes. Pero esta vez algo no cuadraba. Su compañera de turno, María, se acercó con la misma expresión de confusión. “¿A ti también te han subido las retenciones?”, le preguntó. No era su imaginación. Millones de trabajadores españoles estaban descubriendo lo mismo esa misma semana.
La conversación se extendió por toda la planta del hospital. Desde auxiliares hasta médicos especialistas, todos notaban el mismo patrón: sus sueldos netos habían disminuido sin previo aviso. Lo que no sabían aún es que estaban siendo los primeros en experimentar los efectos de una reforma fiscal que Hacienda había mantenido en relativo silencio hasta ahora.
Ana decidió llamar a su gestor esa misma tarde. “Es la reforma del IRPF 2026”, le explicó con voz cansada. “Hacienda ha movido los tramos y esto va a afectar a prácticamente todos los sueldos del país”.
El cambio que nadie vio venir
La reforma IRPF 2026 representa uno de los ajustes fiscales más significativos de los últimos años en España. Aunque el Gobierno había anunciado modificaciones en el impuesto sobre la renta, la magnitud real del impacto solo se está haciendo visible ahora que los trabajadores reciben sus primeras nóminas del año.
La reforma incluye una reestructuración completa de los tramos del IRPF, con nuevos porcentajes y umbrales que afectan directamente al cálculo de las retenciones mensuales. Según fuentes del Ministerio de Hacienda, el objetivo es crear un sistema más progresivo que grave de manera más eficiente las rentas altas mientras protege las rentas más bajas.
“Esta reforma busca modernizar nuestro sistema fiscal y hacerlo más justo”, explica Carlos Mendoza, economista fiscal del Instituto de Estudios Tributarios. “Sin embargo, el período de transición está generando confusión entre los contribuyentes”.
El cambio más notable es la creación de dos nuevos tramos fiscales y la modificación de los límites existentes. Esto significa que muchos trabajadores que antes tributaban en un tramo determinado ahora lo hacen en uno superior, lo que se traduce en mayores retenciones mensuales.
Los nuevos tramos que revolucionan tu nómina
La nueva estructura de tramos del IRPF presenta cambios sustanciales que afectan a diferentes niveles de ingresos. Los contribuyentes deben familiarizarse con estos nuevos umbrales para entender cómo impactan en sus finanzas personales.
| Tramo de Ingresos | Tipo Anterior | Tipo Nuevo 2026 | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Hasta 12.450€ | 19% | 19% | Sin cambio |
| 12.450€ – 20.200€ | 24% | 24% | Sin cambio |
| 20.200€ – 35.200€ | 30% | 32% | +2% |
| 35.200€ – 50.000€ | 37% | 39% | +2% |
| 50.000€ – 70.000€ | 45% | 47% | +2% |
| Más de 70.000€ | 47% | 50% | +3% |
Los aspectos clave de la reforma incluyen:
- Nuevos umbrales de ingresos que redistribuyen a los contribuyentes entre diferentes tramos fiscales
- Incremento generalizado de tipos en tramos medios y altos, con aumentos del 2% al 3%
- Mantenimiento de protección para las rentas más bajas, sin cambios en los dos primeros tramos
- Aplicación inmediata en las retenciones mensuales, no solo en la declaración anual
- Eliminación de ciertas deducciones que anteriormente compensaban parte de la carga fiscal
“El impacto más directo lo notarán los trabajadores con ingresos entre 20.000 y 70.000 euros anuales”, señala Laura Vázquez, asesora fiscal especializada en IRPF. “Es precisamente la clase media la que va a experimentar una mayor presión tributaria”.
La reforma también introduce cambios en el cálculo de las retenciones mensuales. Las empresas han tenido que actualizar sus sistemas de nóminas para aplicar los nuevos porcentajes, lo que ha generado cierto caos administrativo en los primeros meses del año.
Cuánto menos dinero verás en tu cuenta cada mes
El impacto real de la reforma IRPF 2026 se traduce en cifras concretas que afectan el bolsillo de millones de españoles. Para un trabajador con un salario bruto de 30.000 euros anuales, el incremento en las retenciones mensuales será de aproximadamente 35 euros. Esto puede parecer una cantidad pequeña, pero supone más de 400 euros menos al año en ingresos netos.
Los profesionales con ingresos superiores experimentarán un impacto aún mayor. Un empleado que gane 45.000 euros brutos anuales verá reducido su sueldo neto mensual en unos 65 euros. Para aquellos en el tramo de 60.000 euros, la diferencia mensual puede alcanzar los 95 euros.
“Mi sueldo como arquitecto se ha visto reducido en casi 80 euros mensuales”, comenta Roberto Silva, profesional del sector inmobiliario. “No es que sea una cantidad astronómica, pero cuando tienes una hipoteca y gastos familiares, cada euro cuenta”.
Las familias jóvenes son especialmente vulnerables a estos cambios. Muchas habían calculado sus presupuestos domésticos basándose en los ingresos netos de 2025, y ahora deben reorganizar sus finanzas para adaptarse a la nueva realidad fiscal.
Los trabajadores autónomos enfrentan un desafío adicional, ya que deben ajustar sus pagos fraccionados trimestrales para evitar sorpresas desagradables en la próxima declaración de la renta. La reforma afecta tanto a las retenciones como a los pagos a cuenta, creando un efecto multiplicador en la presión fiscal.
Sectores como la sanidad, la educación y los servicios públicos, donde predominan los salarios medios, están experimentando un malestar generalizado. Los sindicatos han comenzado a reclamar compensaciones salariales que contrarresten el efecto de la reforma fiscal.
“Esta reforma llega en un momento especialmente delicado, cuando la inflación ya había mermado el poder adquisitivo de las familias”, explica Ana García, economista del Centro de Estudios Sociales. “El timing no podría ser peor para la clase trabajadora”.
El Gobierno defiende que la reforma es necesaria para financiar el sistema de bienestar social y que los ingresos adicionales se destinarán a mejorar los servicios públicos. Sin embargo, los contribuyentes se muestran escépticos ante promesas que no ven reflejadas en mejoras inmediatas de dichos servicios.
FAQs
¿Cuándo entró en vigor la reforma del IRPF 2026?
La reforma comenzó a aplicarse desde enero de 2026, afectando inmediatamente a las retenciones mensuales de todos los trabajadores.
¿Todos los trabajadores pagarán más impuestos con la nueva reforma?
No, los trabajadores con ingresos inferiores a 20.200 euros anuales mantienen los mismos tipos impositivos, mientras que los de ingresos superiores experimentarán incrementos del 2% al 3%.
¿Cómo puedo calcular el impacto en mi nómina?
Puedes usar las nuevas tablas de retención que ha publicado Hacienda o consultar con tu departamento de recursos humanos para conocer el impacto específico en tu caso.
¿Hay alguna forma de reducir el impacto de esta reforma?
Sí, maximizando las deducciones permitidas como aportaciones a planes de pensiones, gastos deducibles por trabajo o deducciones por vivienda habitual.
¿Esta reforma afecta también a los autónomos?
Sí, los trabajadores autónomos deben ajustar sus pagos fraccionados trimestrales según los nuevos tramos y porcentajes establecidos en la reforma.
¿Cuándo sabremos el impacto definitivo en nuestra declaración de la renta?
El impacto total se conocerá en la campaña de renta de 2027, cuando se presente la declaración correspondiente al ejercicio fiscal 2026.