Las luces de las ciudades, símbolo del progreso durante más de un siglo, se están convirtiendo en un nuevo tipo de contaminación. En España, los halos anaranjados sobre los núcleos urbanos y las fachadas excesivamente iluminadas son hoy un problema ambiental, energético y social.
A partir de enero de 2026, entrará en vigor el Real Decreto 187/2025 sobre Prevención y Control de la Contaminación Lumínica, que obligará a reducir las emisiones de luz al cielo nocturno, limitar el uso de temperaturas de color frías y aplicar controles horarios automáticos en toda la iluminación exterior —desde parques y calles hasta monumentos y urbanizaciones privadas.
“La luz artificial mal diseñada no solo desperdicia energía, sino que altera los ecosistemas y nuestra propia salud”, explica Carmen Valero, jefa del área de medio ambiente lumínico del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). “España será pionera en Europa en regular de forma integral la iluminación exterior.”
Qué es la contaminación lumínica
Se denomina contaminación lumínica al brillo o resplandor artificial innecesario que invade el cielo nocturno o entornos naturales, causado por luminarias mal orientadas, exceso de potencia o temperaturas de color inadecuadas.
Este fenómeno tiene tres impactos principales:
- Energético: desperdicio de electricidad (hasta un 30% de la luz exterior se emite hacia el cielo).
- Ambiental: desorienta aves migratorias, insectos y fauna nocturna.
- Humano: altera los ritmos circadianos y la calidad del sueño.
Según la Asociación Cel Fosc, el 80% de la población española vive bajo cielos con contaminación lumínica. Incluso en parques naturales, el brillo del cielo nocturno ha aumentado un 270% en los últimos 25 años.
El nuevo marco normativo: Real Decreto 187/2025
La nueva legislación española —que se alinea con las recomendaciones de la Comisión Internacional de Iluminación (CIE 150:2017)— introduce límites concretos de emisión luminosa, temperaturas de color y horarios de funcionamiento.
Puntos clave de la normativa:
| Parámetro | Requisito 2026 | Objetivo |
|---|---|---|
| Temperatura de color máxima | 3.000 K en entornos urbanos, 2.700 K en zonas rurales | Reducir luz azul, menos impacto en fauna y salud |
| Emisión superior al horizonte (ULR) | ≤ 1% en zonas protegidas, ≤ 3% en áreas urbanas | Evitar luz dirigida al cielo |
| Encendido nocturno | Apagado o atenuación automática después de la 1:00 h | Ahorro y reducción del brillo nocturno |
| Sistemas de control | Obligatorios (relojes astronómicos o sensores) | Ajuste dinámico de horarios y flujos |
| Iluminancia máxima en fachadas | 50 lux (centros históricos) / 75 lux (zonas comerciales) | Evitar deslumbramiento y contaminación visual |
“El foco está en usar solo la luz necesaria, cuando y donde haga falta”, resume José Luis Marín, experto de iluminación exterior en Signify España. “No se trata de apagar las ciudades, sino de iluminarlas con inteligencia.”
Cómo diseñar exteriores responsables
Diseñar iluminación exterior responsable implica combinar eficiencia, confort y respeto ambiental.
El objetivo es ofrecer seguridad y visibilidad sin invadir el entorno ni el cielo nocturno.
1. Elegir luminarias adecuadas
- Usar ópticas cortadas o semicortadas que eviten emitir luz por encima del horizonte.
- Priorizar proyectores con apantallamiento completo (Full Cut-Off).
- Escoger luminarias con eficiencia ≥ 120 lm/W y control del flujo lumínico.
2. Orientar correctamente la luz
- Mantener ángulos de inclinación ≤ 70°.
- Evitar proyectores que apunten directamente hacia fachadas o copas de árboles.
- Reducir el brillo excesivo en vías secundarias o peatonales.
3. Regular la intensidad y el horario
- Incorporar sensores de presencia, fotocélulas o relojes astronómicos.
- Programar atenuación del 50% en horas de bajo tránsito.
- Usar sistemas DALI o KNX para gestión centralizada y telegestión.
4. Temperatura de color adecuada
- < 3.000 K en ciudad, < 2.700 K en entornos naturales.
- Evitar tonos azulados (4000–6500 K) que dispersan más en la atmósfera.
5. Uniformidad y confort visual
- Uniformidad horizontal mínima U₀ ≥ 0.4.
- Índice de deslumbramiento UGR ≤ 22 en entornos peatonales.
“La luz cálida y bien dirigida es más humana y más sostenible”, añade Marina Salgado, diseñadora de iluminación en Estudio Lumínico Urbano. “La tecnología LED nos permite ajustar el color y la potencia sin perder seguridad.”
Ejemplo práctico: alumbrado de una urbanización sostenible
Una comunidad privada en Valencia con 120 luminarias de sodio decidió sustituirlas por LED de 2.700 K con control horario.
- Antes: 20.000 kWh/año consumidos, contaminación visible hacia el cielo.
- Después: 8.000 kWh/año, ahorro del 60%, ULR reducido al 0,5%.
- ROI estimado: 3,5 años.
Además de la reducción energética, los vecinos reportaron mayor confort visual y menor intrusión lumínica en viviendas.
Iluminación de fachadas y monumentos: límites y soluciones
Las fachadas históricas, puentes y esculturas urbanas deben cumplir normas específicas:
- Evitar luz ascendente directa. Se recomienda iluminación rasante o cenital.
- Programar apagado nocturno automático.
- Temperatura máxima 3.000 K.
- Luminarias empotradas o discretas que respeten el valor patrimonial.
“Iluminar un monumento no debe significar competir con el cielo”, explica Antonio Márquez, diseñador de proyectos patrimoniales en Enel X Lighting. “Una buena luz debe respetar la oscuridad circundante.”
Impacto ambiental: fauna, flora y salud humana
La contaminación lumínica altera ecosistemas nocturnos y afecta incluso a la fisiología humana.
En fauna:
- Las aves migratorias se desorientan por luces intensas o parpadeantes.
- Los insectos polinizadores mueren atraídos por fuentes LED frías.
- Los murciélagos evitan zonas iluminadas, reduciendo el control natural de plagas.
En salud humana:
- La exposición nocturna a luz azul suprime la melatonina, afectando el sueño.
- Estudios del Instituto de Salud Carlos III (2024) vinculan la exposición prolongada a luz nocturna intensa con trastornos del ritmo circadiano y fatiga visual.
“La contaminación lumínica es también contaminación biológica”, advierte Dr. Javier Serrano, neurocientífico del Hospital Clínico de Madrid. “El cuerpo humano necesita oscuridad para regenerarse.”
Control digital y telegestión: la clave de la eficiencia
Los sistemas modernos permiten monitorizar y ajustar la iluminación en tiempo real según el tránsito o las condiciones ambientales.
Tecnologías disponibles:
- DALI-2: control punto a punto de luminarias.
- KNX: integración con climatización y sensores.
- LoRaWAN o Zigbee: gestión inalámbrica en zonas amplias.
- Sistemas fotovoltaicos híbridos: alimentan farolas solares y reducen consumo eléctrico.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) estima que una red de alumbrado LED con control inteligente puede reducir el consumo hasta un 70%, y la contaminación lumínica un 80% respecto a sistemas antiguos.
Buenas prácticas por tipología de espacio
| Espacio exterior | Iluminancia recomendada (lux) | Temp. color (K) | Recomendaciones |
|---|---|---|---|
| Calles residenciales | 5–10 | ≤ 2.700 | Luz cálida, baja altura, sensores de movimiento |
| Parques y jardines | 2–5 | ≤ 2.700 | Balizas bajas, luz rasante |
| Zonas peatonales | 10–20 | ≤ 3.000 | Uniformidad visual, ópticas cerradas |
| Carreteras principales | 15–30 | ≤ 3.000 | Luminarias Full Cut-Off |
| Monumentos y fachadas | 30–75 | ≤ 3.000 | Control horario y luz rasante |
| Aparcamientos | 10–25 | ≤ 3.000 | Sensor de presencia y atenuación nocturna |
Casos de éxito en España
Parque Natural del Teide (Tenerife)
Reducción del 90% del flujo luminoso ascendente mediante luminarias LED ámbar.
Resultado: el cielo recuperó visibilidad estelar, atrayendo turismo astronómico.
Vitoria-Gasteiz
Sustitución de 10.000 farolas por LED 2.700 K con control por horario astronómico.
Resultado: ahorro del 65% y certificación como “Ciudad Starlight”.
Cáceres (casco histórico)
Proyecto de iluminación cálida con proyección rasante en fachadas.
Resultado: sin reflejos hacia el cielo, mejora visual y patrimonial.
Preguntas frecuentes
¿La luz cálida ilumina menos?
No. Una temperatura más baja (2.700–3.000 K) tiene mejor confort visual y menor dispersión, aunque puede requerir un leve aumento de flujo para igualar percepción.
¿Cómo saber si una luminaria es “cielo protegido”?
Debe tener etiqueta Full Cut-Off o ULR ≤ 1% y cumplir la norma UNE-EN 13201.
¿Qué pasa con los LED de 4.000 K ya instalados?
Deberán ajustarse o sustituirse progresivamente antes de 2030, según el plan de transición lumínica.
¿La contaminación lumínica se mide?
Sí, mediante fotómetros o estaciones “Sky Quality Meter”, que registran el brillo del cielo (en magnitudes/arcosegundo²).
¿Cuánto se puede ahorrar con una iluminación responsable?
Entre 50 y 70% en consumo energético, además de reducir emisiones y mantenimiento.
Conclusión: redescubrir la noche con luz responsable
La iluminación exterior sostenible no consiste en apagar las ciudades, sino en iluminarlas con equilibrio.
Diseñar con responsabilidad significa ofrecer seguridad y belleza sin robarle la oscuridad al cielo ni la salud al entorno.
Con la llegada del Real Decreto 187/2025, España se encamina hacia un modelo lumínico donde la eficiencia y la biodiversidad conviven. La tecnología LED, los sistemas de control y la conciencia ambiental permiten devolver la noche a la naturaleza sin renunciar al progreso.
Como concluye Carmen Valero (MITECO): “La luz debe servirnos, no dominarnos. Iluminar menos y mejor es iluminar con inteligencia.”