En un mundo donde las tensiones comerciales alcanzan niveles no vistos desde la década de 1980, y donde los bloques económicos se consolidan entre medidas proteccionistas y conflictos geopolíticos, la Organización Mundial del Comercio (OMC) resurge como un actor imprescindible para evitar el colapso del sistema de comercio internacional basado en reglas. Aunque durante años estuvo en crisis, eclipsada por disputas entre grandes potencias y parálisis en su proceso de resolución de disputas, ahora la OMC vuelve al centro del escenario.
A medida que los países enfrentan problemas comunes —interrupciones en las cadenas de suministro, guerras comerciales, sanciones unilaterales, subsidios industriales desiguales y el auge del nacionalismo económico—, se hace evidente que volver a un marco multilateral es urgente. La OMC, fundada en 1995 como sucesora del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), puede desempeñar un papel estabilizador en una economía global fraccionada.
Tabla de resumen
| Categoría | Información clave |
|---|---|
| Organismo | Organización Mundial del Comercio (OMC) |
| Fundación | 1995 |
| Total de miembros | 164 países |
| Función principal | Regular y supervisar comercio mundial con reglas claras |
| Desafíos actuales | Desbloquear el sistema de resolución de disputas y adaptar reglas al nuevo contexto geopolítico |
El colapso del sistema multilateral de comercio
Durante los últimos años, la OMC fue marginada. El sabotaje del sistema de apelaciones por parte de Estados Unidos desde la administración Trump y su continuación bajo Biden dejaron al organismo sin capacidad legal efectiva para resolver disputas entre países. A esto se sumaron iniciativas unilaterales en materia de tarifas, restricciones a exportaciones tecnológicas y subsidios masivos para atraer industrias estratégicas, lo cual contraviene reglas básicas del comercio global.
El resultado fue un escalonamiento de conflictos que debilitó aún más el consenso multilateral, aumentó la incertidumbre y provocó que muchas economías medianas o pequeñas quedaran atrapadas sin herramientas para defenderse. En ese marco, revivir el papel de la OMC ya no es una opción ideológica: se volvió una necesidad práctica.
Qué cambió este año
En 2024, distintas fuerzas comenzaron a alinearse para dar a la OMC una nueva oportunidad. Varios países —tanto desarrollados como en desarrollo— presionaron durante la Conferencia Ministerial de Abu Dabi para restablecer el sistema de apelaciones, proponer reformas estructurales y avanzar en tratados plurilaterales sobre subsidios, sostenibilidad ambiental y comercio digital.
Uno de los avances más significativos fue el inicio de conversaciones informales entre actores clave como la Unión Europea, Australia, Canadá, China y Japón, encaminadas a proponer un nuevo marco de reglas que, sin suplantar a la OMC, permiten destrabar algunos temas en el corto plazo.
El mundo no puede permitirse una guerra comercial global. Restaurar un sistema basado en reglas nos devuelve previsibilidad y estabilidad.
— Ngozi Okonjo-Iweala, directora general de la OMCAlso Read
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Quién gana y quién pierde con el regreso de la OMC
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Economías pequeñas y medianas que dependen de exportaciones | Gobiernos que usan subsidios y barreras comerciales de forma unilateral |
| Empresas exportadoras que necesitan previsibilidad legal | Potencias que prefieren negociar bilateralmente bajo su propio peso geopolítico |
| Consumidores globales (menos distorsión de precios) | Industria protegida artificialmente a nivel doméstico |
El conflicto entre bloques económicos
Uno de los mayores retos para la OMC será manejar el surgimiento de dos grandes polos comerciales en conflicto: por un lado, el eje occidental (EE.UU., UE, aliados regionales), y por otro, las potencias emergentes lideradas por China. Los desacuerdos sobre normas digitales, subsidios tecnológicos, seguridad nacional y acceso a materias primas están reconfigurando el comercio mundial y generando un entorno fragmentado.
Restablecer la OMC como árbitro neutral requiere reconocer estos nuevos alineamientos y diseñar mecanismos más flexibles. Los enfoques tradicionales de consenso total dan paso a iniciativas plurilaterales donde grupos de países con intereses comunes avanzan sin depender de la unanimidad de los 164 miembros.
La reforma del Mecanismo de Solución de Diferencias
El corazón funcional de la OMC, su órgano de resolución de disputas, entró en crisis total cuando Estados Unidos bloqueó el nombramiento de nuevos jueces al Órgano de Apelación. Desde 2020, el sistema quedó paralizado, lo cual debilitó seriamente la capacidad de arbitraje comercial en el mundo.
En 2024, un grupo de 56 países acordó avanzar en un sistema provisional llamado “Arbitraje Multi-participantes”, como paso intermedio hacia la restauración de un órgano firme. Aunque aún sin el respaldo de EE. UU., este mecanismo voluntario permite resolver disputas clave y mantiene el sistema legal vivo.
Sin un sistema de disputas, cualquier regla puede ignorarse sin castigo. Es como tener leyes sin tribunales.
— Pascal Lamy, exdirector general de la OMC
Temas clave en debate para los próximos años
La OMC también se enfrenta a temas estructurales que definirán su relevancia futura:
- Regulación del comercio digital: definir reglas claras para datos, servicios en línea, flujos transfronterizos y comercio electrónico.
- Manejo de subsidios verdes: cómo evitar guerras de subsidios sin desincentivar la transición energética.
- Acceso equitativo a vacunas y tecnologías médicas: debates sobre propiedad intelectual y acceso en futuras pandemias.
- Inclusión de países en desarrollo: cómo garantizar balances que no perpetúen asimetrías estructurales.
Visión a largo plazo
La recuperación del rol de la OMC no será inmediata ni lineal. Requiere compromisos políticos, pragmatismo diplomático y, especialmente, voluntad de reconstruir confianza entre naciones. Sin embargo, muchos expertos sostienen que este nuevo ciclo presenta una oportunidad única para redefinir el sistema desde una base más justa, moderna y resiliente.
Más que una simple institución multilateral, la OMC representa la idea de que el comercio pacífico entre iguales, regido por normas comunes, debe ser un pilar del orden internacional. Ignorarla dejó al mundo más vulnerable. Recuperarla puede ser clave para su futuro.
Repensar la OMC no es volver al pasado, sino crear nuevas reglas para un comercio inclusivo y sostenible.
— Celso Amorim, ex ministro de Relaciones Exteriores de Brasil
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente la OMC?
La Organización Mundial del Comercio es un organismo internacional que regula el comercio entre naciones mediante un sistema de normas aceptadas globalmente para garantizar transacciones justas, previsibles y libres de discriminación.
¿Por qué estuvo la OMC en crisis durante los últimos años?
Principalmente por el bloqueo del sistema de apelaciones por parte de EE.UU., el crecimiento del proteccionismo y los conflictos geopolíticos que redujeron la voluntad de cooperar multilateralmente.
¿Qué propuestas hay para reformar la OMC?
Se plantea restaurar su sistema legal, flexibilizar los consensos, regulaciones sobre comercio digital, subsidios verdes y mayor inclusión de países en desarrollo en los procesos de decisión.
¿Quiénes se benefician más con el fortalecimiento de la OMC?
Las naciones más pequeñas y los exportadores que dependen de certidumbre legal y normas claras; también los consumidores globales, que evitan el encarecimiento por guerras comerciales.
¿Puede funcionar la OMC sin el apoyo de Estados Unidos?
Difícilmente a largo plazo, pero en el corto hay mecanismos plurilaterales y acuerdos intermedios que permiten mantener activo su rol arbitral y construir confianza mientras se negocian consensos mayores.