La obesidad sigue siendo uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial. A pesar del avance en medicamentos para tratar esta condición, expertos como el endocrinólogo Diego Bellido advierten que estas intervenciones son solo una parte del enfoque integral necesario para lograr resultados sostenibles a largo plazo. El especialista resalta que hay una tendencia peligrosa a considerar la obesidad como un problema exclusivamente farmacológico, cuando en realidad es una enfermedad crónica con múltiples causas y manifestaciones.
En declaraciones recientes, Bellido expresó su preocupación por la medicalización de la obesidad y subrayó la importancia de cambiar el paradigma para incluir factores como el entorno social, el estilo de vida y la salud mental. “Estamos reduciendo un problema complejo a una solución simplista, y eso no nos llevará muy lejos”, señaló. A continuación analizamos por qué combinar fármacos con una estrategia multidisciplinar es fundamental en el tratamiento de la obesidad y cómo debería estructurarse este abordaje integral.
Resumen general del tratamiento de la obesidad
| Condición | Obesidad |
| Tratamiento recomendado | Abordaje multidisciplinario: médicos, nutricionistas, psicólogos y ejercicio físico |
| Uso de fármacos | Complementario, no exclusivo |
| Tipo de enfermedad | Crónica, compleja y multifactorial |
| Recomendación experta | Cambiar hábitos de vida con acompañamiento profesional |
Por qué la obesidad no se cura solo con medicamentos
En los últimos años, el desarrollo de nuevos fármacos para la pérdida de peso ha despertado una gran expectativa tanto en pacientes como en profesionales de la salud. Medicamentos como los agonistas del receptor GLP-1 han demostrado ser efectivos para reducir el apetito y ayudar a bajar de peso, pero no representan una solución autónoma ni definitiva.
“La obesidad es una enfermedad crónica, como la diabetes o la hipertensión. No podemos pensar que una pastilla la va a resolver sin cambiar lo que provoca su aparición.”
— Diego Bellido, Endocrinólogo y coordinador del área de Obesidad de la SEEN
Bellido enfatiza que la terapia farmacológica debe ser entendida como una parte más de un proceso complejo. El paciente que consigue adelgazar con medicamentos, pero no modifica sus hábitos alimentarios, niveles de actividad o estrategias de manejo emocional, muy probablemente volverá a aumentar de peso después de suspender el tratamiento.
Entender que es una enfermedad multifactorial
Según Bellido, una de las principales claves para abordar la obesidad con éxito radica en entender que no es una cuestión de voluntad ni de estética. La obesidad tiene causas biológicas, ambientales, psicológicas y sociales. Por eso requiere un estudio profundo de cada caso individual.
Factores como el sueño, el estrés, la genética, el entorno alimentario y los mecanismos neurológicos que regulan el apetito desempeñan un papel crucial. Es por esto que deben ser intervenidos por un equipo multidisciplinario que combine múltiples herramientas en simultáneo: desde terapia cognitivo-conductual hasta educación nutricional y programas de ejercicio supervisado.
El rol de los profesionales en el acompañamiento sostenido
Bellido también critica la tendencia actual de delegar el tratamiento exclusivamente al médico prescriptor. “Es un gran error pensar que basta con prescribir un fármaco. Necesitamos equipos con médicos, nutricionistas, psicólogos y fisioterapeutas que acompañen al paciente durante todo el proceso”, afirma.
La falta de herramientas y de sistemas coordinados para la atención de personas con obesidad es uno de los grandes déficits en los sistemas de salud. Además, muchos profesionales aún cargan con prejuicios que impiden una atención empática y efectiva. Se necesita formación específica y actualización constante.
“La obesidad debe dejar de verse como un problema de pereza o glotonería. Es una enfermedad con múltiples capas que necesita ser abordada con seriedad.”
— Diego Bellido
Cambiar el enfoque de tratamiento: de la culpa al acompañamiento
Los expertos coinciden en que uno de los pasos más valientes que pueden dar los profesionales de la salud es desarmar el estigma asociado a la obesidad. Muchas personas que viven con esta condición han sido juzgadas por su entorno, incluyendo su entorno médico, lo que dificulta tanto el diagnóstico como el tratamiento efectivo.
Las nuevas guías internacionales promueven un modelo centrado en el paciente, que valora su historia personal y necesidades específicas. Esto permite adaptar las intervenciones, generar mayor adherencia y disminuir el riesgo de abandono del tratamiento.
¿Cuándo se recomiendan los fármacos realmente?
El uso de medicamentos para tratar la obesidad está indicado en personas con un índice de masa corporal (IMC) superior a 30, o superior a 27 con comorbilidades como diabetes, hipertensión o apnea del sueño. Pero incluso en estos casos, el objetivo no debe centrarse exclusivamente en la pérdida de kilos, sino en la mejora general de la salud.
Además, el uso de fármacos debe ser evaluado constantemente. No todos los pacientes responden igual, y los efectos secundarios pueden variar. Por eso es indispensable hacer controles periódicos y tener un plan claro de seguimiento, incluso cuando se obtienen buenos resultados iniciales.
Quién gana y quién pierde con un enfoque simplista
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Industria farmacéutica | Pacientes sin acceso a equipos multidisciplinarios |
| Comercializadores de soluciones milagrosas | Personas con obesidad que son tratadas con estigmas |
| Mercado de productos sustitutos | Sanidad pública que enfrenta mayor cronicidad |
Cómo avanzar hacia una política pública eficaz contra la obesidad
Para tener un impacto real en la lucha contra la obesidad, los sistemas de salud deben adoptar una perspectiva de largo plazo. Esto implica la creación de unidades específicas, centros de referencia regionales, protocolos de atención y financiación adecuada para terapias multidisciplinarias.
También es esencial promover la prevención desde edades tempranas. Las intervenciones escolares, el acceso a alimentos saludables y los espacios para la actividad física son pilares clave. Asimismo, políticas fiscales que graven productos ultraprocesados y subsidien alternativas saludables han mostrado resultados positivos en otros países.
La importancia del acompañamiento psicológico
Muchos pacientes con obesidad arrastran una relación conflictiva con la comida y con su propio cuerpo. La terapia psicológica, especialmente con enfoque en la conducta alimentaria, puede ayudar a reconstruir hábitos, potenciar la autoestima y prevenir recaídas.
El trabajo en grupo también ha demostrado ser altamente eficaz, ya que permite compartir experiencias, generar motivación y disminuir el aislamiento social que suelen sufrir las personas con esta condición.
“El cambio de vida no es solo físico, es también emocional, mental y social. Por eso necesitamos acompañar al paciente en todos esos planos.”
— Diego Bellido
Lo que deberían saber los pacientes y sus familias
Si tú o alguien cercano está lidiando con la obesidad, es fundamental saber que no se trata de una falta de voluntad ni de un defecto personal. Es una condición de salud que requiere atención profesional completa. Buscar ayuda especializada es el primer paso para iniciar un cambio real.
Infórmate, involúcrate activamente en tu tratamiento, confía en el proceso y rechaza soluciones mágicas o promesas vacías. La obesidad no se cura con un único método, sino con un enfoque comprometido, sostenido y coordinado.
Preguntas frecuentes sobre el tratamiento integral de la obesidad
¿Qué especialista trata la obesidad?
La obesidad debe ser tratada por un equipo multidisciplinario que incluye endocrinólogos, nutricionistas, psicólogos y especialistas en actividad física.
¿Los medicamentos para adelgazar son seguros?
Depende del caso y del medicamente recetado. Solo deben utilizarse bajo prescripción médica y con controles periódicos.
¿Es posible curar la obesidad sin medicamentos?
En algunos casos, sí. Cambios sostenidos en el estilo de vida pueden mejorar significativamente el peso y los parámetros de salud, aunque en otros será necesario incluir terapia farmacológica.
¿Por qué es tan difícil mantener la pérdida de peso?
Porque el cuerpo activa mecanismos fisiológicos que promueven la recuperación del peso. Por eso es esencial el acompañamiento profesional continuo y cambios profundos en los hábitos.
¿Qué papel tiene la salud mental en la obesidad?
Clave. Problemas como ansiedad o depresión pueden dificultar el control del peso, y muchas veces actúan como causas o consecuencias del sobrepeso.
¿Los tratamientos para obesidad están cubiertos por la sanidad pública?
En muchos países no todos los tratamientos tienen cobertura completa. Se recomienda consultar con un profesional para conocer las opciones disponibles según cada caso.