Colombia podría enfrentar un escenario energético crítico en los próximos años si no se toman decisiones urgentes. La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) ha lanzado una advertencia contundente: el país podría registrar un déficit de hasta el 39% en el suministro de gas natural en 2026. Esta perspectiva pone en jaque no solo la seguridad energética de millones de hogares colombianos, sino también la estabilidad de sectores clave como la industria y el transporte.
El informe de Andesco sugiere que, si no se desarrollan nuevas fuentes de abastecimiento y no se implementan políticas de transición energética realistas, el déficit de gas natural podría agudizarse rápidamente, generando repercusiones económicas y sociales de enorme calado. La dependencia del gas como fuente energética y su rol estratégico en la matriz energética nacional hacen de esta una alerta que no puede ser ignorada por el gobierno ni por los agentes del mercado energético.
Panorama actual del gas natural en Colombia
| Elemento | Dato clave |
|---|---|
| Producción de gas nacional (2023) | 1.041 millones de pies cúbicos por día |
| Demanda proyectada 2026 | 1.478 millones de pies cúbicos por día |
| Déficit proyectado para 2026 | Hasta el 39% |
| Dependencia del gas para generación eléctrica | 23% de la matriz nacional |
| Reserva probada de gas (2022) | 2.82 terapies cúbicos |
Qué factores explican el déficit proyectado
El déficit anunciado por Andesco no es producto de un único factor, sino de una combinación de elementos estructurales, demográficos y políticos. A nivel de producción, las reservas de gas en Colombia han venido disminuyendo de forma constante. Según cifras oficiales, la autosuficiencia energética del país en gas natural no supera los ocho años, lo cual plantea una vulnerabilidad latente en el mediano plazo.
Además, la demanda de gas ha ido en aumento, impulsada no solo por el crecimiento poblacional, sino también por un mayor uso del energético en sistemas de transporte público, cocción en hogares y generación eléctrica. Esto agrava la brecha entre producción y consumo.
Un actor adicional es la caída de nuevas exploraciones y demoras en la firma de contratos para buscar y explotar yacimientos. En 2022 y 2023, el país experimentó una disminución en las campañas de inversión de parte de las empresas del sector, en parte por la incertidumbre regulatoria. Andesco advierte que si no se generan las condiciones adecuadas para estimular nuevas exploraciones, el déficit podría consolidarse irreversible en los próximos tres años.
Advertencias y propuestas de Andesco
Andesco ha planteado varios elementos como esenciales para enfrentar la crisis inminente de gas:
- Fomentar la exploración y producción: El gremio insiste en la necesidad de que el Gobierno Nacional incentive la exploración de nuevos pozos de gas natural, incluyendo los yacimientos no convencionales.
- Importación temporal: Se recomienda establecer mecanismos eficientes para la importación de gas mediante plantas de regasificación, especialmente en la Costa Atlántica.
- Modernización normativa: Urge una normativa clara que permita prever inversiones a largo plazo, y que articule el desarrollo energético con la transición hacia fuentes renovables.
“Estamos caminando hacia un déficit del 39% si no tomamos medidas hoy. No se trata de alarmismo, sino de una verdad técnica sustentada en datos”.
— Camilo Sánchez, Presidente de Andesco
Cómo afecta este escenario a los sectores productivos
Un desabastecimiento del 39% en gas natural tendría consecuencias directas sobre sectores fundamentales de la economía. Por ejemplo, la industria química, metalúrgica y de alimentos, todas dependientes del suministro continuo de gas, podrían ver paralizadas sus operaciones o incrementar sus costos significativamente. Esto, a su vez, se trasladaría al consumidor final en forma de inflación.
Además, el transporte público alimentado por gas, como es el caso de TransMilenio en Bogotá o el Sistema Integrado de Transporte en Medellín, enfrentaría alzas de costos operativos o incluso interrupciones parciales del servicio. De igual forma, más de diez millones de hogares colombianos que utilizan gas para cocinar podrían tener que recurrir a alternativas más costosas o contaminantes.
Ganadores y perdedores en este contexto energético
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Empresas de gas importado | Hogares de estratos bajos |
| Empresas que ofrecen energías renovables | Industria nacional intensiva en energía |
| Proveedores de infraestructura de regasificación | Gobierno por presión política |
Qué dice el Gobierno Nacional
Desde el Gobierno, se ha insistido en la necesidad de avanzar hacia una transición energética justa y sostenible. No obstante, el Ministerio de Minas ha sido criticado por no ofrecer soluciones claras respecto al déficit de gas proyectado. Mientras algunos sectores oficialistas consideran que se debe priorizar la inversión en energías renovables, expertos advierten que el país necesita aún fuentes firmes como el gas, al menos en el corto y mediano plazo.
“La transición energética no puede hacerse apagando la energía fósil sin tener una fuente firme que la reemplace. El gas natural es ese puente”.
— Juan Carlos Gómez, experto en políticas energéticas (placeholder)
Posibles soluciones a corto y mediano plazo
Andesco y otros gremios han señalado que algunas soluciones viables para afrontar el inminente déficit incluyen:
- Activación de contratos suspendidos: Reactivar procesos de exploración paralizados durante los últimos tres años.
- Mejorar infraestructura de importación: La Planta de Regasificación en Cartagena debe ampliarse para atender nuevas demandas.
- Adopción de tecnologías híbridas: Promover sistemas de energía complementaria como cogeneración solar-gas en zonas rurales y urbanas.
Impacto en la transición energética
La crisis del gas en Colombia también pondría en riesgo los objetivos de la transición energética. Aunque es deseable reducir la dependencia de fuentes fósiles, si no se hace desde un enfoque progresivo y técnicamente viable, el país podría terminar incrementando el uso de fuentes incluso más contaminantes como el carbón o aceites pesados.
“Una transición mal planeada puede terminar aumentando las emisiones. El gas es aliado, no enemigo del cambio energético”.
— María Lucía González, ingeniera ambiental (placeholder)
Preguntas frecuentes sobre el déficit de gas proyectado
¿Cuánto gas produce actualmente Colombia?
Según datos de 2023, el país produce alrededor de 1.041 millones de pies cúbicos por día.
¿Por qué se proyecta un déficit de gas?
Por el aumento de la demanda, disminución de reservas, menor exploración y falta de infraestructura para importación.
¿A partir de qué año se espera que falte gas?
El déficit podría comenzar a notarse desde 2024, pero se estima que para 2026 alcance hasta un 39%.
¿Qué está haciendo el gobierno al respecto?
Ha reiterado su interés en la transición energética, pero aún falta definir medidas concretas para evitar el déficit.
¿Qué sectores serían los más afectados?
Industria, transporte público y hogares, especialmente de estratos bajos.
¿Es posible importar gas para evitar la falta?
Sí, pero requiere inversiones urgentes en infraestructura de regasificación y contratos internacionales.