Los principales bancos del país están desplegando una fuerte ofensiva para frenar el avance de la nueva “cuenta única” de inversión que impulsa el Gobierno, una alternativa que busca simplificar y fomentar el ahorro a largo plazo mediante un solo vehículo financiero. Ante esta iniciativa, las entidades financieras han comenzado a diseñar propuestas competitivas que incluyen incentivos fiscales y beneficios exclusivos para mantener su participación en el negocio de los fondos comunes de inversión (FCI) y evitar una fuga masiva hacia el nuevo producto oficial.
La propuesta oficial apunta a unificar productos de inversión en una cuenta simplificada que permita desde la compra de bonos y acciones hasta la suscripción de fondos comunes, todo con transparencia y bajo un régimen fiscal favorable. Sin embargo, esto ha encendido las alertas en el sector bancario, que percibe esta cuenta única como una amenaza directa a su modelo tradicional de captación de ahorro e intermediación. En respuesta, buscan esquemas de beneficios fiscales que vuelvan nuevamente atractivas las opciones tradicionales.
Resumen general de la cuenta única y la postura de los bancos
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Iniciativa | Cuenta única de inversión promovida por el Gobierno |
| Objetivo oficial | Fomentar el ahorro y la inversión simplificada a largo plazo |
| Reacción de bancos | Proponen incentivos fiscales para fondos comunes de inversión tradicionales |
| Instrumentos involucrados | Bonos, acciones, FCI, CEDEARs, plazos fijos UVA |
| Riesgo para los bancos | Pérdida de clientes hacia la cuenta única con ventajas impositivas |
Qué cambió este año con la cuenta única de inversión
El Gobierno incluyó en su paquete de medidas económicas un producto innovador que busca transformar la forma en la que ahorran e invierten los argentinos: la cuenta única de inversión. Esta cuenta permite la tenencia y gestión de distintos activos financieros desde un solo canal, lo que implica una enorme simplificación operativa. Además, incorpora beneficios impositivos para alentar la inversión formal y bancarizada.
Uno de los pilares es que los depósitos en plazos fijos UVA y los fondos comunes de inversión quedan exentos del Impuesto a los Bienes Personales si se mantienen por más de 365 días. Esta medida genera un incentivo muy fuerte para invertir a largo plazo y formaliza el ahorro en instrumentos regulados, algo que preocupa especialmente a los bancos.
Por qué los bancos se sienten amenazados
El nuevo esquema afecta directamente una de las principales fuentes de ingresos del sistema financiero: la administración de productos de inversión. Con la cuenta única canalizando el ahorro directamente, y con mejores condiciones tributarias, los bancos temen una desintermediación de sus servicios tradicionales.
Además, al tratarse de un producto promovido con fuerza desde el Estado, con una estrategia comunicacional amplia y un tratamiento preferencial en la normativa fiscal, los bancos ven limitadas sus posibilidades de competir en igualdad de condiciones. Por eso están organizando mesas técnicas, junto con la Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión (CAFCI), y ya elevaron propuestas a la CNV y al Ministerio de Economía.
Propuestas para retener a los inversores actuales
Para evitar una fuga de clientes, los bancos y administradoras de fondos trabajan en una serie de propuestas de incentivos fiscales y simplificación operativa para los productos ya existentes. Entre las ideas surgidas están:
- Exenciones impositivas similares para FCI tradicionales por tenencias largas
- Bonificaciones en comisiones de administración para quienes mantengan fondos por más de 12 meses
- Autorización para ofrecer cuentas integradas propias con cronogramas fiscales personalizados
- Programas educativos financieros destinados a inversores minoristas
Estas medidas buscan nivelar el terreno de juego sin frenar el avance del nuevo producto, pero sí manteniendo herramientas competitivas para las entidades privadas.
El rol de la Comisión Nacional de Valores en el rediseño
La CNV ya recibió propuestas formales de las cámaras del sector financiero y se encuentra evaluando una eventual modificación normativa que permita incentivar la tenencia a largo plazo de fondos comunes de inversión sin afectar el tratamiento de la cuenta única.
La idea en evaluación es replicar en los FCI tradicionales el mismo incentivo impositivo: si el inversor mantiene la participación por más de un año calendario, quede exceptuado del impuesto a Bienes Personales. Esto nivelaría el incentivo fiscal y permitiría que los fondos continúen siendo un canal viable sin la necesidad de migrar masivamente al nuevo producto.
“No queremos frenar la cuenta única, pero sí que compita en condiciones parejas con lo que ya ofrecen los bancos y sociedades de bolsa”
— Directivo del sector financiero (fuente reservada)
Quién gana y quién pierde en este nuevo esquema
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Pequeños inversores que buscan simplificación y beneficios fiscales | Bancos que pierden participación en productos tradicionales |
| Gobierno, al fomentar la bancarización y la inversión formal | Fondos de inversión con costos estructurales altos |
| CNV y organismos reguladores con mayor control sobre tenencias | Intermediarios que vivían de administrar pequeños portafolios |
Expectativas para los próximos meses
Se espera que en los próximos dos meses el Gobierno defina la normativa completa de la cuenta única e incorpore las sugerencias recogidas de los players privados. De forma paralela, la Comisión Nacional de Valores podría anunciar beneficios fiscales para los fondos tradicionales, en línea con las inquietudes del sistema bancario.
Así, el panorama muestra una transición sin fricciones, donde la coexistencia de nuevos y viejos esquemas sea posible bajo reglas claras. La clave está en ofrecer al inversor final una gama de alternativas con beneficios equiparables y que se incentive, por sobre todo, el ahorro sostenido a largo plazo y dentro del sistema financiero formal.
“El desafío no es solo atraer capitales, sino mantenerlos dentro del sistema y evitar fugas hacia canales informales o no regulados”
— Elena Bustos, economista de Portfolio Management
Preguntas frecuentes
¿Qué es la cuenta única de inversión y cómo funciona?
Es un nuevo producto que permite a los ciudadanos agrupar diversas inversiones (bonos, acciones, FCI, CEDEARs) en un solo vehículo financiero con beneficios impositivos. Busca simplificar la operatoria e incentivar el ahorro formal.
¿Qué beneficios tributarios ofrece la cuenta única?
Principalmente, la exención del impuesto a los Bienes Personales para las tenencias mantenidas durante más de 365 días.
¿Qué riesgos ven los bancos con esta iniciativa?
Temen una pérdida de clientes e ingresos por comisiones, debido a la migración hacia un producto más competitivo impositivamente.
¿Se podrán sumar beneficios fiscales a los fondos tradicionales?
Actualmente está en evaluación por parte de la CNV y el Ministerio de Economía. El objetivo es replicar exenciones a largo plazo similares a la cuenta única.
¿Es obligatorio usar la cuenta única de inversión?
No, es totalmente opcional. Los inversores pueden seguir utilizando sus productos tradicionales sin restricciones, aunque sin acceder a los nuevos beneficios fiscales.
¿Cuándo estará disponible la cuenta única para el público?
Se estima que estará habilitada plenamente antes de fin de año, aunque algunos bancos ya están adaptando sus sistemas para ofrecer versiones similares.