La nueva ley de salarios mínimos que entrará en vigor en 2026 promete ser uno de los cambios más significativos en la política laboral de los últimos años. Lejos de limitarse a un simple reajuste de cifras, esta reforma plantea una transformación profunda en la forma en que se calcula y aplica el salario mínimo en todo el país. Su objetivo va más allá de mejorar el poder adquisitivo: se busca reducir la informalidad, fomentar la inclusión laboral y reactivar el consumo interno.
Sin embargo, este ambicioso proyecto legislativo también despierta incertidumbre entre trabajadores, empleadores y expertos económicos. ¿Quién se beneficiará realmente de estos aumentos? ¿Cómo afectará a las pequeñas y medianas empresas? ¿Está preparada la economía para absorber este impacto sin pérdidas de empleo? A continuación, exploramos a fondo los detalles de la nueva ley, sus implicaciones y por qué puede afectar directamente tu bolsillo.
Datos clave sobre la nueva ley de salarios mínimos
| Nombre oficial de la ley | Ley Nacional de Equidad Salarial 2026 |
| Fecha de implementación | 1 de enero de 2026 |
| Aumento inicial promedio | 18% sobre el salario mínimo vigente en 2025 |
| Aplica a | Todos los trabajadores registrados en relación de dependencia |
| Actualización anual | Según índice de inflación y productividad |
| Objetivo | Mejorar el poder adquisitivo y reducir la desigualdad |
Qué cambió en el salario mínimo en 2026
En virtud de la nueva legislación, el salario mínimo nacional experimentará un aumento promedio del 18% respecto al valor establecido para el 2025, pasando de manera estimada de $63,000 mensuales a aproximadamente $74,340 mensuales. Esto no solo busca compensar la inflación acumulada, sino también introducir criterios más equitativos de actualización salarial.
Uno de los aspectos diferenciales de esta ley es la adopción de un mecanismo automático de actualización anual. A partir de 2026, el salario mínimo se ajustará cada enero teniendo en cuenta dos variables principales: el índice nacional de inflación y los niveles de productividad por sector. Esta medida pretende evitar atrasos salariales y conflictos gremiales por negociaciones pendientes.
A quiénes beneficia y por qué importa
Los principales beneficiarios son los trabajadores en relación de dependencia registrados, especialmente quienes se encuentran en los sectores más precarizados como el comercio minorista, la construcción, la seguridad privada y el trabajo doméstico. Muchos de estos trabajadores ven sus salarios estancados por años debido a la falta de ajustes transparentes.
Además, se estima que también podría traer beneficios indirectos para trabajadores informales o autónomos, ya que fija una nueva base de referencia salarial que podría elevar las expectativas del mercado. El Estado también anunció subsidios a microempresas para ayudar en la transición, lo cual podría generar más empleo formal.
Cambios clave en cómo se calcula el salario mínimo
La ley establece que el salario mínimo ya no se determinará por decisiones unilaterales del Poder Ejecutivo o rondas gremiales generales, sino por un sistema tripartito entre representantes del Gobierno, sindicatos y sectores empresarios. Cada año habrá sesiones obligatorias entre las partes para acordar el salario mínimo según indicadores específicos.
Entre los datos claves que se tomarán en cuenta destacan:
- El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC)
- Índice de pobreza y línea de indigencia
- Productividad sectorial según informes del INDEC
- Relación con el salario promedio del país
Impacto previsto en la economía y las empresas
Desde el Ministerio de Economía, aseguran que este aumento salarial tendrá un efecto positivo en el nivel de consumo interno, lo que potenciaría a las PYMES y fortalecería el mercado local. Sin embargo, diversos analistas advierten que las pequeñas empresas podrían tener dificultades para afrontar el nuevo piso salarial.
Es una medida valiente en lo social, pero en lo económico generará tensiones serias, sobre todo en sectores con baja rentabilidad.
— Ana Méndez, economista laboral
Por ello, el Gobierno anunció una serie de incentivos fiscales para que las empresas puedan adaptarse: reducción del impuesto a ganancias, créditos blandos para contratación y devolución parcial de cargas sociales por dos años para empresas con menos de 10 empleados.
Ganadores y perdedores de la nueva normativa
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Trabajadores precarizados y del sector informal | Microempresas con baja rentabilidad |
| Familias con ingresos mínimos | Empresarios que emplean mano de obra intensiva |
| El Estado en su rol de recaudador por mayor consumo | Algunas industrias regionales con poca escala |
Cómo se implementará la ley paso a paso
El proceso de implementación se realizará en varias etapas. Aquí una guía paso a paso:
- Publicación y reglamentación oficial de la ley (marzo 2025)
- Conformación de la Comisión Nacional de Salario Mínimo (junio 2025)
- Primera sesión institucional de fijación de salario (octubre 2025)
- Comunicación de nuevo salario mínimo a aplicar en 2026
- Implementación obligatoria en todas las empresas a partir del 1 de enero
Riesgos potenciales de esta reforma
Si bien el espíritu de la ley es proteger el poder adquisitivo de los sectores más vulnerables, existen distintos riesgos asociados. Uno de ellos es el efecto inflacionario retroalimentado, en donde los aumentos salariales terminan encareciendo productos y servicios, lo que a su vez impulsa nuevas solicitudes de aumentos.
Otro riesgo importante tiene que ver con el mercado informal. Si las empresas no pueden afrontar los costos, podrían optar por no registrar nuevos empleados o incluso despedir personal ya contratado. Por eso es clave que las medidas de apoyo fiscal funcionen de manera inmediata y eficaz.
El desafío será lograr que subir el salario mínimo no haga crecer la informalidad o la inflación. La política salarial debe ir acompañada de herramientas de productividad real.
— Esteban López, asesor económico en el Congreso
Perspectiva internacional y comparaciones
Otros países de la región como Chile, México y Colombia han implementado en los últimos años sistemas similares de indexación del salario mínimo a la inflación y productividad. En algunos casos ha traído avances en consumo y formalidad, pero también problemas con la escalada inflacionaria a corto plazo.
En este sentido, los expertos recomiendan que estas políticas vayan acompañadas de una estrategia de desarrollo productivo para ayudar a las empresas a ganar eficiencia y no trasladar los costos únicamente al consumidor.
Preguntas frecuentes sobre la nueva ley de salarios 2026
¿Cuándo entra en vigencia el nuevo salario mínimo?
La nueva cifra será obligatoria a partir del 1 de enero de 2026, como establece el artículo 3 de la ley.
¿Cuánto será el salario mínimo en 2026?
Se estima que rondará los $74,340 mensuales, aunque el número final se definirá en octubre de 2025 por negociación tripartita.
¿Todos los empleadores deben cumplir esta normativa?
Sí. La ley obliga a todos los empleadores del país a ajustar los sueldos según el nuevo piso. El incumplimiento tendrá sanciones.
¿Qué sucede con los trabajadores informales?
Si bien no están directamente cubiertos, podrían beneficiarse indirectamente al establecerse un nuevo estándar y aumentar la formalización a través de incentivos.
¿Habrá ayuda para las pymes que no puedan pagar el aumento?
Sí. El Gobierno prevé facilidades fiscales, créditos subsidiados y devolución parcial de aportes por 24 meses para microempresas.
¿El salario mínimo se ajustará todos los años?
Sí. A partir de 2026, se ajustará anualmente considerando la inflación y la productividad reportada oficialmente.