María Rodríguez llevaba tres semanas subiendo cuatro pisos a pie cada vez que llegaba a casa. El ascensor de su edificio en Madrid se había averiado, y lo que parecía una reparación rápida se había convertido en una pesadilla legal entre la comunidad de propietarios y la empresa de mantenimiento. “El contrato no especificaba quién se hacía cargo de las piezas de recambio”, explica María, “y mientras discutían, nosotros seguíamos subiendo escaleras con la compra”.
Esta situación se repite en miles de edificios españoles cada año, especialmente ahora que la nueva normativa ITC ha endurecido los requisitos para el mantenimiento de ascensores. Los errores en los contratos pueden costar muy caro, tanto en dinero como en molestias para los vecinos.
España cuenta con más de un millón de ascensores, lo que nos convierte en uno de los países con mayor densidad de estos equipos por habitante del mundo. Con 24 aparatos por cada 1.000 personas, estos sistemas son especialmente cruciales en un país donde viven 9,5 millones de mayores de 65 años y 4,38 millones de personas con algún tipo de discapacidad.
Los cambios que han revolucionado el sector
Desde el 1 de julio de 2024, la nueva Instrucción Técnica Complementaria ha transformado completamente el panorama del mantenimiento de ascensores. La normativa ha endurecido los requisitos de seguridad y ha establecido criterios más estrictos para las empresas mantenedoras.
“La nueva ITC no es solo una actualización técnica, es un cambio de mentalidad hacia la seguridad preventiva”, explica Carlos Mendoza, técnico especializado en ascensores con más de 15 años de experiencia. “Ahora las empresas mantenedoras deben demostrar no solo que reparan, sino que previenen activamente los fallos”.
Esta nueva regulación ha puesto el foco en aspectos que antes pasaban desapercibidos. Las inspecciones son más frecuentes, la documentación debe ser más exhaustiva, y las responsabilidades están mejor definidas. Para las comunidades de propietarios, esto significa que elegir mal el contrato de mantenimiento puede traer consecuencias legales y económicas graves.
La Federación Empresarial Española de Ascensores (FEEDA) viene alertando desde hace años sobre el envejecimiento del parque de ascensores español. Muchos equipos tienen más de dos décadas y necesitan renovación urgente. Con la nueva normativa, mantener estos ascensores antiguos se ha vuelto más complejo y costoso.
Qué debe incluir tu contrato de mantenimiento
Un buen contrato de mantenimiento de ascensores debe ser como un seguro completo. No puede dejar cabos sueltos que después generen conflictos. Según los expertos del sector, estos son los elementos imprescindibles:
- Frecuencia de revisiones: Mínimo una revisión mensual completa, con posibilidad de revisiones adicionales según el uso del ascensor
- Servicio de emergencias 24/7: Tiempo máximo de respuesta de 2 horas para rescates y 24 horas para reparaciones
- Cobertura de piezas y componentes: Especificar claramente qué elementos están incluidos y cuáles generan coste adicional
- Inspecciones técnicas oficiales: La empresa debe hacerse cargo de las inspecciones reglamentarias y su documentación
- Modernizaciones necesarias: Plan de actualización para cumplir con nuevas normativas
- Seguros de responsabilidad civil: Cobertura mínima de 300.000 euros por siniestro
| Tipo de Servicio | Incluido Básico | Coste Adicional Típico |
|---|---|---|
| Revisión mensual | Sí | – |
| Piezas de desgaste | Depende del contrato | 15-30% del presupuesto |
| Modernizaciones | No | 3.000-15.000€ |
| Inspección técnica | Sí | – |
| Emergencias fin de semana | Sí | Posible recargo 20-50% |
“El error más común que veo es firmar el contrato más barato sin leer la letra pequeña”, advierte Ana Martínez, administradora de fincas especializada en mantenimiento de ascensores. “Después llegan las averías y descubres que las piezas importantes no están cubiertas”.
Los errores que pueden costarte una fortuna
Algunos errores en los contratos de mantenimiento de ascensores pueden generar gastos inesperados de miles de euros. La nueva ITC ha hecho que estos errores sean aún más costosos, ya que el incumplimiento normativo puede llevar a la paralización del ascensor.
El primer gran error es no verificar la certificación de la empresa mantenedora. Con la nueva normativa, solo las empresas debidamente autorizadas pueden realizar estos trabajos. Contratar una empresa sin la certificación adecuada puede invalidar el seguro del edificio y generar responsabilidades legales graves.
Otro error frecuente es no especificar claramente qué componentes están incluidos en el mantenimiento. Los motores, cables, sistemas de seguridad y elementos electrónicos tienen costes muy diferentes. Un cable de tracción puede costar entre 800 y 1.500 euros, mientras que un motor completo puede superar los 5.000 euros.
“Hemos visto comunidades que pensaban tener un contrato completo y al final tuvieron que pagar 8.000 euros extra por una modernización obligatoria que no estaba cubierta”, relata Pedro García, presidente de una asociación de administradores de fincas.
La falta de claridad en los tiempos de respuesta es otro punto crítico. La nueva ITC establece tiempos máximos para ciertas reparaciones, y si la empresa mantenedora no los cumple, puede acarrear sanciones para la comunidad de propietarios.
También es crucial definir quién se hace cargo de las adaptaciones necesarias por cambios normativos. La nueva ITC puede obligar a realizar modificaciones en ascensores antiguos, y si no está claro quién paga, pueden surgir conflictos costosos.
Los contratos demasiado largos sin cláusulas de revisión son otra trampa común. La tecnología de ascensores evoluciona rápidamente, y un contrato de cinco años sin posibilidad de actualización puede dejar obsoleto el servicio.
Para las comunidades de propietarios, especialmente aquellas con residentes mayores o personas con movilidad reducida, tener un ascensor fuera de servicio no es solo una molestia: puede ser un problema de accesibilidad grave. Por eso, elegir bien el contrato de mantenimiento es una decisión que afecta a la calidad de vida de todos los vecinos.
La nueva normativa también ha reforzado la importancia de mantener una documentación completa. Los contratos deben especificar claramente qué registros debe llevar la empresa mantenedora y cómo se conservan. Esta documentación puede ser crucial en caso de inspecciones o accidentes.
FAQs
¿Con qué frecuencia debe revisarse un ascensor según la nueva ITC?
Como mínimo una vez al mes, con revisiones más frecuentes según el uso del ascensor y su antigüedad.
¿Qué pasa si mi empresa mantenedora no tiene la certificación requerida?
Puede invalidar los seguros del edificio y generar responsabilidades legales graves para la comunidad de propietarios.
¿Cuánto puede costar una modernización obligatoria?
Dependiendo del ascensor, puede oscilar entre 3.000 y 15.000 euros, por eso debe especificarse claramente en el contrato quién se hace cargo.
¿Es legal que me cobren extra por emergencias en fin de semana?
Sí, pero debe estar especificado en el contrato. Los recargos típicos van del 20% al 50% sobre la tarifa normal.
¿Qué documentación debe proporcionarme la empresa mantenedora?
Registro de todas las revisiones, certificados de inspección, libro de mantenimiento actualizado y certificados de conformidad con la ITC.
¿Puedo cambiar de empresa mantenedora antes de que termine el contrato?
Depende de las cláusulas del contrato, pero generalmente hay penalizaciones. Por eso es crucial leer bien antes de firmar.