Un fenómeno meteorológico extremo ha vuelto a poner a Estados Unidos en el centro de la atención climática internacional. Oleadas de aire gélido azotaron grandes regiones del país en lo que va del invierno, con temperaturas que descendieron a niveles históricamente bajos. En el corazón de esta helada inusual se encuentra un viejo conocido de la atmósfera: el **vórtice polar**. Este fenómeno, aunque natural, ha sido alterado por patrones cada vez más erráticos en la circulación general del planeta, generando consecuencias devastadoras para millones de personas y presentando un nuevo desafío para los servicios meteorológicos y de emergencia.
Desde condiciones de congelación extrema en Texas hasta nevadas intensas en los estados del medio oeste y noreste, el impacto del vórtice polar se ha sentido ampliamente. A medida que la climatología se vuelve más impredecible, entender cómo pequeñas alteraciones en el Ártico pueden desencadenar verdaderas crisis humanitarias a miles de kilómetros es crucial. Aquí te explicamos cómo este fenómeno atmosférico se desarrolló, cuál fue la ruta que siguió este año, y qué podemos esperar en el futuro.
Resumen del fenómeno de frío extremo en EE.UU.
| Origen del vórtice polar | Región del Ártico |
| Fecha de inicio del evento | Principios de enero 2024 |
| Temperatura más baja registrada | -45 °C en Dakota del Norte |
| Estados más afectados | Montana, Dakota del Norte, Texas, Illinois, Nueva York |
| Causas principales | Debilitamiento del vórtice polar y cambios del Jet Stream |
| Consecuencias | Interrupciones eléctricas, cierres escolares, muertes por hipotermia |
Qué es el vórtice polar y por qué es tan determinante
El vórtice polar es una gran área de baja presión y aire frío que circula de forma estable alrededor del Ártico, manteniendo el frío atrapado en latitudes altas. Normalmente, esta corriente de viento actúa como una muralla natural, pero cuando se debilita o se distorsiona, masas de aire gélido pueden escaparse hacia el sur, impactando fuertemente en países como Estados Unidos.
Este vórtice existe todo el año, pero adquiere mayor fuerza durante los meses invernales. Lo que lo convierte en un factor clave es su capacidad de “romperse” debido al calentamiento estratosférico súbito, un proceso donde las temperaturas se elevan de forma abrupta en la atmósfera alta del Ártico, afectando el equilibrio de los vientos que forman este sistema.
Qué cambió este año
En enero de 2024, hubo un intenso calentamiento estratosférico que desplazó el vórtice polar desde su ubicación habitual. En lugar de permanecer centrado en el Polo Norte, este se dividió en varios lóbulos, uno de los cuales descendió dramáticamente sobre América del Norte. Este desplazamiento trajo aire extremadamente frío desde Siberia, cruzando partes del Ártico y Canadá hasta alcanzar zonas del centro y sur de Estados Unidos.
“Lo que estamos viendo con mayor frecuencia es un debilitamiento del vórtice polar que rompe con lo que antes considerábamos ‘estadísticamente normal’. Esto indica una atmósfera alterada por el calentamiento global”, explicó el meteorólogo y climatólogo Daniel Morales.
Estamos viendo que los eventos de frío extremo, aunque puntuales, son más desordenados, más repentinos y más intensos.
— Laura Estrada, experta en dinámica atmosféricaAlso Read
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Rutas del frío: cómo llegó la masa ártica hasta tu puerta
Una vez debilitado, el vórtice polar suele seguir rutas determinadas por la configuración del Jet Stream, una corriente de aire rápida que actúa como una especie de autopista en la atmósfera. A medida que el Jet Stream se torna más ondulado, permite que el aire frío se desplace más al sur.
Este año, una de estas ondas permitió que el vórtice tomara una trayectoria que comenzó sobre Alaska, se extendió hacia el centro de Canadá y después descendió rápidamente hacia los estados del norte de Estados Unidos. Desde allí, una gran bolsa de aire ártico alcanzó regiones tan al sur como Texas y el norte de México.
Consecuencias para la población
El impacto humano y económico ha sido considerable. Varios estados experimentaron apagones generalizados debido a la alta demanda energética. Las **infraestructuras eléctricas colapsaron**, como sucedió en Texas, mientras que miles de vuelos se cancelaron y comunidades enteras quedaron aisladas debido a la acumulación de nieve y hielo.
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Empresas de calefacción y gas | Familias sin acceso a refugios térmicos |
| Fabricantes de ropa térmica | Personas sin hogar |
| Tiendas de alimentos no perecederos | Agricultores (por heladas) |
| Servicios de streaming y entretenimiento en casa | Comercios locales que cerraron por clima |
La falta de energía en momentos críticos puede ser tan peligrosa como el frío mismo. Es crucial mejorar la resiliencia del sistema eléctrico frente a eventos extremos.
— Miguel Araya, ingeniero en infraestructura energética
Medidas adoptadas por autoridades locales
Gobiernos estatales y municipales declararon estados de emergencia en múltiples ocasiones. Se habilitaron centros de refugio para personas sin techo y se suspendieron actividades escolares en zonas donde el transporte era inviable. En algunas regiones, se distribuyeron calefactores portátiles y comida caliente a familias vulnerables.
Sin embargo, numerosos expertos coinciden en que las respuestas siguen siendo **reactivas**, y no proactivas, dejando a millones expuestos a fenómenos cuyo comportamiento ya no es tan “anormal” como hace décadas.
El frío extremo de este tipo solía ser un evento de cada 20 o 30 años. Hoy ya no podemos hablar de algo ‘excepcional’.
— Irene Gómez, experta en riesgo climático
¿Qué esperar para los próximos inviernos?
La comunidad científica observa con preocupación cómo los **patrones climáticos extremos** se repiten con mayor frecuencia, intensidad e imprevisibilidad. Muchos modelos anticipan que, mientras el Ártico continúe calentándose, el comportamiento del vórtice polar será cada vez más irregular, permitiendo estas irrupciones de frío anómalas en zonas templadas.
Además, el aumento de la humedad atmosférica en invierno puede provocar tormentas de nieve más intensas, lo cual no solo agrava el impacto del frío, sino que incrementa riesgos en sectores como el transporte, la salud pública y la infraestructura urbana.
Recomendaciones para protegerse
- Mantén un kit de emergencia con provisiones térmicas, alimentos no perecederos y baterías.
- Asegúrate de que el sistema de calefacción de tu hogar esté en condiciones óptimas durante los meses fríos.
- Evita viajes innecesarios en días de aviso por tormenta invernal o bajas temperaturas.
- Consulta con frecuencia los pronósticos locales y sigue las instrucciones de defensa civil.
Preguntas frecuentes sobre el vórtice polar
¿El vórtice polar ocurre todos los inviernos?
Sí, el vórtice polar es una característica atmosférica permanente presente durante todo el año, aunque se intensifica durante el invierno. No siempre se desplaza hacia el sur, pero cuando lo hace, provoca eventos extremos como el de este año.
¿Está relacionado el vórtice polar con el cambio climático?
La relación aún está en estudio, pero ya hay consenso entre expertos de que el calentamiento del Ártico está afectando directamente la estabilidad del vórtice polar, haciendo más probables sus rupturas y desplazamientos inusuales.
¿Puede repetirse otro evento similar en este mismo invierno?
Es posible. Si bien este tipo de fenómenos extremos no se pueden predecir con precisión a largo plazo, la atmósfera permanece inestable, lo que deja abierta la puerta a nuevas olas de frío antes de que termine la temporada.
¿Qué estados son más vulnerables al vórtice polar?
Los estados del norte, centro y noreste de EE.UU. son generalmente más afectados, pero como se ha visto recientemente, incluso regiones del sur como Texas pueden experimentar frío severo cuando el vórtice se desplaza drásticamente.
¿Cómo me preparo para una ola de frío extrema?
Acondicionar tu hogar, seguir los avisos climatológicos, tener un plan de emergencia familiar y contar con abrigo adecuado son medidas esenciales. No subestimar el frío puede marcar la diferencia.