En las calles de las principales ciudades de España, miles de repartidores de plataformas como Glovo han comprendido que sus derechos laborales pueden ser defendidos de forma colectiva. Hasta hace poco, la mayoría trabajaba bajo el modelo de autónomos, lo cual limitaba su participación en procesos sindicales y elecciones laborales. Sin embargo, en 2023 y 2024 se vivieron cambios claves en la legislación y en el ánimo del sector que han llevado a que muchos riders voten en elecciones sindicales por primera vez.
La conocida “Ley Rider”, promulgada en 2021, marcó un antes y después. Pero no fue hasta que varias sentencias judiciales comenzaron a dar la razón a los trabajadores que empezó a cambiar el escenario. Ahora, representantes sindicales están accediendo a centros logísticos y se multiplican los intentos de organización. Los riders, anteriormente invisibles o desorganizados, están reclamando su espacio dentro del sistema laboral español.
Qué ha cambiado para que los repartidores voten ahora
| Punto clave | Descripción |
| Aplicación de la Ley Rider | Obliga a reconocer a los repartidores como asalariados en determinadas condiciones |
| Decisiones judiciales | Tribunales han fallado a favor de trabajadores, forzando la contratación directa |
| Participación sindical | Crece la afiliación y la representación en centros logísticos |
| Primera vez que votan | Muchos riders no habían tenido derecho a participar en elecciones sindicales antes |
| Movilización colectiva | Más organización y acciones colectivas impulsadas por sindicatos y asociaciones |
De autónomos atomizados a fuerza colectiva
Durante años, los repartidores trabajaban bajo la figura de falsos autónomos, con lo cual estaban fuera de los derechos colectivos básicos. No podían sindicarse formalmente dentro de una empresa, su acceso a la Seguridad Social era limitado y su poder de negociación, casi inexistente. Esta situación generó condiciones de trabajo precarias: horarios extensos, ingresos inciertos y ausencia de cobertura médica adecuada.
“Trabajábamos como empleados, pero sin derechos. Si querías protestar, te apagaban la cuenta”, explica un rider latinoamericano en Madrid. Esa precariedad, sin embargo, empezó a mover conciencias. Las presiones de sindicatos tradicionales y nuevos colectivos de riders derivaron en la llamada “Ley Rider”, que dictamina que, cuando existe dependencia y organización empresarial, el contrato debe ser laboral.
Qué representa el voto sindical para los repartidores
La oportunidad de votar en unas elecciones sindicales representa un hito inédito para muchos de estos trabajadores. Por fin pueden elegir delegados, organizar huelgas y participar activamente de las decisiones que afectan sus condiciones laborales. Algunas grandes plataformas han intentado frenar esta sindicalización, pero las sentencias judiciales más recientes están dando respaldo al derecho colectivo incluso en contextos de trabajo digitales y deslocalizados.
Uno de los casos más visibles ocurrió en abril de 2024, cuando decenas de riders afiliados a sindicatos buscaron el acceso al centro logístico de Glovo en Barcelona, tras ser contratados a través de subcontratas. Un juzgado les dio la razón, permitiéndoles optar por el sufragio sindical y reconocer a sus representantes.
“Es un avance histórico. Los riders están conquistando su representación laboral metro a metro.”
— Laura Gómez, portavoz del Sindicato RidersXDerechosAlso Read
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Cómo son las nuevas formas de organización sindical entre riders
La organización entre repartidores sigue caminos poco convencionales. Si bien algunos se han afiliado a sindicatos mayoritarios como CCOO o UGT, muchos otros están creando estructuras propias o nuevas agrupaciones sindicales. Son riders que usan chats de WhatsApp, reuniones informales y aplicaciones para organizar centros de votación y protestas coordinadas.
Este tipo de organización horizontal representa un desafío para el sindicalismo tradicional, pero también una oportunidad para adaptarse a las nuevas formas de trabajo que la digitalización impone. Incluso los inspectores de trabajo han reportado dificultades para determinar relaciones laborales que, aunque se den mediante apps, siguen siendo claramente jerarquizadas.
Qué significa esto para el futuro de las plataformas digitales
Los avances sindicales entre los repartidores no sólo redefinen sus derechos, también alteran el modelo de negocio de las plataformas digitales. Empresas como Glovo, Uber Eats o Deliveroo han basado su estrategia en la externalización y el trabajo bajo demanda. La incorporación obligatoria de plantillas, representación sindical y convenios colectivos representa un giro estructural.
Así, el coste de operación de estas empresas podría aumentar, pero también podría derivar en condiciones más dignas y sostenibles para los trabajadores. El debate se intensifica también en otras industrias, como los conductores de VTC, los servicios de limpieza y las plataformas de servicios domésticos. Todos observan de cerca lo que los riders están conquistando en las calles de España.
| Ganadores | Perdedores |
| Riders organizados y sindicalizados | Plataformas con modelos basados únicamente en autónomos |
| Sindicatos activos en el sector digital | Subcontratas opacas sin garantías laborales |
| Administración laboral que aplica Ley Rider | Modelos de negocio que eluden responsabilidades sociales |
Próximos pasos y retos pendientes
La transformación del sector apenas comienza. Aún existen zonas grises en la aplicación de la Ley Rider. Muchas empresas optan por subcontratas o fórmulas híbridas para evitar las responsabilidades laborales. Además, persiste el miedo entre trabajadores a posibles sanciones o represalias por organizarse o votar. El control y supervisión de la Inspección de Trabajo deberá intensificarse para asegurar que los derechos sindicales recién adquiridos no queden en papel mojado.
Los sindicatos anticipan nuevos retos: firmar convenios laborales específicos para el sector de reparto en plataformas, garantizar niveles mínimos de ingresos y poner freno a la geolocalización excesiva y el rating como método de control laboral. Como complemento, algunos riders están buscando representación incluso a nivel europeo, para afrontar desde una óptica comunitaria un fenómeno global de precariedad digital.
“Los trabajadores digitales no pueden ser ciudadanos de segunda; la sindicalización es solo el principio.”
— Miguel Ortega, experto en derecho laboral digital
Preguntas frecuentes sobre el voto sindical de repartidores en España
¿Por qué no podían votar antes los riders?
La mayoría trabajaba como autónomos, lo que les excluía de los mecanismos de representación sindical tradicionales. Solo con relación laboral reconocida pueden formar parte de elecciones sindicales.
¿Qué papel juega la Ley Rider en este cambio?
Establece que cuando hay relación de dependencia, como ocurre con algoritmos y organización empresarial, el repartidor debe ser considerado asalariado y gozar de todos los derechos asociados.
¿Todas las plataformas cumplen con la Ley Rider?
No. Algunas todavía usan fórmulas de subcontratación para evitar vínculo laboral directo. Las inspecciones y sentencias judiciales están obligándolas a cambiar su modelo.
¿Cómo se organizan los riders sindicalmente?
Muchos forman asociaciones propias, usan redes sociales y apps para coordinarse. También se afilian a sindicatos tradicionales o crean alianzas estratégicas con ellos.
¿Qué beneficios trae votar en elecciones sindicales para un rider?
Permite participar en negociaciones colectivas, elegir sus representantes, convocar huelgas y proteger sus derechos ante abusos laborales o despidos injustificados.
¿El modelo puede aplicarse a otros sectores de empleo digital?
Sí. Lo que ocurre con los repartidores puede sentar un precedente para trabajadores de otras plataformas que hoy carecen de representación colectiva efectiva.