Con los cambios que trae el sistema jubilatorio en España a partir de 2026, despedirse de trabajar más años para acceder a una pensión íntegra ya es una realidad para miles de trabajadores. Esta transformación tiene como objetivo central garantizar la sostenibilidad del sistema y al mismo tiempo ofrecer mayor flexibilidad para quienes están a las puertas del retiro. Pero, como toda reforma, también plantea nuevas condiciones y afecta de forma desigual a distintos colectivos.
El nuevo marco introduce un ajuste clave: el número de años cotizados sobre los que se calculará la pensión se ampliará progresivamente, mientras que se brindan opciones para proteger el mejor periodo de cotización del trabajador. Esto puede traducirse en una jubilación más cómoda para quienes han tenido ingresos estables y crecientes, pero también puede perjudicar a aquellos que han sufrido interrupciones laborales o caídas en su base de cotización en los últimos años de carrera.
Resumen general de los cambios en la jubilación desde 2026
| Aspecto | Cambio principal |
|---|---|
| Año de entrada en vigor | 2026 |
| Base de cálculo de la pensión | Se amplía gradualmente de 25 a 30 años cotizados |
| Regla de descarte | Se podrán excluir los dos peores años de cotización |
| Objetivo principal | Hacer el sistema más justo y sostenible |
| Duración del periodo transitorio | Hasta 2036 para adaptación completa |
Qué cambia a partir de 2026
El cambio más importante será la ampliación gradual del periodo de cómputo para calcular la pensión de jubilación. Actualmente se tienen en cuenta los últimos 25 años cotizados, pero desde 2026 comenzará una transición que extenderá dicho periodo hasta alcanzar los 30 años en 2036. Sin embargo, se permite a cada trabajador excluir del cálculo los dos años de peor cotización dentro de ese conjunto.
Este nuevo enfoque pretende adaptarse mejor a las nuevas realidades laborales, donde los ciclos de empleo no siempre siguen una trayectoria ascendente. Las carreras laborales fragmentadas, cambios de sector y periodos de paro afectarían menos negativamente a la pensión con este sistema más flexible.
Quiénes podrán excluir años y cómo será
Uno de los elementos más innovadores es la posibilidad de descartar del cómputo los dos años con peores cotizaciones. Así, dentro del total de 30 años, solo se computarán 28 años realmente para determinar el monto de la pensión. Esto puede beneficiar especialmente a aquellos que hayan tenido problemas económicos recientes o bajos pagos a la Seguridad Social por tomar trabajos de menor remuneración al final de su carrera.
Este sistema de “descartes” funcionará de manera automática salvo que el interesado opte por el antiguo sistema, que también continuará vigente de forma transitoria. Hasta 2036, cada trabajador podrá elegir entre que su pensión se calcule sobre los últimos 25 años o sobre los mejores 28 de los últimos 30 años (después de descartar los dos peores).
Qué pasará con la edad ordinaria de jubilación
El incremento de la edad legal de jubilación ya estaba planificado previamente, por lo que no se introduce una novedad radical en ese sentido con esta medida. Aún así, se mantiene la propuesta gradual de aumentar la edad ordinaria, que llegará a los 67 años para quienes no hayan cotizado 38 años y 6 meses o más.
Los trabajadores con carreras laborales largas podrán seguir jubilándose a los 65 años sin penalizaciones. El nuevo esquema no impide adelantos o retrasos en la edad de retiro, pero ajusta el importe de la pensión de forma proporcional a esas decisiones individuales.
Cómo afectará a los trabajadores actuales y futuros
Para los trabajadores que se encuentren a mitad de su vida laboral cuando el cambio entre en vigor, el efecto será gradual y dependerá de cómo haya evolucionado su histórico de cotizaciones. Aquellos con una trayectoria muy regular y sin interrupciones probablemente no vean mucha diferencia, pero los que hayan sufrido baches podrán beneficiarse del descarte de años menos favorables.
Los más jóvenes deben prepararse para una jubilación en la que será más importante mantener contribuciones estables a lo largo de toda la vida laboral. El acceso a una pensión plena ya no dependerá exclusivamente del número de años trabajados, sino también del rendimiento en esos periodos.
Quién gana y quién pierde con estos cambios
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Trabajadores con carreras inestables | Trabajadores con carreras ascendentes en años recientes |
| Personas con bajas cotizaciones en los últimos años | Jóvenes que entren al sistema más tarde |
| Empleadas del hogar o trabajadores por cuenta propia | Quienes cotizan mucho en los últimos 10-15 años |
Reacción de expertos y sindicatos
Este cambio es un paso hacia un sistema más ajustado a las carreras reales de los trabajadores, aunque exige más planificación individual.
— Laura Gómez, Economista previsional
La posibilidad de desechar los dos peores años es crucial para las mujeres, que suelen tener interrupciones en su carrera por cuidados.
— Marta Valdés, Portavoz de sindicato CSIF
Próximos pasos para los trabajadores
Los trabajadores deben comenzar a planificar su jubilación con antelación, teniendo presente la ampliación del cómputo. Es fundamental hacer simulaciones de pensión a través del informe de vida laboral y confirmar la base de cotización. Además, en los años previos al retiro, será posible recurrir a asesores o servicios de previsión para optar por el sistema de cálculo más beneficioso.
En paralelo, será importante mantenerse informado sobre cómo evoluciona el marco regulatorio, especialmente con respecto a posibles ajustes en el destope de las bases máximas o cambios en sistemas complementarios como los planes de pensiones de empresa.
Preguntas frecuentes sobre la jubilación desde 2026
¿En qué año comenzará a aplicar el nuevo sistema de cálculo?
El nuevo sistema comenzará a aplicarse en 2026, pero de forma progresiva, completándose en 2036.
¿Puedo elegir entre el sistema antiguo y el nuevo?
Sí. Entre 2026 y 2036, los trabajadores podrán optar entre el cómputo de 25 años o el de 28 de los últimos 30 años descontando los peores dos.
¿Me beneficia excluir los dos peores años de cotización?
Depende de tu carrera laboral. Si tuviste años con bases bajas o interrupciones, sí puede resultar muy ventajoso.
¿Cuántos años tengo que trabajar para jubilarme a los 65?
Debes haber cotizado al menos 38 años y 6 meses para jubilarte a los 65 sin recorte en la pensión.
¿Cambiará la edad mínima para la jubilación anticipada?
De momento, no hay cambios en los requisitos ya establecidos para la jubilación anticipada, pero sí habrá impactos en el cálculo de penalizaciones.
¿Cómo puedo saber qué sistema de cálculo me conviene más?
Se recomienda pedir un informe de simulación de pensión a la Seguridad Social o consultar con asesores previsionales especializados.