La reciente confesión de Bankinter sobre la creciente brecha entre las pensiones de jubilación y los salarios actuales ha encendido las alarmas en el ámbito económico y social de España. Este fenómeno plantea una inquietante pregunta: ¿estamos ante una transferencia silenciosa de riqueza desde los jóvenes trabajadores hacia la población jubilada? Los datos muestran que las pensiones medias, en algunos casos, ya superan los sueldos de los nuevos empleados en sectores como la hostelería y determinados servicios, lo que pone de manifiesto una distorsión sin precedentes en el sistema redistributivo español.
Esta situación no solo es insostenible a largo plazo, sino que también refleja profundas tensiones intergeneracionales. La vieja promesa del modelo de reparto, en el que los trabajadores actuales financian las pensiones de los jubilados con base en la reciprocidad futura, parece perder vigencia frente a un mercado laboral precarizado. ¿Puede España seguir permitiendo un sistema en el que los jóvenes subsidien crecientemente a los mayores al tiempo que su calidad de vida se ve comprometida?
Panorama general de la brecha entre pensiones y salarios
| Indicador | Valor actual | Observaciones |
|---|---|---|
| Pensión media contributiva | 1.259 euros/mes | Datos de la Seguridad Social, enero 2024 |
| Sueldo medio en hostelería | 1.100 euros/mes | Datos INE, 2023 |
| Tasa de sustitución | 79% | Una de las más altas de Europa |
| Edad media de jubilación | 64,7 años | Pese a reformas, sigue baja |
| Tasa de paro juvenil | 28% | Segundo país europeo con mayor desempleo joven |
Qué ha cambiado en la relación entre jóvenes y jubilados
Tradicionalmente, las pensiones han servido como red de seguridad para quienes, tras décadas de aportes, dejan el mercado laboral. Sin embargo, el aumento sostenido de las pensiones, tras las últimas reformas de 2021 y 2023 que las vinculan al IPC, está generando un contexto en el que los jubilados perciben ingresos superiores a trabajadores en activo, especialmente en sectores de bajo sueldo o trabajos precarios.
Este cambio también es una consecuencia del envejecimiento demográfico. En 2024, hay más de 9 millones de pensionistas, muchos de ellos con largas carreras contributivas. La pirámide poblacional invertida, con menos nacimientos y menor cotización por parte de los jóvenes, ha llevado a que el coste del sistema recaiga desproporcionadamente sobre las generaciones más jóvenes.
Quién gana y quién pierde con la situación actual
| Ganadores | Perdedores |
|---|---|
| Jubilados con pensiones altas | Jóvenes con sueldos bajos |
| Funcionarios jubilados | Trabajadores temporales/precarios |
| Sistema público (sin reformas estructurales) | Contribuyentes jóvenes (más carga impositiva) |
¿Es sostenible el sistema de pensiones a este ritmo?
Varios expertos han señalado que el sistema público de pensiones enfrenta graves desafíos estructurales. El déficit de la Seguridad Social y el aumento en el gasto apuntan a un modelo que necesita cambios urgentes para mantenerse a flote. Sin embargo, las reformas tienden a centrarse en ajustes paramétricos, dejando de lado el verdadero debate: la distribución de recursos entre generaciones.
La sostenibilidad del sistema no solo depende de mantener los ingresos, sino de revisar quién asume los costes. Hoy son los jóvenes los que cargan a sus espaldas con el aumento del gasto en pensiones.
— Luis Barbero, economista
En 2023, el gasto en pensiones superó por primera vez el 13% del PIB, una cifra difícilmente sostenible a medida que la población activa se reduce. La tasa de natalidad cae, la esperanza de vida aumenta y los jóvenes acceden más tarde al mercado laboral con sueldos más bajos. Todo apunta a la necesidad de rediseñar el modelo, no solo financiarlo.
Por qué los salarios no acompañan al crecimiento de las pensiones
España arrastra un problema estructural con los salarios. La temporalidad, la parcialidad involuntaria y la falta de productividad han mantenido bajos los ingresos reales, sobre todo de los jóvenes. Mientras tanto, las pensiones han sido blindadas políticamente, con revalorizaciones automáticas acordes al IPC que, aunque justas para los jubilados, agudizan la brecha.
Además, políticas como los topes de cotización limitan el efecto redistributivo del sistema. Muchos jóvenes que ingresan al mercado laboral con bajos sueldos no encontrarán un retorno proporcional a sus aportes futuros si la carga aumenta sin cambios profundos. Esta percepción mina la confianza en el pacto intergeneracional que sostenía tradicionalmente el sistema de pensiones.
Qué alternativas se están debatiendo
Algunos expertos y organismos internacionales han propuesto medidas valientes para redistribuir las cargas y aliviar la presión sobre los trabajadores más jóvenes. Entre ellas se encuentran:
- Reformar el modelo de reparto para incorporar parte de capitalización
- Alargar progresivamente la edad efectiva de jubilación
- Limitar las pensiones máximas o modificar el cálculo
- Vincular pensiones también a la evolución de ingresos laborales
- Revisar toda política fiscal con enfoque generacional
Los países europeos que han enfrentado esta tensión generacional con decisión han logrado más equilibrios justos. Necesitamos repensar el sistema de abajo arriba.
— Marta Crespo, analista de políticas públicas
¿Cómo se ve afectado el futuro económico de los jóvenes?
Las nuevas generaciones no solo enfrentan mayores cargas tributarias, sino que también cuentan con menores perspectivas de ahorro, acceso a vivienda y estabilidad. El riesgo es crear un sistema donde pagar las pensiones de hoy hipoteque el bienestar de los ciudadanos del mañana.
A largo plazo, esto puede traducirse en una desafección institucional e incluso migración de capital humano altamente cualificado, que percibe que contribuir a un sistema que no le ofrecerá retorno es injusto. Este ciclo negativo perjudica no solo al sistema de pensiones, sino al desarrollo económico de todo el país.
Existen soluciones a corto plazo
Aunque los grandes cambios estructurales requieren tiempo y consenso, hay acciones inmediatas que podrían mitigar la carga generacional:
- Impulsar el empleo joven con mayores salarios y contratos estables
- Mejorar la productividad mediante formación y digitalización
- Equilibrar incentivos fiscales entre generaciones
- Eliminar privilegios administrativos o sectoriales en pensiones especiales
Estas medidas no resolverán el problema por sí solas, pero sentarían las bases de una transición justa hacia un sistema más equilibrado, en el que los derechos adquiridos no se contrapongan a la equidad intergeneracional.
Preguntas frecuentes sobre la brecha entre sueldos y pensiones
¿Por qué algunas pensiones son más altas que ciertos sueldos?
Porque muchas pensiones actuales se basan en carreras de cotización largas con sueldos mayores a los actuales y están ajustadas al IPC, mientras que los salarios actuales, especialmente de jóvenes, son bajos o inestables.
¿Qué es la tasa de sustitución en pensiones?
Es la proporción entre la pensión de jubilación y el último salario recibido. Una tasa del 79% en España significa que los pensionistas reciben, en promedio, el 79% de su último sueldo.
¿Está el sistema generando transferencias de riqueza entre generaciones?
Sí, en la medida que los jóvenes pagan más que lo que potencialmente recibirán, y los jubilados actuales reciben más que lo que aportaron en su momento.
¿Se están tomando medidas para equilibrar esta situación?
Hay reformas en marcha, pero muchas son insuficientes. Faltan medidas que atiendan específicamente la desigualdad entre generaciones.
¿Afectará esta situación la jubilación de los actuales jóvenes?
Probablemente sí. De no reformarse el sistema, los jóvenes de hoy podrían ver reducidos sus derechos o tener que jubilarse más tarde con menos beneficios.
¿Qué pueden hacer los jóvenes para protegerse?
Informarse, exigir políticas públicas favorables a su generación, y complementar su ahorro con planes voluntarios previsionales si están en condiciones.