María llevaba meses planeando una escapada diferente desde Madrid. Cansada de los mismos planes de fin de semana, buscaba algo que combinara historia, naturaleza y no estuviera demasiado lejos de la capital. Fue entonces cuando una amiga le mencionó casualmente un lugar que jamás había escuchado: “Tienes que ver la presa del Pontón de la Oliva, es increíble y está a una hora en coche”.
Al principio, María pensó que su amiga se refería a algún embalse moderno. Pero cuando investigó un poco más, descubrió algo fascinante: se trataba de la presa más antigua de Madrid, una obra de ingeniería del siglo XIX que ahora se había convertido en uno de los secretos mejor guardados de la Comunidad de Madrid.
Esta estructura centenaria no solo representa un pedazo fundamental de la historia madrileña, sino que hoy atrae a miles de visitantes que buscan una experiencia única a las puertas de la capital.
Un tesoro histórico que pocos conocen
La presa antigua Madrid conocida como el Pontón de la Oliva se encuentra en Patones de Abajo, un pintoresco pueblo de la Sierra Norte que parece sacado de un cuento. Construida entre 1851 y 1858 durante el reinado de Isabel II, esta impresionante obra de ingeniería fue diseñada para abastecer de agua potable a la capital española.
“Cuando ves por primera vez esta presa, no puedes creer que algo así se construyera hace más de 150 años con la tecnología de la época”, explica Carlos Martínez, guía turístico especializado en patrimonio histórico madrileño. “Es una muestra increíble de lo que eran capaces de hacer nuestros antepasados”.
La estructura alcanza los 72 metros de altura y fue pionera en España por utilizar hormigón hidráulico en su construcción. Durante décadas sirvió como fuente principal de agua para Madrid, hasta que nuevas infraestructuras la relegaron a un segundo plano.
Sin embargo, lo que realmente sorprende a los visitantes no es solo su importancia histórica, sino el entorno natural que la rodea. El valle del Lozoya abraza esta construcción creando un paisaje de postal que cambia radicalmente según la estación del año.
Todo lo que necesitas saber para visitarla
Planificar una visita a la presa antigua Madrid requiere conocer algunos detalles prácticos que harán que tu experiencia sea perfecta. La accesibilidad y los servicios disponibles han mejorado considerablemente en los últimos años.
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Distancia desde Madrid | 65 kilómetros (1 hora en coche) |
| Mejor época para visitar | Primavera y otoño |
| Horario recomendado | Mañanas temprano o atardecer |
| Dificultad del acceso | Fácil, apto para familias |
| Parking | Gratuito en Patones de Abajo |
| Tiempo de visita | 2-3 horas |
El acceso principal se realiza desde Patones de Abajo, donde puedes aparcar gratuitamente y comenzar una caminata de aproximadamente 20 minutos por un sendero bien señalizado. El recorrido es suave y perfectamente transitable para personas de todas las edades.
Las mejores opciones para disfrutar de la experiencia incluyen:
- Visita guiada los fines de semana con explicaciones históricas detalladas
- Ruta de senderismo autoguiada con paneles informativos
- Picnic en las áreas habilitadas con vistas panorámicas
- Fotografía de paisaje durante la hora dorada
- Combinación con la visita al pueblo de Patones de Abajo
“Lo que más me gusta es que cada vez que vengo descubro algo nuevo”, comenta Elena Rodríguez, vecina de Madrid que visita el lugar regularmente. “En primavera todo está verde y florido, en otoño los colores son espectaculares, y en invierno cuando hay poca agua se pueden ver mejor los detalles de la construcción”.
Un destino que transforma la perspectiva turística madrileña
La creciente popularidad de la presa antigua Madrid está cambiando la forma en que los madrileños y turistas ven las opciones de ocio cerca de la capital. Este fenómeno ha tenido un impacto directo tanto en la economía local como en la conservación del patrimonio histórico.
Patones de Abajo, el municipio que alberga esta joya arquitectónica, ha experimentado un renacimiento turístico notable. Los fines de semana, las estrechas calles empedradas de este pueblo de arquitectura negra se llenan de visitantes que combinan la visita a la presa con un recorrido por sus casas tradicionales.
“Hemos pasado de recibir unos pocos montañeros perdidos a tener colas de coches los domingos”, explica Antonio Herrera, propietario de uno de los restaurantes locales. “Es una bendición para nosotros, pero también nos obliga a cuidar mejor todo lo que tenemos”.
El aumento del turismo ha traído consigo varios beneficios tangibles para la zona:
- Apertura de nuevos establecimientos de hostelería y turismo rural
- Mejora de las infraestructuras de acceso y señalización
- Creación de empleo local en servicios turísticos
- Mayor inversión en conservación del patrimonio histórico
- Desarrollo de actividades complementarias como rutas gastronómicas
Sin embargo, este crecimiento también plantea desafíos. Las autoridades locales trabajan en un plan de gestión turística sostenible para proteger tanto el entorno natural como la integridad de la estructura histórica.
“Queremos que la gente venga y disfrute, pero también que respete lo que tenemos”, señala Mercedes López, concejala de Turismo de Patones. “Estamos implementando medidas para regular las visitas en épocas de mayor afluencia y educar a los visitantes sobre la importancia histórica del lugar”.
La presa del Pontón de la Oliva representa mucho más que una simple excursión dominical. Es un testimonio vivo de la ingeniería del siglo XIX, un refugio natural a las puertas de Madrid y una oportunidad única de conectar con la historia mientras disfrutas de un entorno natural privilegiado.
Para los madrileños que buscan alternativas a los destinos turísticos tradicionales, esta presa antigua ofrece una experiencia auténtica y enriquecedora. Es la prueba de que no siempre hay que irse muy lejos para descubrir tesoros extraordinarios.
FAQs
¿Se puede visitar la presa del Pontón de la Oliva todo el año?
Sí, está abierta al público durante todo el año, aunque las mejores condiciones se dan en primavera y otoño cuando el clima es más agradable.
¿Es necesario pagar entrada para ver la presa antigua Madrid?
No, la visita es completamente gratuita, solo tienes que llegar hasta Patones de Abajo y caminar unos 20 minutos hasta la presa.
¿Hay restaurantes cerca de la presa del Pontón de la Oliva?
Sí, en Patones de Abajo encontrarás varios restaurantes tradicionales donde probar la gastronomía típica de la Sierra Norte de Madrid.
¿Se puede ir con niños pequeños?
Absolutamente, el sendero es fácil y seguro para familias con niños, y a ellos les encanta ver esta construcción tan impresionante.
¿Cuál es la mejor hora del día para fotografiar la presa?
Las primeras horas de la mañana o el atardecer ofrecen la mejor luz para fotografía, especialmente durante los meses de otoño.
¿Se puede combinar la visita con otras actividades en la zona?
Sí, puedes visitar el casco histórico de Patones de Abajo, hacer rutas de senderismo por la Sierra Norte o disfrutar de la gastronomía local en los restaurantes del pueblo.