María González lleva tres años esperando poder instalar paneles solares en su empresa de carpintería en Cáceres. Cada vez que hace números, se topa con la misma realidad: el 7% del impuesto a la generación eléctrica convierte un proyecto rentable en una inversión dudosa. “Es como si te pusieran una multa por apostar por lo verde”, comenta mientras revisa por enésima vez las cifras de su calculadora.
Su frustración no es única. Miles de empresarios y particulares se enfrentan al mismo dilema: querer apostar por la energía limpia pero chocar contra una barrera fiscal que hace menos atractiva esa transición. Ahora, con Portugal eliminando este gravamen, la situación se vuelve aún más compleja.
El debate sobre el impuesto generación eléctrica ha vuelto al primer plano tras la decisión portuguesa de suprimir este gravamen. Las asociaciones del sector renovable español no se han hecho esperar y reclaman medidas urgentes para no perder competitividad en el mercado energético ibérico.
La presión del sector renovable crece
APPA Renovables ha lanzado una campaña intensiva para conseguir la eliminación del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE). Este gravamen del 7% se aplica sobre toda la generación eléctrica en España, sin importar si proviene de fuentes renovables o convencionales.
José María González Moya, Director General de APPA Renovables, no se anda con rodeos: “Seguimos arrastrando el lastre de un impuesto que va contra los objetivos que tenemos marcados como país”. Su mensaje es claro: mantener este impuesto generación eléctrica contradice directamente las metas climáticas españolas.
El sector renovable argumenta que este gravamen, creado en 2012 durante la crisis del déficit tarifario, ya ha cumplido su función. Entonces servía para equilibrar las cuentas del sistema eléctrico, pero hoy representaría un freno innecesario a la descarbonización.
“Las renovables ya representan más del 55% de la electricidad española, pero solo el 25% del consumo total de energía”, explica González Moya. “El impuesto generación eléctrica frena precisamente la electrificación de sectores como la industria y el transporte, que es donde más necesitamos avanzar”.
Datos clave del impuesto generación eléctrica
Para entender la magnitud del debate, conviene repasar los números que están sobre la mesa. El IVPEE no es un gravamen menor: mueve cifras importantes en la economía española.
| Concepto | Cifra |
| Recaudación anual | 2.000 millones de euros |
| Tipo impositivo | 7% |
| Año de creación | 2012 |
| Participación renovables en electricidad | 55% |
| Participación renovables en energía total | 25% |
Las cifras revelan una paradoja preocupante. Mientras que España lidera Europa en penetración de renovables en su mix eléctrico, el impuesto generación eléctrica grava también esta producción limpia con el mismo porcentaje que las fuentes convencionales.
Los efectos se notan especialmente en los proyectos de autoconsumo y en las instalaciones industriales que buscan electrificar sus procesos. Como explica un desarrollador de proyectos solares que prefiere no dar su nombre: “Cada punto porcentual cuenta cuando calculas la rentabilidad de un proyecto. Ese 7% puede marcar la diferencia entre que una empresa invierta o no en renovables”.
Las proyecciones del sector indican que eliminar el impuesto generación eléctrica podría acelerar significativamente los proyectos de autoconsumo. Actualmente, España cuenta con unos 7.000 MW instalados en esta modalidad, muy por debajo del potencial estimado de 40.000 MW.
El factor Portugal cambia las reglas del juego
La decisión de Portugal de eliminar su impuesto a la generación eléctrica desde el 1 de enero de 2025 ha intensificado la presión sobre España. En un mercado acoplado como el MIBEL, donde portugueses y españoles comparten precio eléctrico, mantener gravámenes diferentes crea distorsiones competitivas.
González Moya lo explica con una metáfora deportiva: “Es como jugar un partido donde el equipo rival tiene una ventaja de partida. No podemos desaprovechar nuestros magníficos recursos renovables porque elegimos tener mayores impuestos que nuestros vecinos”.
La eliminación portuguesa del impuesto generación eléctrica no es solo una cuestión simbólica. Las simulaciones del sector proyectan efectos concretos:
- Mayor competitividad de los proyectos renovables portugueses
- Posible desviación de inversiones hacia el país vecino
- Incremento de los vertidos de energía renovable en España
- Ralentización de la electrificación industrial española
Un directivo del sector eólico, que pide anonimato, reconoce que “ya estamos viendo inversores que preguntan por las condiciones fiscales en Portugal antes de decidir dónde ubicar sus próximos proyectos”.
El problema se agrava porque España y Portugal no solo comparten mercado eléctrico, sino que compiten por las mismas inversiones europeas en renovables. Los fondos de inversión internacionales comparan rentabilidades entre ambos países, y el impuesto generación eléctrica español supone una desventaja directa.
Las consecuencias van más allá del sector energético. La electrificación de la industria española, clave para cumplir los objetivos climáticos, podría verse ralentizada si mantener la producción eléctrica resulta más caro que en Portugal.
Como resume un analista energético: “España tiene mejor recurso solar y eólico que Portugal, pero si nosotros ponemos trabas fiscales y ellos las quitan, al final la ventaja natural se puede perder por decisiones políticas”.
El debate no es solo técnico: toca el corazón de la estrategia energética española. ¿Debe España mantener un impuesto generación eléctrica que aporta ingresos públicos pero frena la transición energética? ¿O debe priorizar la competitividad y la descarbonización eliminando este gravamen?
La respuesta determinará no solo el futuro del sector renovable español, sino también la capacidad del país para liderar la transición energética europea. María González, la carpintera de Cáceres, sigue esperando una señal clara para dar el salto a los paneles solares. Su decisión, multiplicada por miles de casos similares, dibujará el mapa energético de los próximos años.
FAQs
¿Qué es exactamente el impuesto generación eléctrica del 7%?
Es el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), un gravamen que se aplica a toda la electricidad generada en España, tanto renovable como convencional.
¿Por qué se creó este impuesto en 2012?
Se estableció para ayudar a financiar el déficit tarifario del sistema eléctrico español durante la crisis económica. Recauda unos 2.000 millones de euros anuales.
¿Cómo afecta a los consumidores domésticos?
El impuesto encarece la electricidad y frena el desarrollo del autoconsumo, haciendo menos rentables las instalaciones de paneles solares para particulares y empresas.
¿Qué ha hecho Portugal con su impuesto similar?
Portugal eliminó su impuesto a la generación eléctrica el 1 de enero de 2025, creando una ventaja competitiva frente a España en el mercado ibérico MIBEL.
¿Qué consecuencias tendría eliminar el impuesto?
Podría acelerar la instalación de renovables, mejorar la competitividad española frente a Portugal y facilitar la electrificación de la industria y el transporte.
¿Existe alguna fecha prevista para su eliminación?
No hay fecha oficial, pero las asociaciones renovables presionan al Gobierno para que tome una decisión antes de que España pierda competitividad frente a Portugal.