La capacidad de los hogares españoles para ahorrar sigue debilitándose. Durante el tercer trimestre de 2025, las familias ahorraron solo el 12 % de su renta disponible bruta, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato, corregido de efectos estacionales y de calendario, supone el nivel más bajo en dos años —desde el cuarto trimestre de 2023, cuando el indicador marcó el 11,6 %.
A pesar de que los ingresos familiares aumentaron un 4,2 % interanual, el consumo creció a un ritmo mayor (6 %), lo que redujo la proporción de renta destinada al ahorro. El resultado: el ahorro de los hogares cayó un 20,4 % respecto al año anterior, situándose en 11.084 millones de euros, frente a los 13.920 millones registrados en el mismo periodo de 2024.
“El incremento del consumo familiar está absorbiendo el crecimiento de la renta, lo que reduce la capacidad de ahorro pese a la mejora del empleo y los salarios”, explica Rosa Llorente, analista macroeconómica del Instituto de Estudios Económicos (IEE).
Ahorro en mínimos: cuatro trimestres consecutivos de descensos
El indicador de tasa de ahorro encadena cuatro trimestres consecutivos de descensos, consolidando una tendencia de deterioro que refleja el esfuerzo de los hogares por mantener su nivel de gasto en un contexto de inflación y tipos de interés elevados.
Evolución reciente de la tasa de ahorro (% sobre renta disponible bruta)
| Trimestre | Tasa de ahorro | Variación interanual |
|---|---|---|
| 4º trim. 2023 | 11,6 % | – |
| 1º trim. 2024 | 13,5 % | +1,9 p.p. |
| 2º trim. 2024 | 12,1 % | -0,8 p.p. |
| 3º trim. 2025 | 12,0 % | -1,1 p.p. |
Aunque la renta disponible bruta ascendió a 242.683 millones de euros, el gasto en consumo final creció con más fuerza —hasta 232.358 millones de euros, un 6 % más interanual—, lo que redujo el excedente que las familias pueden destinar al ahorro.
“El consumo privado ha sido el motor de la economía este año, pero a costa de reducir colchones financieros y aumentar el endeudamiento familiar”, comenta Carlos Domínguez, profesor de Economía en la Universidad de Valencia.
Menos ahorro, más inversión familiar
Pese al descenso del ahorro, las familias españolas aumentaron su inversión un 5,8 % interanual en el trimestre, hasta 18.102 millones de euros. Buena parte de ese incremento proviene del gasto en vivienda, reformas y bienes duraderos, según fuentes del INE.
La combinación de menor ahorro e inversión más elevada derivó en un fuerte incremento de la necesidad de financiación de los hogares, que se duplicó (+110,1 %) hasta alcanzar 7.537 millones de euros.
Principales magnitudes del sector hogares (3T 2025)
| Concepto | Valor (millones €) | Variación interanual |
|---|---|---|
| Renta disponible bruta | 242.683 | +4,2 % |
| Gasto en consumo final | 232.358 | +6,0 % |
| Ahorro total | 11.084 | -20,4 % |
| Inversión de los hogares | 18.102 | +5,8 % |
| Necesidad de financiación | 7.537 | +110,1 % |
“Las familias están recurriendo más al crédito para mantener el consumo, lo que eleva su vulnerabilidad financiera a medio plazo”, advierte María Moreno, investigadora del Banco de España.
Factores que explican el retroceso
La evolución de la tasa de ahorro se interpreta como un reflejo del comportamiento de los hogares ante el nuevo escenario económico. Los principales factores detrás del descenso son:
1. Aceleración del consumo privado
El consumo familiar ha crecido de forma sostenida impulsado por:
- Mayor empleo y subida salarial media (+3,2 %).
- Recuperación del turismo y gasto en ocio.
- Reducción del ahorro precautorio tras la pandemia.
2. Inflación estructural en bienes y servicios básicos
Aunque los precios energéticos se han moderado, los costes de alimentación, vivienda y transporte siguen altos.
Esto obliga a destinar más parte de la renta al gasto corriente, reduciendo la capacidad de ahorro.
3. Tipologías de ahorro alteradas
El tipo de interés en depósitos ha mejorado, pero la inflación reduce la rentabilidad real.
Además, muchos hogares han priorizado inversiones materiales frente a ahorro financiero.
4. Endeudamiento creciente
El crédito al consumo y las hipotecas a tipo variable han repuntado un 6 % en el último año, presionando el presupuesto familiar.
Comparación histórica
La tasa de ahorro del 12 % se sitúa por debajo de la media de la última década, y muy lejos del máximo del 25,6 % alcanzado en 2020, durante la pandemia, cuando el consumo se desplomó.
Evolución histórica de la tasa de ahorro (España)
| Año | Tasa de ahorro (%) | Contexto económico |
|---|---|---|
| 2020 | 25,6 % | Ahorro forzoso por confinamiento |
| 2021 | 14,8 % | Recuperación parcial del consumo |
| 2022 | 13,2 % | Inflación energética y moderación salarial |
| 2023 | 12,9 % | Reajuste tras alza de precios |
| 2025 (3T) | 12,0 % | Consumo fuerte, menor ahorro |
“El patrón de ahorro español ha vuelto a niveles pre-COVID, lo que indica un retorno a comportamientos de consumo más habituales, aunque con menor margen financiero”, explica Sergio Blanco, economista jefe de CaixaBank Research.
Contexto europeo
España sigue por debajo de la media de ahorro de los hogares de la zona euro, situada en torno al 13,4 % según datos de Eurostat.
El diferencial refleja la menor capacidad de los hogares españoles para generar excedente, en parte por la alta tasa de gasto en vivienda y energía.
| País | Tasa de ahorro hogares (3T 2025) | Posición en la UE |
|---|---|---|
| Alemania | 18,5 % | 1º |
| Francia | 15,2 % | 3º |
| Italia | 13,1 % | 5º |
| España | 12,0 % | 8º |
| Portugal | 10,8 % | 10º |
“España combina un fuerte dinamismo del consumo con salarios reales aún ajustados, lo que limita la capacidad de ahorro estructural”, señala Elisa Fernández, economista de Funcas.
Qué implica para las familias
La reducción del ahorro tiene efectos tanto en el plano microeconómico como en el macroeconómico:
Efectos en los hogares:
- Menor capacidad para afrontar gastos imprevistos.
- Aumento de la dependencia del crédito al consumo.
- Dificultad para acumular fondos destinados a vivienda o jubilación.
Efectos en la economía:
- Estímulo temporal del PIB vía consumo.
- Vulnerabilidad ante shocks externos o subida de tipos.
- Menor colchón financiero ante desaceleraciones futuras.
Preguntas frecuentes
¿Qué mide exactamente la tasa de ahorro?
El porcentaje de la renta disponible bruta que los hogares no destinan al consumo, ya sea para depositar en cuentas, invertir o reducir deuda.
¿Por qué cae si los salarios suben?
Porque el consumo crece a un ritmo mayor que los ingresos, impulsado por la inflación y el aumento del gasto en servicios.
¿Es malo que la tasa de ahorro baje?
No necesariamente. Una tasa moderada puede indicar confianza en la economía, pero niveles bajos de forma persistente generan vulnerabilidad financiera.
¿Cómo puede recuperarse el ahorro familiar?
A través de incentivos fiscales, educación financiera y estabilidad en precios y tipos de interés.
¿El aumento de la inversión familiar es positivo?
Sí, siempre que no se financie excesivamente con deuda. Si la inversión supera la capacidad de ahorro, la necesidad de financiación se agrava.
Conclusión: más consumo, menos colchón
La caída de la tasa de ahorro al 12 % confirma que los hogares españoles están gastando más rápido de lo que crecen sus ingresos.
El impulso del consumo sostiene la actividad económica a corto plazo, pero reduce la resiliencia financiera de las familias ante futuras subidas de tipos o crisis imprevistas.
Como resume Rosa Llorente, del IEE:
“España vuelve a un patrón de crecimiento apoyado en el consumo. Es positivo a corto plazo, pero insostenible sin un refuerzo de la capacidad de ahorro.”
El reto, según los analistas, será mantener el equilibrio entre gasto y prudencia, garantizando que la recuperación del poder adquisitivo no se traduzca en una nueva etapa de endeudamiento excesivo.